Johannes Brahms (1833-1897) está considerado como el último de los clásicos. En sus composiciones, Brahms aúna la tradición de Mozart y Beethoven. Su Sinfonía n° 4 es una obra de madurez.
Brahms necesitó veinte años para terminar su primera sinfonía. En ese momento tiene ya 43 años. En sus tres sinfonías siguientes emplea también mucho tiempo, un total de ocho años. Brahms escribe su cuarta sinfonía entre 1884 y 1885 y con ella alcanza el momento cumbre de su actividad creativa. Tras la muerte de Richard Wagner, se convierte en el compositor más relevante del momento.
La Sinfonía nº 4 posee una gran musicalidad y enorme belleza sonora. Con ella, Brahms enriquece la expresión musical. Esta sinfonía es su última gran obra. En los doce años que vivió tras escribirla, no compuso otras obras de importancia.
El vídeo estátomado de un ensayo en Londres (1948).