Frédéric Chopin (1810-1849) compuso cuatro scherzos bien definidos y cuatro veces creó un contenido totalmente nuevo para una forma musical establecida de larga existencia. Estamos aquí lejos de una música que podría sustituir a un minué de una sinfonía o sonata, y aún más lejos del significado original de la palabra "scherzo", broma. "¿Cómo se vestiría la seriedad, se preguntaba Schumann, si la broma ya está vestida de velos negros?" Más allá de las texturas deslumbrantes y de las líneas melódicas de profundo desarrollo, estas composiciones, sin embargo, son impactantes porque Frédéric Chopin tenía un gran conocimiento de la tradición. Por ejemplo, organiza la progresión hacia intensísimos puntos culminantes utilizando la relación dominante-tónica, que es el principal componente de la forma clásica de la sonata.
El primer scherzo, Op. 20, se publicó en Londres bajo el título de "Banquete infernal". Las primeras notas de la melodía del trío las tomó Frédéric Chopin de un villancico polaco "Lulajze Jezuniu, lulajze, lulaj", Duerme, Niño Jesús, duerme.
En Inglaterra, el segundo scherzo, Op. 31, fue denominado "La meditación". (Wessel, editor londinense de Frédéric Chopin, pensaba que tales títulos eran indispensables para vender sus obras). Es el scherzo del cual se dice que fue "profanado y refrenado por la mano de una ama de llaves".
El tercer scherzo, Op. 39, está dedicado al pianista alemán Adolf Gutmann, alumno de Frédéric Chopin desde los quince años. Según cuenta otro alumno del maestro, Gutmann tenía suficiente fuerza como para romper una mesa con el acorde de la mano izquierda del sexto compás: un acorde que muchos pianistas no pueden tocar. Cuando Moscheles lo visitó en 1840, Frédéric Chopin se sentía muy débil y fue Gutmann quien ejecutó el Op. 39 recién terminado.
El cuarto scherzo, Op. 54, lleva la polifonía del segundo scherzo a un nivel que el público del siglo XIX no pareció apreciar con plenitud. Saint-Saëns (que no se perdonó nunca de haber obedecido a su maestro que le prohibía escuchar a Chopin) citó el tema principal de este scherzo en el segundo movimiento de su Concierto para piano nº 2.
Yundi Li Nació en Chongquing, China, en 1982. En octubre del año 2000 este jovencísimo pianista saltó a la fama tras ganar la XIV edición del certamen pianístico más importante del mundo, el prestigioso Concurso Chopin de Varsovia (el mismo que ganaron Bella Davidovich, Martha Argerich, Maurizio Pollini y Krystian Zimerman, entre otros ilustres pianistas), que había quedado desierto en sus dos últimas ediciones y llevaba quince años sin ganador del primer premio (se convoca cada cinco años). Li ha sido el primer pianista chino que ha ganado el Concurso. Después del éxito cosechado en el Concurso Chopin –donde ganó también el premio a la mejor interpretación de una polonesa de Chopin–, Yundi Li continuó su formación académica sin ofrecer todavía conciertos públicos. Su incorporación a la vida profesional le ha convertido en la gran esperanza de los jóvenes pianistas; el propio Li ha declarado a la prensa que su objetivo es ser "el siguiente Zimerman". Al parecer, el pianista polaco se negó a darle clases a Li, como éste le había solicitado, arguyendo que no había nada que pudiera enseñarle.