El libreto de "Norma" es de Felice Romani, basado en una tragedia de Alexandre Soumet.
Argumento
Norma es una sacerdotisa druida en la Galia ocupada por los romanos. Pese a sus votos litúrgicos de castidad, mantiene un idilio secreto con el gobernador romano Polión, al que ha dado dos hijos en secreto. Este romance hace que Norma trate por todos los medios en acallar la rebelión contra Roma, esperando que se establezca la paz entre los dos pueblos y así no perder a su amado.
Sin embargo Polión se enamorará de Adalgisa, otra de las sacerdotisas druidas, circunstancia que provoca el desengaño de Norma y que ésta convenza a los druidas para rebelarse contra los invasores.
Tras el ataque Polión ha de ser sacrificado a los dioses en honor a la victoria, no obstante él no quiere abandonar su nuevo amor. Esta lealtad hace que Norma se auto inculpe de traición recapacitando sobre sus actos.
El amor de Polión vuelve a renacer y ambos mueren juntos en la hoguera.
Una de las características del Romanticismo es, por contraposición al Clasicismo, la vuelta a la historia. Pero esta vez en vez de regresar a la Antigüedad Clásica o al Renacimiento, se trata de una vuelta a la Edad Media o a las tradiciones de los pueblos prerromanos.
Esta circunstancia hace que durante el primer tercio del siglo XIX estén de moda las novelas ambientadas en la Galia o en otros pueblos prerromanos, considerados como los verdaderos orígenes distintivos del nuevo nacionalismo emergente en la sociedad.
Por este motivo Alexandre Soumet, como otros escritores, se inspirará en antiguas leyendas de estos pueblos, concretamente en una leyenda celta en la que los druidas veneraban un árbol (el Ydraggsil) (el mismo al que hace referencia Wagner en el Anillo del Nibelungo y del que Wotan corta su lanza). Bajo este árbol los celtas realizaban sus reuniones y hacían sus sacrificios rituales.
Romani, se inspirará lejanamente en todos estos hechos, pero en lugar de poner en primer lugar las guerras entre druidas y romanos, colocará la apasionada relación entre los dos amantes, pertenecientes a culturas antagónicas, hecho por demás también eminentemente romántico.
Otra de las importantes diferencias con respecto a la obra de Soumet es el papel de la mujer. Mientras en la novela, Norma termina asesinando a sus propios hijos, presa de un ataque de locura, la Norma de Bellini, es un personaje con múltiples facetas (una sacerdotisa coherente con su devoción, una madre que ama a sus hijos, una mujer enamorada y pasional, una rival vengativa que saca sus más bajos instintos si es necesario...), en definitiva una compleja trama de personalidades cuya solución final es la muerte, pero no como castigo o ejecución de una heroína, sino como el camino lógico de un grave conflicto de pasiones y deberes.
Esta complejidad interpretativa del personaje, unida a las dificultades vocales de una obra prototípica del belcantismo, hace que sólo las verdaderamente grandes sopranos de la historia hayan podido afrontar el papel con la suficiente dignidad, tal es el caso de María Callas, Joan Sutherland, Renata Scotto o Monserrat Caballé.