Eduardo Jáudenes
(de diarionews.com)
Este año ha sido el de la consagración definitiva de este magnífico Ciclo de Conciertos de la Universidad Politécnica, alcanzando un nivel de calidad que le coloca entre los mejores ciclos musicales del Auditoria de Nacional de Madrid. Con intérpretes como: Orquesta Filarmónica de Frankfurt, Virtuosos de Moscú, Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín... programas muy cuidados y coherentes, e impecables solistas, tenemos que, sin duda alguna, este ciclo es el mejor de los programados por universidades, y uno de los mejores de la presente temporada. Con programas como el de la presente temporada, se consigue, entre otras cosas, sumar nuevos adeptos a la música entre alumnos y hacer que los ya partidarios de la música vean en este ciclo lo que quieren ver, y que sin duda es: un gran ciclo musical.
El director Aldo Ceccato toma la batuta al frente de la Orquesta Filarmónica de Málaga. En el programa obras de Prokofiev con la Sinfonía número 1, Rachmaninov con su Rapsodia para piano y orquesta sobre un tema de Paganini, contando como solista con Gerhard Oppitz y para acabar una de mis sinfonías favoritas: la 5ª de Tchaikovski. El tercero y cuarto movimient0o fueron abordados por Ceccato de forma inatacable y los aplausos continuados del público se mantuvieron durante casi diez minutos.
Los virtuosos de Moscú, a cuyo frente se encuentra Vladimir Spivakov, encandilaron al público con Obras de Vivaldi (Concierto para violín y orquesta número 2) Rossini (Sonata para cuerda nº 3) Boccherini (Sinfonía en re menor) Schnittke (Sonata para violín y orquesta de cuerda) Kancheli (Pequeña Danielada para piano violín y orquesta de cuerda) Piazzolla (tres tangos para acordeón y orquesta de cuerda) Un buen concierto.
La Orquesta Filarmónica de Frankfurt, bajo la diestra dirección de Michael Sanderling abordaron Concierto para violín y orquesta número 1 de Bruch, contando como solista con Katrin Scholz al violin. Y en la segunda parte la 4ª Sinfonía de Bruckner en su versión de 1878/80 una verdadera joya de interpretación y de obra que encandiló al público y sobrecogió de principio a fin.
La Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlin, bajo la batuta de Marek Janowski abordaron un programa que tuvo como protagonistas a Wagner con su Preludio y Encantos del Viernes Santo de Parsifal y la 5ª Sinfonía de Bruckner. Un concierto memorable, la orquesta, modelo de atención e interés, sonó perfecta, compacta, con plural variedad de matices, fuerte y poderosa, pero también, cuando hacía falta, delicada y suave. El director, de la concentración y tensión que supo transmitir a los oyentes, acabó sudoroso y exhausto. Un concierto para no olvidar, aplusos también para la Universidad Politécnica que los ha sabido contratar.
Helsinki Philarmonic Orchestra bajo la dirección de Leif Segerstam contando como solista al violín con Shlomo Mintz interpretaron un interesante programa que tuvo como protagonistas obras de Brahms en su Concierto para violín y orquesta en Re mayor y Sibelius en su Sinfonía número 2, concierto a beneficio de la fundación Carmen y Severo Ochoa.
Leif Segerstam desarrolló una estupenda dirección de orquesta que facilitó la presencia ininterrumpida del interés de principio a fin.
La música fluyó con vivacidad. La Helsinki Philarmonic Orchestra sonó con noble calidad, sólida y brillante.
Shlomo Mintz: Es un artista preparado, con calidades extraordinarias, luciendo primorosa y riquísima técnica, plural variedad de matices y personalidad arrolladora.
Leif Segerstam, obligado a un bis por los aplausos mantenidos del público, nos regaló la Marcha de Sibelius, tras decir “Os gusta Sibelius”. Un gran concierto.
En un segundo concierto de este fabuloso ciclo pudimos escuchar a la Real Filarmonía de Galicia y Coro de la Universidad Politécnica de Madrid, bajo la distra batuta de Maximino Zumalave dirigiendo al coro Antonio Fauró, con un programa donde Xavier de Paz nacido en 1963 era el autor de la obra: O mencer dos soños, y Schubert aportaba su obra Rosamunda, princesa de Chipre (selección), en la segunda parte del concierto también se abordó una obra de Schubert Misa 5 solemnis en La bemol mayor, contando como solistas a Ofelia Sala como soprano, Cristina Faus, mezzosoprano, Guzmán Hernando, tenor y Héctor Guerrero, barítono.
La orquesta y los solistas reproducen en conjunto sensacionalmente, gracias a la diestra batuta del director, que tiene una claridad de conceptos proverbial y que impregna a las partes.
La orquesta tocó muy bien y el interés tuvo una presencia ininterrumpida.
El coro canta y vive la obra con proverbial acierto. Desearíamos una presencia más destacada en el ciclo.
Los solistas abordaron detalles que avalan su clase. Libertades en el uso de la forma y el color que se integran perfectamente en el conjunto.
La presencia de obras de autores vivos como la de Xavier de Paz es de aplaudir y desearíamos que no fuera una excepción sino algo normal. Hay autores de gran calidad, algunos profesores de la Universidad Politécnica, creadores de movimientos musicales, como es el caso de Pedro Vilaroig, con su Neotonalismo, que merecerían estrenar en este ciclo, pues sus obras son extraordinarias y reconciliarían al público con la música contemporánea, como se pudo demostrar en el concierto de presentación del Neotonalismo, que tuvo un lleno absoluto y una aceptación plena por el público, que abarrotaba la Sala de Cámara del Auditorio Nacional.