Nikolaus Harnoncourt y la Filarmónica de Viena interpretan la Sinfonía K 550 de Mozart en el Suntory Hall (Tokyo).
La Sinfonía nº 40 en sol menor KV. 550, fue compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart en 1788. Esta sinfonía se conoce como la "grande", para distinguirla de la nº 25, la "pequeña", también escrita en Sol menor. Se trata de las únicas sinfonías que compuso Mozart en una tonalidad menor, quizás con la única excepción de una temprana sinfonía en La menor, descubierta hace unos años y conocida como la Sinfonía "Odense".
Mozart escribió la sinfonía K 550 en unas pocas semanas durante un período de productividad excepcional, en el año 1788, en el que compuso también sus sinfonías nº 39 y 41. Se ha especulado con la idea de que Mozart preparaba estas obras para un futuro viaje a Inglaterra, que nunca llegó a efectuar. No hay constancia documental que pruebe que la obra fuera estrenada en vida del compositor. Una ligera indicación afirmativa al respecto pudiera ser la existencia de dos versiones, la original de 1788 y una segunda en la que Mozart agregó partes para dos clarinetes y modificó la del oboe. Es probable que esta segunda versión se preparara para una nueva presentación que tuviera Mozart en proyecto.
La sinfonía está orquestada (en la segunda versión) para flauta, dos oboes, dos clarinetes, fagot, 2 trompas y cuerdas (primeros y segundos violines, violas, chelos y contrabajos). Es notoria la ausencia de trompetas y timbales.
La obra está estructurada de forma convencional según los cánones del período clásico en cuatro movimientos, rápido, lento, minué y rápido, respectivamente según el esquema:
1. Molto allegro
2. Andante
3. Minueto: Trio
4. Allegro assai
Todos los movimientos, con la excepción del tercero que es el típico Trío-minué, están escritos en forma sonata.