Leoš Janácek nació en Hukvaldy (Chequia) el 3 de julio de 1854 en el seno de una familia humilde pero de antigua tradición musical. Estudió desde 1865 en el coro del Monasterio agustino de Brno y en 1869 ingresó en la escuela para profesores, con el fin de poder dar clases en las escuelas convencionales checas. En 1873 ejerció como maestro de coro en la sociedad coral de Svatopluk y un año después estudió en la escuela de órgano de Praga.
En 1877 conoció a Antonin Dvorák, con quien realizó un viaje por Bohemia y en 1879 se matriculó en el Conservatorio de Leipzig, ampliando sus conocimientos en varios conservatorios europeos (San Petersburgo, Praga y Viena). En 1881 fue nombrado director de la escuela de órgano de Brno. Ese mismo año contrajo matrimonio con su alumna Zdenka Schulzová, separándose un año después. Entre 1881 y 1888 fue director de la Filarmónica Checa.
A comienzos del siglo XX se aproximó al movimiento socialista y sus obras se verían influenciadas por la cultura obrera y nacionalista. Gran orquestador, desde 1920 trabajó como profesor de composición del Conservatorio de Praga, y en 1927 fue nombrado miembro de la Academia Prusiana de las Artes.
Janácek murió en Ostrava (República Checa), el 12 de agosto de 1928.
Su estilo se basa en la música folclórica de Moravia. Una de sus obras sinfónicas más destacada es la "Sinfonietta", que compuso en 1926 en homenaje a Brno. En el vídeo se escucha una selección de esta obra, acompañada con bellas imágenes de la naturaleza y el paisaje bohemios.
Janácek elaboró muchas obras sobre temas folclóricos y durante un breve periodo publicó una revista especializada sobre el tema. Consiguió reputación internacional con su ópera Jenufa (1904, revisada en 1916 y escrita en un estilo vehemente y de gran fuerza dramática). Al igual que su Misa glagolítica (1926), está influida por los ritmos y acentos de la lengua morava. El lento desarrollo de su estilo personal, el hecho de padecer un amor no correspondido que le inspiró el Diario de un desaparecido y la aparición de un fuerte sentimiento nacionalista, en especial a partir de la proclamación de Checoslovaquia en 1918, suscitaron en él una desbordante capacidad creativa. Janácek realizó con el profesor František Bartos un importante trabajo de recopilación de canciones populares en Moravia pero su obra como compositor se retrasaba.
De hecho, sus obras más famosas las compuso durante los últimos diez años de su vida. Por esta razón se le considera un compositor del siglo XX, a pesar de que tenía cuarenta y siete años cuando comenzó el siglo. Durante este período compuso los dos cuartetos de cuerda, el primero inspirado por la Sonata a Kreutzer de Tolstoi y el segundo denominado Cartas íntimas, el sexteto para viento Mladi, las obras orquestales Taras Bulba y Sinfonietta y ocho óperas: Šarka (1887), de orientación neorromantica, sobre una leyenda nacional que ya había utilizado Bedrich Smetana en un poema sinfónico de su célebre ciclo Mi Patria, Comienzo de romance (1894), Jenufa (1904), Las excursiones del señor Broucek a la luna y al siglo XV (1917), Katia Kabanova (1921), La zorrita astuta (1923) y El caso Makropoulos (1925) sobre un relato de Karel Capek y De la casa de los muertos (1928) inspirada en una obra de Dostoievski. Janácek también es autor de excelentes composiciones corales sobre textos extraídos de poemas de Petr Bezruc. Es muy notable su producción operística que hoy día está considerada como una de las claves de la música del siglo XX.