Víctor Burell
EL PUNTO DE LAS ARTES (
Sección ARTES ESCÉNICAS)
La Orquesta Filarmónica de Frankfurt
La
Brandenburgisches StaatsorcherterFrankfurt fue la invitada al
Auditorio Nacional el 24 de marzo por la
Universidad Politécnica, conducida por una joven batuta, la de Michael Sanderling, que ratificó su currículo ya internacional.
La violinista alemana Katrin Scholz interpretaría, en un Guadagnini de 1743 de manera magistral, el
Concierto n°1 en sol menor op. 26, de Max Bruch, para finalizar el concierto, después de la media noche, con la
Sinfonía n°4, "Romántica" de Antón Bruckner. Velada pues de contrastes entre el bombón violinístico y la densa partitura del austriaco en su versión de 1878/80, aunque todo fuera fiel a la misma estética.
Debo hacer aquí referencia al timbre al tratarse de la mejor guía conductora para destruir el posible cansancio producido por los temas, que Bruckner agota con insistencia enamorada. El conjunto alemán dibujó la urdimbre de su tela con tal eficacia que resultó imposible hurtar ni un segundo de nuestra atención. De las cuatro "p" a las cuatro "f', el recorrido era tan extenso que pudimos percibir cada pincelada, aunque gracias también al virtuosismo de los instrumentistas comenzando por una trompa terriblemente castigada y heroicamente triunfadora.
Este hermoso viaje por el romanticismo se completaría con el precioso sonido de Katrin Scholz, resaltando esa pieza de esqueleto puramente melódico que alcanza su mejor cota de intensidad en el "adagio", con su único tema en "mi bemol" ornamentado y repetido hasta provocarnos una tristura base estético-filosófica fundamental del movimiento romántico superviviente durante todo el pasado siglo XIX.