Bruckner es autor de nueve sinfonías, cuatro misas y un "Te Deum", entre otras obras. Católico ferviente, comenzó su carrera siendo niño en un coro. Era hijo de un maestro de escuela de Ansfelden y pasó largos años de penurias económicas. Su estilo musical y sinfónico está muy influido por Wagner y especialmente por su ópera "Tristán e Isolda", que escuchó en Munich. Con 43 años se enamoró de la joven Josephine Lang quien no le correspondía y, años más tarde, de la hija de ésta. Nunca llegó a casarse. Bruckner destacó por la utilización de los recursos técnicos de la sinfonía del siglo XIX al servicio de un enfoque reverente con los textos sagrados. Defendió los ideales wagnerianos incluso sacrificando su propio éxito y enfrentándose al mismísimo Johannes Brahms. Su sexta sinfonía es un maravilloso ejemplo del fascinante lenguaje melódico y armónico del compositor.