María Joao Pires
Orquesta Filarmónica de Berlín/Pierre Boulez
El Concierto para piano y orquesta nº 20 en Re menor, K 466 de Mozart, fue compuesto y estrenado en Viena en 1785. Como muchos otros conciertos del clasicismo, está dividido en tres movimientos:
Allegro,
Romanza y
Rondó 'alegro assai'. La instrumentación es atípica en los conciertos mozartianos por incluir los timbales, lo cual contribuye a crear un sonido oscuro.
El concierto K 466 está escrito en la tonalidad de Re menor, la misma que algunas otras piezas sobresalientes de Mozart, como el Réquiem o la ópera "Don Giovanni".
Pocos días después de su estreno, Leopold Mozart, padre de Wolfgang Amadeus, visitó Viena y le escribió a Nannerl sobre el reciente éxito de su hermano: "He escuchado un nuevo concierto para piano, excelente, de Wolfgang. El copista todavía trabajaba en él cuando llegamos, y tu hermano no tuvo tiempo para ensayar el rondó porque tenía que supervisar el copiado".
Beethoven admiraba este concierto y lo mantuvo en su repertorio como pianista desde su juventud. Para él escribió varias
cadenzas, algo que también haría más tarde Johannes Brahms. Actualmente se suelen utilizar con frecuencia las
cadenzas de Beethoven, pero algunos intérpretes prefieren hacer improvisaciones sobre éstas o las de Brahms.
El "Allegro" tiene forma de sonata: comienza con la cuerda (primeros y segundos violines, violas, violonchelos y contrabajos), que presenta un tema lento en modo menor. Enseguida se suma al tutti el viento y poco después, los timbales. La cuerda presenta un segundo tema, junto con oboes y fagot. Finalmente el piano entra con un nuevo tema. El desarrollo consiste en variaciones de los temas presentados anteriormente y el movimiento termina con la reexposición de los temas iniciales.