La Sonata para violín nº 9 en la mayor, conocida como Sonata "Kreutzer", es una sonata para violín compuesta por Ludwig van Beethoven y publicada en 1802 con el número 47 de su catálogo. Esta obra se caracteriza por su exigente parte de violín, por su duración inusual (una ejecución típica dura algo menos de 40 minutos) y por su gran intensidad emocional.
Su primer movimiento es casi furioso, el segundo es más contemplativo y el tercero y último, tiene un carácter alegre y exhuberante.
La sonata fue dedicada originalmente al violinista polaco George Bridgetower (1779–1860), el cual la interpretó en su estreno acompañado por Beethoven. Sin embargo, tras el concierto, mientras tomaban un refrigerio, Bridgetower hizo algunos comentarios insultantes hacia una dama que era amiga de Beethoven. Encolerizado, Beethoven lo eliminaría a continuación de la dedicatoria de su pieza, poniendo en su lugar a Rodolphe Kreutzer, quien estaba considerado como el mejor violinista de entonces. Irónicamente, Kreutzer jamas la interpretaría en público, ya que la consideraba como intocable, a pesar de que su nombre ha permanecido unido a esta pieza desde entonces.
La pieza consta de tres movimientos, cuya interpretación suele durar aproximadamente 37 minutos. Los tiempos son:
I. Adagio sostenuto - Presto - Adagio
II. Andante con variazioni
III. Presto
La sonata comienza con una introducción lenta, ejecutada principalmente por el violín. Aparece el piano y la melodía pasa a modo menor, hasta que comienza la parte principal del movimiento - un furioso
Presto en la menor -. Cerca del final, Beethoven vuelve a traer a primer plano parte del
Adagio inicial, antes de cerrar el movimiento con una coda angustiosa.
El primer movimiento tiene fuertes contrastes con el segundo, una tonada tranquila en fa mayor seguida de cinco variaciones distintivas. Al final de este movimiento central se rompe la calma con un atronador acorde de la mayor en el piano, que conduce directamente al virtuoso y exuberante tercer movimiento, una
tarantella en 6/8 en rondó. Después de moverse a través de una serie de episodios significativamente contrastantes entre sí, el tema regresa por última vez, y la obra termina jubilosa en la tonalidad de la mayor.