martes, 13 de marzo de 2007
Se reproduce el artículo publicado en ABC (13-03-2007) sobre la nueva grabación en DVD de las 32 sonatas para piano del genio de Bonn por Daniel Barenboim
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Barenboim enseña Beethoven
POR SUSANA GAVIÑA
MADRID. Una, dos, hasta tres veces se ha atrevido Daniel Barenboim a grabar la Integral de sonatas de Beethoven, una obra que está considerada una de las más revolucionarias de la historia de la música e impulsora del piano moderno.
La entrega de ahora fue grabada en vivo hace dos años a lo largo de ocho conciertos celebrados en la Staatsoper de Berlín -teatro del que es director artístico-, entre el 17 de junio y el 6 de julio de 2005. Tras salir a la venta en todo el mundo en febrero, el público español podrá disfrutar de ellas a partir de abril. El cofre (editado por EMI) está compuesto de cuatro DVD, a los que se han incorporado otros dos que incluyen las clases magistrales impartidas por Barenboim ese mismo año en Chicago a jóvenes talentos del teclado como Shai Wosner, Alessio Bax, Jonathan Biss, David Kadouch, Saleem Abboud Ashkar, Lang Lang y el español Javier Perianes (ésta sólo se distribuirá en España).
Beethoven, «un humanista»
Barenboim hace una visita relámpago a Madrid para ponerse al frente de la Filarmónica de Viena en dos conciertos, dentro del ciclo Ibermúsica. Minutos antes de celebrarse el segundo (que el maestro dirigió con fiebre), ABC se acercó a su camerino para hablar de Beethoven, compositor con el que ha convivido durante más de medio siglo.
Par empezar, reniega de posibles diferencias entre ésta y su anterior grabación, realizada en los años 80. «A lo mejor lo hago peor ahora -bromea-. No se puede decir que he cambiado en esto o lo otro. No hay una interpretación definitiva de nada. Cada obra maestra de música contiene más posibilidades de las que se pueden realizar en una ejecución. Nosotros, todos, tanto los oyentes como los intérpretes, buscamos la versión definitiva, y ésa no existe porque siempre estamos en un proceso de aprender, de saber un poco más». «A la vez que yo toco estas sonatas -continúa-, que llevo interpretando más de 50 años, aprendo algo. Y lo extraordinario de la música es que hoy sé un poco más que ayer, pero lo que he hecho ayer ya no está, porque el sonido es efímero. Por eso es muy difícil articular en qué forma uno cambia, pero espero haber aprendido ciertas cosas».
La primera Integral la grabó Barenboim con tan sólo 24 años, y ya entonces marcó una referencia. Hay quienes destacan en ella un punto de rebeldía frente a la segunda, registrada en la cuarentena. Ahora, con sesenta y cinco años, confiesa sentirse «muy joven. Y no creo que esté interpretando la música mirando hacia atrás».
El pianista y director de orquesta comenzó a tocar al compositor alemán con apenas ocho años, y ya a los diecisiete se atrevió con las 32 sonatas completas. Toda una hazaña. «Beethoven es un compositor que me ha acompañado toda la vida», confiesa.
Sin embargo, otros muchos intérpretes, grandes nombres del teclado, no se han atrevido nunca con ellas, y quienes lo hacen, prefieren esperar a la madurez para entender la complejidad del compositor. «Hay algunos que no deberían atreverse nunca -bromea-. Tener más años no significa que se sepa más. Uno mejora si se ocupa de ello, si está dentro de la música».
De extrema dificultad y virtuosismo, apenas fueron interpretadas en la época de su gestación hasta que llegó Liszt. ¿Fue Beethoven un loco cuando las compuso? «No, fue un grandísimo humanista. Su problema es que el mensaje, el contenido de la música, no se puede articular con palabras, sino sólo con sonido. Si yo fuese capaz de articularlo, ¿para qué tocarlas?», se pregunta. «Eso no significa que no tengan contenido -matiza-, un contenido que tiene que ver con la condición humana, con el ser humano. Y buscar eso es lo importante».
Las 32 sonatas fueron compuestas a lo largo de gran parte de la vida del compositor alemán; sin embargo, Barenboim no considera que éstas reflejen por completo su biografía musical. «No. Es una obra que no va paralela a su biografía personal. Beethoven vivió muchos periodos que quizá no se escuchan en su música». A la hora de elegir una sonata entre todas, el pianista, como si se tratara de sus propios hijos, no confiesa preferencias.
Fomentar la curiosidad
Barenboim pianista, y Barenboim maestro de pianistas. Así lo recogen dos de los DVD que se incluyen en este cofre. Durante varios días el músico argentino-israelí impartió clases magistrales en Chicago a siete jóvenes músicos, en las que les escuchó con atención, alabó sus cualidades, pero también reveló sus «problemas».
El principal consejo para todos fue siempre el mismo: «Abrir más su curiosidad. Sin ser curioso no se puede hacer nada en el mundo. Nunca le he dicho a ningún alumno: «Eso tiene que ser así. Tienes que tocar esto de esta forma». Siempre hay que llevar a cada uno de ellos a pensar por sí mismo». Sobre la elección del español Javier Perianes, no tiene dudas: «Es un chico con mucho talento, tanto pianístico como musical», sentencia.
Publicado por jrtapia @ 10:10  | Se dice, se comenta
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