Entre las obras pianísticas de Franz Liszt destacan los doce
"Estudios de ejecución trascendental" (1851), las veinte "Rapsodias húngaras" (1846-1885; nº 20 sin publicar), los "Seis estudios sobre un tema de Paganini" (1851), el "Concierto nº 1 en mi bemol mayor" (1849; revisado en 1853), el "Concierto nº 2 en la mayor" (1848; revisado en 1856-1861), y las piezas que forman los tres volúmenes de "Años de peregrinaje" (1855, 1858, 1877). Algunas de estas últimas anticipan el impresionismo del compositor francés Claude Debussy con su representación de escenas naturales.
Las obras orquestales incluyen, aparte de las sinfonías "Fausto" y "Dante" (ambas de 1857), trece poemas sinfónicos, género que inventó Berlioz y que Liszt bautizó con ese nombre; "Les préludes" (1854), el más conocido se basa en un poema de Lamartine. A pesar de que no se conoce el número exacto de obras, su originalidad está fuera de toda duda. La armonía y forma que empleó en sus últimos trabajos anticiparon la música de algunos compositores del siglo XX, como el austríaco Arnold Schoenberg y el húngaro Béla Bartók con sus primeras obras nacionalistas.
Liebestraum nº 3 es la última de las piezas escritas por Liszt en una colección de 1850. Esta pieza consta de tres secciones, cada una con una cadencia que requiere un hábil manejo de los dedos y cierta destreza técnica. Emplea la misma melodía con diversas variaciones, sobre todo en la parte central de la obra, en la que se alcanza el clímax.