viernes, 18 de mayo de 2007



Olivier Messiaen nació en 1908 en Avignon, fue organista y reconocido por la originalidad de sus ideas y el eclecticismo con el que plasmó sus composiciones: el canto gregoriano, la influencia de la teoría hindú y un estudio pormenorizado de la obra de Stravinsky lo formaron rítmicamente. El contacto con la naturaleza tuvo un papel destacado en su producción musical como signo de este eclecticismo.

Tras la ocupación nazi, Messiaen se unió al ejército francés, fue capturado en 1940 por las tropas alemanas y trasladado a un campo de concentración en Silesia. Es allí mismo donde compone su obra de cámara más importante: “Cuarteto para el fin de los tiempos”. La milagrosa presencia entre sus compañeros de cautiverio de un clarinetista, un violinista y un cellista determinó la heterogénea formación de este cuarteto. En un contexto marcado por el hambre y las vejaciones, Messiaen se aisló intelectualmente y compuso las ocho partes de su obra. A pesar del horror, luchó contra la adversidad e hizo emerger de las tinieblas este imponente cuarteto, inspirado en un pasaje del Apocalipsis (aquél en el que el ángel eleva su mano al cielo diciendo: “No existirá más el tiempo”) y a la que el propio Messiaen definió como “un acceso a la eternidad”. En el vídeo, el primer movimiento de esta obra titulado "Liturgias de Cristal".
Publicado por jrtapia @ 8:10  | Música de cámara
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