sábado, 30 de junio de 2007


Eugène Ysaÿe (Lieja, 1858-Bruselas, 1931) fue un violinista belga, considerado el mejor intérprete de cuerda entre los compositores belgas y franceses de su tiempo. Comenzó tocar el violín a instancias de su padre; en 1865 ingresó en el Conservatorio de Lieja. Su estancia en el Conservatorio no fue muy disciplinada: lo expulsaron en 1869 debido a una pelea con el profesor Heynberg.

Sin embargo, fue readmitido en 1872, y estudió bajo la supervisión de Massart hasta 1873, año en el que se trasladó a Bruselas para continuar su formación con el violinista polaco Henryk Wieniawski. En 1876 marchó a París, donde estudió con Henri Vieuxtemps. En 1880 realizó su debut como concertino de la Orquesta Bilse en Berlín; al año siguiente inició sus giras por Noruega. Posteriormente, recorrió Europa y América acompañado de Anton Rubinstein.

Ysaÿe fue profesor de violín en el Conservatorio de Bruselas desde 1886; entre sus alumnos más destacados es preciso mencionar a Mathieu Crickboom y Jacques Thibaud, a quienes dedicó varias de sus obras. En 1886 fundó el Cuarteto Ysaÿe y organizó los Conciertos Ysaÿe.

En 1894 realizó la primera de sus ocho giras por Estados Unidos. César Franck compuso para él, como regalo de bodas, su famosa 'Sonata para Violín y Piano en la menor'. Ese mismo año ofreció en Bruselas una serie de conciertos con orquesta. Desde 1918 ocupó el puesto de director de la Orquesta de Cincinnati (EE.UU.). Desgraciadamente, en 1929 sufrió la amputación de una pierna. Ese mismo año fue nombrado Caballero de la Legión de Honor de Francia.

Entre sus mejores composiciones se encuentran seis sonatas para violín, conciertos para violín, música de cámara y una ópera en dialecto valón titulada 'Piér li Houïen' (Pedro el minero). Las interpretaciones de Ysaÿe son conocidas por su virtuosismo, su expresividad e intensa utilización del vibrato. Se inspiró en la obra de César Franck (quien influyó en su primer estilo), Camille Saint-Saëns, Vincent d'Indy y Gabriel Fauré.

A lo largo de su carrera llegó a utilizar dos violines: un Guarneri del Gesù y un Stradivarius de nombre Hércules. Este último fue robado en 1908, pero se pudo recuperar años más tarde de su muerte, en 1947.

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En este vídeo el propio Gershwin interpreta al piano una de sus más famosas canciones: "I got rhythm".

Estamos en 1924. Comienza el período en el que George Gershwin compone sus grandes obras clásicas y sus impecables canciones adoptadas por el Jazz. En enero de 1924 Ira Gershwin, su hermano mayor, lee en el periódico sobre el concierto en el que, en solo tres semanas, Whiteman presentaría “Rhapsody in Blue”, la obra de George. Pero George se había olvidado de escribirla.

Gran parte de la inspiración para componerla con urgencia sobrevino durante un viaje en tren a Boston, “con sus ritmos firmes, sus sonidos... Repentinamente escuché –y también la vi en el papel- la construcción completa de la rapsodia de principio a fin. La escuchaba como una especie de kaleidoscopio musical de Estados Unidos –de nuestra amalgama, de nuestro blues, de nuestra locura metropolitana.” Al retornar a Nueva York, escribió la música en solo una semana.
El éxito de la Rapsodia fue fulminante e influyó notablemente en compositores europeos y estadounidenses que comenzaron a utilizar, en sus obras, melodías y patrones rítmicos del jazz.

En los años siguientes, Gershwin estrenaría multitud de obras para Hollywood y Broadway, como “An American in Paris” y escribiría decenas de canciones con letra de su hermano Ira.
“I Got Rhythm” era la canción favorita del propio George Gershwin. Su estructura se ha convertido en la secuencia acórdica con mayor cantidad de composiciones “descendientes de” que hay en el Jazz. Algunos ejemplos al respecto podrían ser: Red Cross, Anthropology, Chasin’ the Bird, Dexterity y Steeplechase (1944-48, Charlie Parker), Jumpin’ at Mesner’s y Lester Leaps In (1945-46, Lester Young), Humph (1947, Thelonious Monk), Crosscurrent (1949, Lennie Tristano), Basic #2 (1976, Lew Tabackin), Rhythm Sweet (1977, Lee Konitz), Like Old Times (1994, Nick Brignola), Rhythm Riff #127 (1999, Scott Hamilton), etc.
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viernes, 29 de junio de 2007


Sinopsis del Acto I
La acción tiene lugar en parís, durante la Nochebuena, en una buhardilla donde viven unos bohemios. Marcello pinta mientras Rodolfo mira por la ventana. Como no tienen leña para la estufa y hace frío, utilizan los manuscritos del drama que está escribiendo Rodolfo para hacer fuego. Colline, el filósofo, entra en la pieza congelado y molesto por no haber podido echarle mano a unos libros. Schaunard, el músico, llega con comida, leña, vino y dinero; explica a sus compañeros la fuente de sus riquezas: un trabajo con el loro de un caballero inglés (?). Nadie le presta atención porque se arrojan literalmente sobre la comida, retirada rápidamente por Schaunard, que les deja tan solo el vino. Mientras beben, llega Benoit, el casero, en busca del pago de la renta. Los bohemios le engatusan ofreciéndole vino, y el casero, en medio del efecto del alcohol, les narra sus aventuras amorosas, añadiendo que está también casado, ante lo cual todos reaccionan con una indignación pacata, fingida, y le echan de la habitación sin pagarle la renta. Deciden que lo mejor es utilizar ese dinero para disfrutar del ambiente festivo del barrio en fecha tan señalada.

Rodolfo no les acompaña porque prefiere terminar antes su artículo para el periódico en el que colabora (inicio del vídeo). En ese momento alguien llama a la puerta, es Mimí que ha venido a pedir fuego para encender nuevamente su vela. Sale, pero regresa en seguida porque ha olvidado su llave. En ese momento, ambas velas se apagan y en la oscuridad deben buscar la llave. Rodolfo la encuentra, pero la oculta para que la búsqueda continúe en la oscuridad. Cuando sus manos tropiezan, ambos aprovechan la ocasión para contar la historia de sus vidas: él interpreta 'Che gelida manina' - ('Qué manita más fría') y ella, 'Sì, mi chiamano Mimi' ('Sí, me llaman Mimí'). Son interrumpidos por las voces de los amigos que han venido a buscar a Rodolfo, que les advierte que no está solo y que pronto se reunirá con ellos, aunque prefiere quedarse en casa, pero finalmente deciden marchar, juntos, a reunirse con todos, a la vez que expresan su amor en el delicioso dúo, "O soave fanciulla" - "¡Oh, dulce muchacha!.

Biografía de Puccini
Giacomo Puccini nace en Lucca (Italia) el 22 de diciembre de 1858, en el seno de una familia de larga tradición musical. Estudia con su tío, Fortunato Magi y posteriormente con Carlo Angeloni. En 1875 ingresa en el Conservatorio de Lucca; de estos años datan sus primeras composiciones: motetes, pequeñas misas y otras obras religiosas.

En Pisa, hasta donde se traslada a pie, asiste al estreno local de Aida, de Verdi. En 1880 escribe la Messa di Gloria, como despedida del Conservatorio. Su madre le consigue una beca para estudiar en Milán, donde es admitido en el Conservatorio Real, donde recibe lecciones de Antonio Bazzini y Amilcare Ponchielli. Éste último orienta su afición hacia la ópera. Durante su estancia en Milán convive con Pietro Mascagni, condiscípulo suyo. Asiste cuanto puede a la ópera en La Scala y escribe algunas canciones. En 1883 termina sus estudios con la composición de un Capriccio sinfonico como trabajo de graduación.

Decide participar en un concurso operístico y escribe Le villi, que estrenará el año siguiente en el Teatro dal Verme, de Milán. En 1885 logra estrenar Le villi en La Scala, donde es recibida con frialdad, y en el San Carlo de Nápoles, donde es silbada.

En 1885 Puccini se fuga con Elvira Gemignani, una mujer casada; ese mismo año comienza a trabajar en Edgar, que sube a escena en La Scala de Milán en 1889. El estreno es un fracaso. Puccini revisa la opera pero no logrará que La Scala acepte la versión revisada de Edgar.

En 1890 escribe Crisantemi, una obra para cuarteto de cuerdas; dos años despues viaja a Madrid para asistir al estreno de Edgar en el Teatro Real. En 1893 estrena en Turín la ópera Manon Lescaut, lo que constituye su primer gran éxito, e inicia la composición de La bohème, que termina en 1895, anticipándose así a Ruggiero Leoncavallo, que trabajaba en una ópera sobre el mismo tema.

La Bohème es la ópera con la que Giacomo Puccini se consagró definitivamente como un gran compositor lírico. Refleja sus propias vivencias durante los años de estudiante en el conservatorio de Milán.

El libreto se basa en la novela por entregas Escenas de la vida bohemia, de Henry Murger, publicada en el periódico El Corsario a lo largo de cinco años (1845-1849). Los encargados de simplificar y aunar los diferentes episodios de la novela para así confeccionar el libreto fueron Luigi Illica y Giuseppe Giacosa.

El estreno de La Bohème tuvo lugar en el Teatro Regio de Turín el 1 de febrero de 1896. El papel de Mimí fue cantado por la soprano Cesira Ferrani, y el tenor Evan Gorga dio vida a Rodolfo. La orquesta tocó bajo la dirección de Arturo Toscanini. La obra tuvo una acogida fría, tanto por parte del público como de la crítica. Su éxito definitivo llegará pocos meses después con el estreno en Palermo.

En 1904 estrena Madama Butterfly en la Scala de Milán, siendo muy mal recibida. Ese mismo año regulariza su matrimonio con Elvira. Cuatro años despues su esposa lo acusa de relaciones con la criada y ésta se suicida.

En 1910 estrena La fanciulla del West en la Ópera Metropolitana de Nueva York, con Caruso y Destinn, dirigiendo Toscanini y, en 1918, Il trittico; sólo tiene éxito Gianni Schicchi. En 1921 comienza la composición de Turandot, basada en una comedia de Carlo Gozzi. Empieza a padecer problemas de salud, pero sigue trabajando intensamente en Turandot con mayores ánimos y se resiente de la garganta.

En 1924 se le diagnostica un cáncer; trasladado a Bruselas para ser operado, muere allí el 29 de noviembre. Franco Alfano se encarga de completar Turandot, finalmente estrenada el 26 de abril de 1926 en la Scala de Milán. El día del estreno Toscanini interrumpe la representación en el punto donde Puccini dejó la composición, bajándose el telón en silencio.
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jueves, 28 de junio de 2007
Junko Sakimura, Cimbalón
Japan Friendship Philharmony
Atsushi Takahashi, Director



El Cimbalón es un instrumento musical de los gitanos húngaros, probablemente de origen oriental. Sus primitivas formas son conocidas en Persia, Arabia y el Cáucaso.
Este instrumento se toca al golpear sus 125 cuerdas con ayuda de dos pequeños macillos. Su tono es algo intermedio entre el del piano y el arpa. En él es posible variar tanto su timbre como su volumen, desde la más intensa sonoridad hasta el más pequeño de los susurros.

Zoltán Kodály, nacido en Kecskemèt (Hungría), el 16 de diciembre de 1882, es uno de los más destacados músicos húngaros de todos los tiempos. Su estilo musical atraviesa por una primera fase posrromántica-vienesa y evoluciona hacia su característica principal: la mezcla de folclore y armonías complejas del siglo XX, actitud compartida con Béla Bártok. Estudia en Galànta, ciudad a la que dedicará sus famosas Danzas, y Nagyszombat. Más tarde, en Budapest, ingresa en la Academia Franz Liszt donde es alumno de Koessler. En 1906, después de haberse doctorado en letras, realiza un viaje de estudios a Berlín. Ese mismo año comienza a investigar en el folclore húngaro, tarea a la que se sumaría Bela Bartók. Esta labor de recopilación de música folclórica no había estado sujeta a un estudio musicológico sistemático hasta entonces. El trabajo de los dos contribuyó a crear la etnomusicología. Kodaly llegó a coleccionar hasta cerca de 100.000 canciones populares húngaras, a las que aplicaba su singular perfección técnica. En 1907 se incorpora al cuerpo de profesores de teoría musical de la Academia Ferenç Liszt, en la que también llegó a impartir clases de composición (1908).

En sus composiciones Kodály citó e imitó formas, armonías, ritmos y melodías de estas canciones populares. Entre sus mejores obras Psalmus hungaricus (1923) para tenor, coro y orquesta, la ópera Háry János (1926), las Danzas de Galànta (1933) para orquesta, el Tedeum Budavari, las Variaciones del pavo real y la Missa brevis (1945). A partir de 1945 desarrolló un sistema de educación musical destinado a las escuelas públicas húngaras. Su método, que consiste en la entonación de canciones del folclore húngaro o basadas en ellas, ha sido utilizado por escuelas de diferentes países. La obra de Zoltán Kodály incluye el Corpus musical popularis hungarical (1951-1953) resumen de su labor musicológica. Falleció en Budapest, el 6 de marzo de 1967.
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miércoles, 27 de junio de 2007
Maurizio Pollini, piano
Orquesta Filarmónica de Viena
Karl Böhm, director




Para entender mejor la música de Mozart se recomienda escuchar su obra para piano, en especial sus conciertos para este instrumento que son 27. El primero lo escribió a edad de once años, el último fue compuesto algo menos de un año antes de su muerte.

Los conciertos para piano y orquesta son la estampa de su vida. En ellos se aprecia muy claramente el desarrollo del genio, del músico, del artista, del hombre. Desde la brillantez deslumbrante del niño prodigio y maravilloso, se va forjando la madurez de la energía y la pasión.

El 2 de marzo de 1786 Mozart estrenó su Concierto nº 23 en La mayor, K 488. Mozart lo guardó para él y para un privilegiado círculo de conocedores y amantes de la música. Fue un trabajo dedicado a su alma, como tantos otros, pero restringido a la intimidad. Sin ánimo de lucro, aunque sus finanzas lo requirieran.

Los tres tiempos de este concierto son:
I. Allegro
II. Adagio
III. Allegro assai
En el adagio se puede admirar la esencia de la música mozartiana, de una grandeza que conmueve y que no tiene parangón.
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martes, 26 de junio de 2007
Nathan Milstein, violín
Georges Pludermacher, piano
I. Adagio sostenuto - Presto - Adagio


II: Finale: Presto


La Sonata para violín nº 9 en la mayor, conocida como Sonata "Kreutzer", es una sonata para violín compuesta por Ludwig van Beethoven y publicada en 1802 con el número 47 de su catálogo. Esta obra se caracteriza por su exigente parte de violín, por su duración inusual (una ejecución típica dura algo menos de 40 minutos) y por su gran intensidad emocional.

Su primer movimiento es casi furioso, el segundo es más contemplativo y el tercero y último, tiene un carácter alegre y exhuberante.

La sonata fue dedicada originalmente al violinista polaco George Bridgetower (1779–1860), el cual la interpretó en su estreno acompañado por Beethoven. Sin embargo, tras el concierto, mientras tomaban un refrigerio, Bridgetower hizo algunos comentarios insultantes hacia una dama que era amiga de Beethoven. Encolerizado, Beethoven lo eliminaría a continuación de la dedicatoria de su pieza, poniendo en su lugar a Rodolphe Kreutzer, quien estaba considerado como el mejor violinista de entonces. Irónicamente, Kreutzer jamas la interpretaría en público, ya que la consideraba como intocable, a pesar de que su nombre ha permanecido unido a esta pieza desde entonces.

La pieza consta de tres movimientos, cuya interpretación suele durar aproximadamente 37 minutos. Los tiempos son:

I. Adagio sostenuto - Presto - Adagio
II. Andante con variazioni
III. Presto

La sonata comienza con una introducción lenta, ejecutada principalmente por el violín. Aparece el piano y la melodía pasa a modo menor, hasta que comienza la parte principal del movimiento - un furioso Presto en la menor -. Cerca del final, Beethoven vuelve a traer a primer plano parte del Adagio inicial, antes de cerrar el movimiento con una coda angustiosa.

El primer movimiento tiene fuertes contrastes con el segundo, una tonada tranquila en fa mayor seguida de cinco variaciones distintivas. Al final de este movimiento central se rompe la calma con un atronador acorde de la mayor en el piano, que conduce directamente al virtuoso y exuberante tercer movimiento, una tarantella en 6/8 en rondó. Después de moverse a través de una serie de episodios significativamente contrastantes entre sí, el tema regresa por última vez, y la obra termina jubilosa en la tonalidad de la mayor.
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lunes, 25 de junio de 2007
Vals de los copos de nieve

Vals de las flores


Representación en 1994 del ballet de Chaikovsky 'El Cascanueces' en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, teatro para el que fue creado y donde se estrenó en 1892 ante el zar de Rusia. La coreografía es de Vassily Vainonen, basada en la original del estreno, debida aLev Ivanov. Sus personajes principales son: Clara, Drosselmeyer (padrino de Clara) y El Cascanueces. Chaikovsky compuso posteriormente una Suite orquestal inspirada en su propio ballet, tomando sobre todo fragmentos del Segundo Acto.

Argumento
Primer acto: La historia comienza con una fiesta, en la víspera de Navidad, en casa de los padres de Clara. Drosselmeyer es uno de los invitados a la fiesta y le trae varios regalos a su sobrina, entre ellos un cascanueces con forma de soldado. El hermano de Clara, Fritz, trata de apoderarse del nuevo juguete de su hermana y lo rompe. Drosselmeyer lo arregla y la fiesta continúa. Después de que se retiran los invitados, todos van a dormir. Clara se duerme con su cascanueces y sueña que toda la casa se hace muy grande y los juguetes del árbol de Navidad crecen y toman vida. Aparecen entonces los ratones con su rey que pelean contra los soldados-juguetes y el Cascanueces, quien también ha crecido. En la batalla, que está casi perdida por los soldados y el Cascanueces, Drosselmeyer interviene y Clara golpea al rey ratón con una de sus zapatillas (otras versiones dicen que Drosselmeyer da a Clara algo con fuego) y en la distracción el Cascanueces aprovecha y mata al rey ratón (en otra versión los ratones huyen). El Cascanueces cae después de la batalla, agotado, y luego se convierte en un hermoso príncipe. Clara y el Cascanueces comienzan su viaje por el Reino de las Nieves en donde suben en un hermoso trineo que los lleva hacia el Reino de los Dulces.
Otra escena de El Cascanueces
Otra escena de El Cascanueces

Segundo acto: Clara, el Cascanueces y Drosselmeyer llegan al Reino de los Dulces donde los recibe el Hada de Azúcar, su Caballero y el resto de los dulces. El Cascanueces cuenta a todos la lucha contra el rey ratón y cómo Clara salió en su ayuda. El Hada de Azúcar organiza una fiesta para ellos. Se suceden una serie de danzas en honor a los invitados. Luego todo se va esfumando, Clara despierta con su cascanueces, alegre por su maravillosa aventura.
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domingo, 24 de junio de 2007
Scherzo nº 1 en si menor, op. 20


Scherzo nº 2 en si bemol menor, op. 31


Scherzo nº 3 en do sotenido menor, op. 39


Scherzo nº 4 en mi bemol mayor, op. 54

Frédéric Chopin (1810-1849) compuso cuatro scherzos bien definidos y cuatro veces creó un contenido totalmente nuevo para una forma musical establecida de larga existencia. Estamos aquí lejos de una música que podría sustituir a un minué de una sinfonía o sonata, y aún más lejos del significado original de la palabra "scherzo", broma. "¿Cómo se vestiría la seriedad, se preguntaba Schumann, si la broma ya está vestida de velos negros?" Más allá de las texturas deslumbrantes y de las líneas melódicas de profundo desarrollo, estas composiciones, sin embargo, son impactantes porque Frédéric Chopin tenía un gran conocimiento de la tradición. Por ejemplo, organiza la progresión hacia intensísimos puntos culminantes utilizando la relación dominante-tónica, que es el principal componente de la forma clásica de la sonata.

El primer scherzo, Op. 20, se publicó en Londres bajo el título de "Banquete infernal". Las primeras notas de la melodía del trío las tomó Frédéric Chopin de un villancico polaco "Lulajze Jezuniu, lulajze, lulaj", Duerme, Niño Jesús, duerme.

En Inglaterra, el segundo scherzo, Op. 31, fue denominado "La meditación". (Wessel, editor londinense de Frédéric Chopin, pensaba que tales títulos eran indispensables para vender sus obras). Es el scherzo del cual se dice que fue "profanado y refrenado por la mano de una ama de llaves".

El tercer scherzo, Op. 39, está dedicado al pianista alemán Adolf Gutmann, alumno de Frédéric Chopin desde los quince años. Según cuenta otro alumno del maestro, Gutmann tenía suficiente fuerza como para romper una mesa con el acorde de la mano izquierda del sexto compás: un acorde que muchos pianistas no pueden tocar. Cuando Moscheles lo visitó en 1840, Frédéric Chopin se sentía muy débil y fue Gutmann quien ejecutó el Op. 39 recién terminado.

El cuarto scherzo, Op. 54, lleva la polifonía del segundo scherzo a un nivel que el público del siglo XIX no pareció apreciar con plenitud. Saint-Saëns (que no se perdonó nunca de haber obedecido a su maestro que le prohibía escuchar a Chopin) citó el tema principal de este scherzo en el segundo movimiento de su Concierto para piano nº 2.

Yundi Li Nació en Chongquing, China, en 1982. En octubre del año 2000 este jovencísimo pianista saltó a la fama tras ganar la XIV edición del certamen pianístico más importante del mundo, el prestigioso Concurso Chopin de Varsovia (el mismo que ganaron Bella Davidovich, Martha Argerich, Maurizio Pollini y Krystian Zimerman, entre otros ilustres pianistas), que había quedado desierto en sus dos últimas ediciones y llevaba quince años sin ganador del primer premio (se convoca cada cinco años). Li ha sido el primer pianista chino que ha ganado el Concurso. Después del éxito cosechado en el Concurso Chopin –donde ganó también el premio a la mejor interpretación de una polonesa de Chopin–, Yundi Li continuó su formación académica sin ofrecer todavía conciertos públicos. Su incorporación a la vida profesional le ha convertido en la gran esperanza de los jóvenes pianistas; el propio Li ha declarado a la prensa que su objetivo es ser "el siguiente Zimerman". Al parecer, el pianista polaco se negó a darle clases a Li, como éste le había solicitado, arguyendo que no había nada que pudiera enseñarle.
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La flauta es uno de los instrumentos de viento-madera más antiguos. Llegó a Europa en el siglo XII procedente de Oriente. Durante la Edad Media estuvo asociado fundamentalmente a la música militar. A mediados del siglo XVII adquirió un puesto destacado dentro de las orquestas de ópera o de la corte.

Los dos tipos de flauta más comunes son la de pico (flauta dulce) y la travesera, siendo ésta la más empleada en la orquesta a partir del Barroco, época en la que comienza su desarrollo constructivo en Francia, gracias a Hotteterre, en la corte de Luis XIV.

Como características más destacables de la flauta pueden citarse su timbre suave, redondo y tierno, sus agudos brillantes, su gran agilidad y la fácil producción de trinos y otros efectos muy bellos. Además de su importante contribución en la orquesta, la flauta goza de un amplio repertorio como instrumento solista y también en la música de cámara.
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viernes, 22 de junio de 2007
jueves, 21 de junio de 2007
Radio-Sinfonieorchester Stuttgart
Gustavo Dudamel, director

Hilary Hahn, violín







Los tiempos de este concierto son:
I. Allegro
II. Adagio
III. Rondeau (Allegro-Andante-Allegretto)

Aunque Mozart era considerado como el mejor pianista de su tiempo, sus condiciones como violinista no eran nada despreciables. Inclusive su estricto padre –quien a su vez era un destacado violinista– alguna vez le escribió: «Tú mismo no eres conciente de lo bien que tocas el violín». Al respecto también cabe señalar que Mozart se desempeñó como violinista principal en la orquesta de la corte del Príncipe Arzobispo Heironymus Colloredo –personaje cuya relación con el compositor no era la más cordial–. Precisamente durante este período, Mozart compuso sus cinco conciertos para violín, siendo escritos los últimos cuatro de ellos en 1775. Aunque dentro de su catálogo figuran otros dos conciertos para violín, su autenticidad no ha podido ser plenamente comprobada. Tampoco se puede asegurar, como sí ocurre con la mayoría de sus 27 conciertos para piano, que los conciertos para violín hubiesen sido escritos por Mozart para ser tocados por él mismo, si bien es probable que así haya sido, anota Michael Steinberg. En lo que respecta al Concierto para violín nº 3, está fechado el 12 de septiembre de 1775. Dentro del conjunto de los conciertos para violín de Mozart, este concierto es visto como un importante avance en una línea evolutiva hacia el nº 5 (K 219), que es considerado como una verdadera obra maestra.
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miércoles, 20 de junio de 2007
Orquesta Filarmónica de La Scala
Gustavo Dudamel, director
(Final del primer movimiento)



La Tercera sinfonía de Mahler ha sido descrita como un enorme fresco sinfónico pleno en colores que se complementan o se contraponen, según el estado de ánimo del compositor. Este gigantesco y fascinante mosaico sonoro no guarda, como resulta lógico en una obra tan compleja, una evidente unidad debido a la enorme cantidad de ideas expuestas, lo que motiva que con frecuencia se le acuse de inconsistente y hasta de contener temas banales.

Pero su primer movimiento, cuya duración supera ampliamente la media hora de duración, contiene uno de los más bellos temas de introducción que sea posible encontrar en toda la literatura sinfónica. A esta apertura sigue la tragedia, el poderío feroz y oscuro de las fuerzas de la Naturaleza, y una triunfal marcha de optimismo y amor por la vida.

Considerada como una de las obras más personales y representativas del espíritu creativo de su autor, la Tercera sinfonía fue iniciada por Gustav Mahler durante el verano de 1895. Su estructura es por demás contrastante entre uno y otro movimientos; recorre enormes distancias emotivas y extremos sentimentales, todo lo cual contribuye a explicar su extrema duración. En la misma se abordan tantos puntos de tensión y tan diversos clímax que semejante discurso musical sólo podría exponerse mediante una obra cuya duración supera con frecuencia los cien minutos.
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martes, 19 de junio de 2007
Orquesta Filarmónica de Rotterdam/Valery Gergiev, director
(Solo de fagot Bram Van Sambeek)



La "Alborada del Gracioso" es una obra compuesta para piano por Maurice Ravel en 1905 y orquestada por él mismo en 1918. Rhené-Baton dirigió el estreno con la Orquesta Pasdeloup el 17 de mayo de 1919, en París.

Ravel era miembro de un grupo bohemio de artistas conocido como Le Club des Apaches. Los Apaches, que se formaron en 1902, estaban fuera de la corriente artística principal. El nombre que estos promotores de la vanguardia eligieron para su club es un término de la jerga francesa que quiere decir "mocetones pendencieros". No les gustaban las óperas de Wagner, que eran tremendamente populares en París. En cambio, admiraban "Pelléas et Mélisande" de Debussy.

Los Apaches mantenían reuniones semanales y asistían juntos a los conciertos. Como deseaban poder tocar música hasta altas horas de la noche, el compositor Maurice Delage alquiló una cabaña en un lugar de recreo, lejos de cualquier casa cuyos ocupantes pudieran sentirse perturbados. En sus reuniones, los miembros del club tocaban y comentaban acerca de la nueva música, leían poesía y discutían sobre sus puntos de vista hasta altas horas de la noche. Ravel a menudo se quedaba, una vez terminadas las reuniones, durmiendo en un catre.

El poeta Léon-Paul Fargue hizo la siguiente descripción de Ravel durante esos primeros años en los Apaches:

"Se reunía con nosotros en nuestros cafés y en nuestros vagabundeos por París, y compartía nuestro entusiasmo y locuras del momento. Como nosotros, estaba decidido a asistir a toda presentación de Pelléas, hasta el final... Parecía que todo estaba por hacerse, inventarse y que todo el mundo lo sabía, que eso estaba en el aire. Éramos felices, cultos y agresivos, especialmente en los conciertos, donde nunca dudábamos de demostrar, con el rostro enrojecido y el mentón levantado como un puente levadizo, la justicia ardiente y espontánea de nuestra opinión."

Fue en esta atmósfera apasionada de ideas y sensaciones opuestas, durante estas horas abarrotadas en las que todo valía su peso en riqueza y dignidad, cuando adquirieron forma las obras de Ravel, silenciosamente, en su alma paciente y heroica. Aquí no era cuestión de fracaso o de mediocridad, de búsqueda de favores o de corrupción, de música para salones o para bares, o de música del tipo que complace al sentimentalismo de moda. Sólo de obras, en el más puro sentido del término... Este hombre, que era profundamente inteligente, versátil, preciso y tan erudito como era posible ser, y que hacía todo con una facilidad que era proverbial, tenía el carácter y las cualidades de los artesanos, y no había nada que le gustara más que ser comparado con uno de ellos. Le gustaba hacer cosas y hacerlas bien. Todo lo que salía de su cerebro, sin importar las reservas que los críticos puedan haber tenido sobre su inspiración, lleva el sello de la perfección, de una cierta perfección. El sabía que una cosa -un poema, una novela, un cuadro, un jardín, una relación amorosa o una ceremonia- todos esos sucesos o dramas pueden tener lo que se llama "terminación", para emplear un término usado en el taller. Y su pasión era ofrecer al público obras que estuvieran "terminadas" y pulidas en el máximo grado.

En 1905 Ravel escribió un conjunto de cinco piezas para piano conocido como Miroirs ("Espejos"), cada una de las cuales está dedicada a un miembro diferente de los Apaches. La cuarta pieza, "Alborada del Gracioso", fue para M. D. Calvocoressi, el crítico en gran medida responsable del interés que sentía el grupo por la música rusa. El pianista Ricardo Viñes, otro Apache, tocó el estreno en 1906. Años más tarde, después que los Apaches ya se habían separado, Ravel orquestó tan sólo este único movimiento.

Dicho de otro modo, el título significa "Serenata Matinal del Bufón". En la comedia española, un gracioso es un bufón similar al tonto de las obras de Shakespeare. Ese bufón ayudaba a los músicos a interpretar una alborada, una serenata que un enamorado daba a su amada, todavía dormida.
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lunes, 18 de junio de 2007


Está afinado en Si bemol y suena una octava por debajo del clarinete normal, ya que es bastante más largo. Su embocadura lleva una caña de bambú, que es la que se encarga de producir el sonido. El clarinete bajo se apoya en un pie o soporte y termina en una campana metálica. Aunque su forma es parecida a la del saxofón el sonido del clarinete bajo es muy diferente, pues existen dos claras diferencias entre ambos: el cuerpo del clarinete bajo no es cilíndrico, sino cónico y, además, es de madera y no de latón.

El clarinete bajo es más poderoso y suena menos "a caña" que el clarinete normal. Sus notas graves son muy ricas y resonantes y pueden tocarse muy sosegadamente. A pesar de su tamaño, es capaz de tocar pasajes rápidos con sorprendente ligereza. Su timbre cálido sirve para evocar sentimientos lúgubres, sombríos, misteriosos.
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domingo, 17 de junio de 2007



DIRECTOR: Francis Ford Coppola
GUIÓN: John Milius y Francis Ford Coppola (Novela: Joseph Conrad)
MÚSICA: Carmine Coppola
FOTOGRAFÍA: Vittorio Storaro
REPARTO: Martin Sheen, Marlon Brando, Dennis Hopper, Robert Duvall, Frederic Forrest, Albert Hall, Sam Bottoms, Laurence Fishburne, Harrison Ford
PRODUCTORA: United Artists (Omni Zoetrope Production)

1979: 2 Oscar: mejor fotografía, mejor sonido. 1979: Cannes: Palma de Oro (Ex-aequo con "El tambor de Hojalata")

SINOPSIS: El Capitán Willard es un oficial de los servicios de inteligencia del ejército estadounidense al que se le ha encargado, en Camboya, la peligrosa misión de avanzar río arriba para eliminar a Kurtz, un coronel estadounidense renegado que se ha vuelto loco. En la profundidad de la selva, en un campamento sembrado de cabezas cortadas y cadáveres putrefactos, la enorme y enigmática figura de Kurtz manda como un buda despótico sobre los miembros de la tribu Montagnard, que le adoran como a un dios.

Durante el trayecto, Willard comienza a sentirse fascinado por el currículum de Kurtz, al tiempo que empieza a conocer aspectos de la guerra que le harán comprender mejor las razones de ese hombre al que tiene que asesinar. Magistral disección de los horrores y sinsentidos de la guerra, en "Apocalypse Now" Coppola exprimió todo su dinero y talento -que no era poco- para rodar una fascinante bajada a los infiernos del conflicto de Vietnam. Por lo demás, Marlon Brando asombra con un escalofriante personaje que consagra esta búsqueda de un coronel enloquecido por los espantos de la más cruel creación del hombre. Un film tan impresionante como inigualable, del que vemos la famosa escena de los helicópteros, ambientada con música de "La Walkyria" de Richard Wagner, y la escena inicial de la película .
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sábado, 16 de junio de 2007
Miklos Perenyi (violonchelo)/András Schiff (piano)








Sus tiempos son:
1.Allegro moderato
2.Adagio
3.Allegretto

Compuesta en noviembre de 1824, esta obra es una prueba para todos los cellistas de concierto. Escrito como “pieza de virtuoso” para instrumento de seis cuerdas, resulta un reto para el cello de cuatro cuerdas que sustituye ahora al desaparecido arpeggione.

La sonata es un trabajo rutilante, de diversos humores, con innumerables repeticiones que son todas variaciones en menor y, obviamente, muy schubertianas. Los tres movimientos son concebidos con relativa concreción y en amigable vena lírica. El cello domina en muchos episodios brillantes, en tanto que el piano tiene un rol secundario de apoyo. Rico en inspiraciones melódicas es el Allegro moderato, que comienza con un tema algo melancólico; el Adagio en mi mayor es un movimiento bastante breve, casi una introducción extensiva al Finale, pero como éste debería ser con Schubert: rico en sentimiento e inspiración. El Rondó conclusivo tiene un carácter refrescante que de nuevo brinda una amplia oportunidad al solista virtuoso. Y sí, el resultado es un trabajo genial por el cual Schubert ha inmortalizado al instrumento arpeggione de tan corta vida.

El nombre “arpeggione” es conocido sólo en un autógrafo de Schubert, que muestra el recién construido instrumento (en 1823); en las revistas de esa época también se referían a él como “guitarra de amor” o “guitarra cello”, un instrumento de seis cuerdas que se debía colocar entre las rodillas y afinado en mi, la, re, sol, si, fa. Su primera presentación en público en 1824 estuvo a cargo de Vincenz Schuster, quien probablemente también fue iniciador de la sonata.
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viernes, 15 de junio de 2007


TITULO ORIGINAL: The Pianist (Le Pianiste)
AÑO: 2002
DURACIÓN: 148 min.
PAÍS: Reino Unido
DIRECTOR: Roman Polanski
GUIÓN: Roman Polanski y Ronald Harwood (Libro: Wladyslaw Szpilman)
MÚSICA: Wojciech Kilar
FOTOGRAFÍA: Pawel Edelman
REPARTO: Adrien Brody, Thomas Kretschmann, Maureen Lipman, Ed Stoppard, Emilia Fox, Frank Finlay, Julia Rayner, Jessica Kate Meyer, Maureen Lipman
PRODUCTORA: Coproducción GB-Francia-Polonia-Alemania; R.P. Productions / Heritage Films / Studio Babelsberg / Runteam Ltd.
2002: Cannes: Palma de Oro. 2002: 3 Oscar: mejor actor (Adrien Brody), director (Roman Polanski) y guión adaptado. 7 nominaciones
SINOPSIS: Wladyslaw Szpilman, un brillante pianista polaco y judío, escapa de la deportación tras la invasión de Polonia por las tropas alemanas al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Obligado a vivir con su familia en el corazón del ghetto de Varsovia, comparte el sufrimiento, la humillación y los esfuerzos por sobrevivir.

Espléndida película en la que Polanski ambienta con admirable realismo el guetto de Varsovia -una cárcel de indignidad, muerte y sufrimiento- para mostrar la barbarie nazi y la supervivencia judía con crudeza sin caer en efectismos. Consciente de que Spielberg dejó sentenciada la última palabra sobre el holocausto, el director polaco se centra en la dramática antesala de los campos de exterminio -en una primera parte narrada con solvencia-, para impulsar la película a altas cotas de interés y emoción en la desoladora y solitaria odisea de Brody, culminada con, quizá, la más bella escena de cine de todo el año 2002: la secuencia del piano ante la imponente presencia del oficial alemán.
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jueves, 14 de junio de 2007

Grabación del recital que tuvo lugar en París (19 de diciembre de 1958), bajo la dirección de Georges Sebastian.


La acción de esta hermosa ópera tiene lugar en las Galias, durante la época de la ocupación romana, alrededor del año 50 A.C.

Hasta el roble sagrado llega en procesión el pueblo galo, seguido de los druidas, a cuyo frente viene su jefe, Oroveso, padre de Norma. Todos piden a los dioses que les conceda la victoria sobre los romanos y su retirada del país. Entran ahora Pollione y Flavio, oficiales romanos. Pollione, que ha mantenido relaciones ilícitas con Norma, gran sacerdotisa druida, y con la que ha tenido dos hijos, dice que ahora ama a una joven virgen del templo, Adalgisa. En una aria,"Meco all'altar di Venere" ("Conmigo al altar de Venus") presiente la venganza de Norma, mientras que, en la distancia, se oyen los cantos rituales de los druidas.

Se retiran los romanos y vuelven los druidas, que dan la bienvenida a Norma, la cual anuncia proféticamente la caída de Roma. Después, corta una rama del muérdago sagrado y dirige su plegaria a la Luna: "Casta diva", acompañada por Oroveso y el pueblo. En un aparte, expresa el amor que sigue sintiendo por Pollione. Después, la escena queda vacía.

"Norma", octava de las once óperas que escribiera Vincenzo Bellini, se estrenó el 26 de diciembre de 1831 en Milán. El triunfo de Norma fue imparable: en pocos años todos los teatros del mundo conocían la obra, incluso Nueva York (1841) y Buenos Aires (1849). El autor del libreto fue Felice Romani, colaborador habitual no sólo de Bellini, sino también de Donizetti y otros autores de la época conocida como del "bel canto", denominación que suele aplicarse a las obras vocales -en particular las arias- de las óperas italianas de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, que tienen como característica principal su lirismo y dulzura, donde la melodía fluye suavemente, en contraposición a las arias de bravura que dominarán en períodos posteriores, hallando en el genio de Verdi su más alto exponente. En el "bel canto" se utiliza la fuerza expresiva de la voz, generalmente en tesituras muy agudas, para rivalizar con las sonoridades, en continuo desarrollo, que ofrece la orquesta. Además este tipo de canto, que podría denominarse protorromantico, participa del gusto neoclásico del período anterior, el clasicismo, lo cual exige un fraseo amplio, de gran impronta en los recitativos, capaz de trasmitir la atmósfera de la tragedia lírica.

"Norma" se encuentra, pues, en la confluencia de la tradición de la antigua ópera seria italiana y la evolución de la reforma de Gluck. Bellini compuso la obra bajo el influjo de Cherubini y Spontini, y, sobre todo de Rossini. Esta ópera cuenta, desde el punto de vista musical, con una cuidada instrumentación, además de una gran riqueza melódica. No es de extrañar, ya que con ello el compositor pretendía acallar las críticas crecientes sobre la excesivamente simple instrumentación musical de sus obras anteriores.

En los primeros cincuenta años del siglo XX "Norma" fue una ópera representada con escasa frecuencia y, si ocasionalmente llegaba a subir a escena, los documentos sonoros de la época ponen de manifiesto que lo hacía muy contaminada por el estilo de canto italiano predominante desde finales del siglo XIX: el verismo. En general, a finales del siglo romántico se fue perdiendo paulatinamente la tradición belcantista. Los cantantes de aquella época no estaban preparados, ni técnica ni estilísticamente, para menesteres belcantistas. Con excepción de Rosa Ponselle, de la cual por desgracia no se dispone más que de grabaciones fragmentarias, las grandes divas como Gina Cigna, Maria Caniglia o Zinka Milanov practicaban una aproximación o excesivamente verista, o demasiado romántica a esta ópera. En el siglo XX sólo tres sopranos han sabido y podido asumir el personaje de Norma tanto vocal, estilística como interpretativamente hablando: Maria Callas, Joan Sutherland y Montserrat Caballé, cada una de ellas con su estilo personal, pero todas fieles a la esencia de esta música: el belcantismo.

"Norma" debe ser cantada por grandes voces para lograr todo su efecto. Si bien las sopranos que abordan este rol siempre han sido calificadas de "prima donna assolutta" por la dificultad y el esfuerzo que supone darle vida, hasta la llegada de María Callas "Norma" no encontró su vehículo expresivo ideal. Amén de las capacidades vocales y técnicas de todos conocidas, la Callas dominaba a la perfección el recitativo clásico, e incluso sabía trasmitir a través del mismo ese aire trágico, de grandeza distanciada, de la gran sacerdotisa. La cantante greco-americana sabía moverse con extraordinaria propiedad y también con maravillosa fantasía sobre los tres planos expresivos que se pueden encontrar en esta ópera: recitativos, cantabiles y pasajes de fuerza, disponiendo para cada uno de ellos una voz distinta y siempre apropiada. La Callas ilumina u oscurece éste o aquél pasaje, logrando imprimir una gran variedad de acentos -trágico, doliente, melancólico, iracundo, abstraído, amoroso- que van cambiando de una escena a otra, diríase de una frase a la siguiente.

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miércoles, 13 de junio de 2007
Allegro ma non troppo – Scherzo – Adagio - Allegro molto
Jure Mesec (fagot) y Zoltan Peter (piano)



Camille Saint-Saëns nació en París el 9 de octubre de 1835 y murió en Algiers el 16 de diciembre de 1921. Autor de trece óperas, entre ellas la célebre “Sansón y Dalila”, escribió prácticamente para todos los géneros musicales, aunque sus composiciones de cámara no son tan numerosas como su música instrumental y sus canciones, así como las obras religiosas y orquestales, que incluyen tres sinfonías.

La Sonata para fagot, con acompañamiento de piano, de número de opus 168 es una página ingeniosa y transparente cuyo principal mérito es el de inaugurar un repertorio casi inexistente. Al mismo tiempo constituye la última obra escrita por Saint-Saëns poco antes de morir, en 1921. Un primer movimiento apacible da lugar a un Scherzo de sabor español, en el que logra efectos bufos de arpegios en staccato. Un Adagio melancólico retoma algunas ideas del primer movimiento para cerrar la sonata un minúsculo final Allegro moderato.

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martes, 12 de junio de 2007
Vadim Repim (violín), Orquesta Filarmónica de Berlín, Mariss Jansons (director)



El excepcional violinista ruso Vadi Repim interpreta de forma prácticamente perfecta el espinoso Vals-Scherzo de Chaikovsky, más breve que el concierto pero casi tan difícil.
Publicado por jrtapia @ 8:05  | Instrumentos de cuerda
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lunes, 11 de junio de 2007


Leoš Janácek nació en Hukvaldy (Chequia) el 3 de julio de 1854 en el seno de una familia humilde pero de antigua tradición musical. Estudió desde 1865 en el coro del Monasterio agustino de Brno y en 1869 ingresó en la escuela para profesores, con el fin de poder dar clases en las escuelas convencionales checas. En 1873 ejerció como maestro de coro en la sociedad coral de Svatopluk y un año después estudió en la escuela de órgano de Praga.

En 1877 conoció a Antonin Dvorák, con quien realizó un viaje por Bohemia y en 1879 se matriculó en el Conservatorio de Leipzig, ampliando sus conocimientos en varios conservatorios europeos (San Petersburgo, Praga y Viena). En 1881 fue nombrado director de la escuela de órgano de Brno. Ese mismo año contrajo matrimonio con su alumna Zdenka Schulzová, separándose un año después. Entre 1881 y 1888 fue director de la Filarmónica Checa.

A comienzos del siglo XX se aproximó al movimiento socialista y sus obras se verían influenciadas por la cultura obrera y nacionalista. Gran orquestador, desde 1920 trabajó como profesor de composición del Conservatorio de Praga, y en 1927 fue nombrado miembro de la Academia Prusiana de las Artes.

Janácek murió en Ostrava (República Checa), el 12 de agosto de 1928.

Su estilo se basa en la música folclórica de Moravia. Una de sus obras sinfónicas más destacada es la "Sinfonietta", que compuso en 1926 en homenaje a Brno. En el vídeo se escucha una selección de esta obra, acompañada con bellas imágenes de la naturaleza y el paisaje bohemios.

Janácek elaboró muchas obras sobre temas folclóricos y durante un breve periodo publicó una revista especializada sobre el tema. Consiguió reputación internacional con su ópera Jenufa (1904, revisada en 1916 y escrita en un estilo vehemente y de gran fuerza dramática). Al igual que su Misa glagolítica (1926), está influida por los ritmos y acentos de la lengua morava. El lento desarrollo de su estilo personal, el hecho de padecer un amor no correspondido que le inspiró el Diario de un desaparecido y la aparición de un fuerte sentimiento nacionalista, en especial a partir de la proclamación de Checoslovaquia en 1918, suscitaron en él una desbordante capacidad creativa. Janácek realizó con el profesor František Bartos un importante trabajo de recopilación de canciones populares en Moravia pero su obra como compositor se retrasaba.

De hecho, sus obras más famosas las compuso durante los últimos diez años de su vida. Por esta razón se le considera un compositor del siglo XX, a pesar de que tenía cuarenta y siete años cuando comenzó el siglo. Durante este período compuso los dos cuartetos de cuerda, el primero inspirado por la Sonata a Kreutzer de Tolstoi y el segundo denominado Cartas íntimas, el sexteto para viento Mladi, las obras orquestales Taras Bulba y Sinfonietta y ocho óperas: Šarka (1887), de orientación neorromantica, sobre una leyenda nacional que ya había utilizado Bedrich Smetana en un poema sinfónico de su célebre ciclo Mi Patria, Comienzo de romance (1894), Jenufa (1904), Las excursiones del señor Broucek a la luna y al siglo XV (1917), Katia Kabanova (1921), La zorrita astuta (1923) y El caso Makropoulos (1925) sobre un relato de Karel Capek y De la casa de los muertos (1928) inspirada en una obra de Dostoievski. Janácek también es autor de excelentes composiciones corales sobre textos extraídos de poemas de Petr Bezruc. Es muy notable su producción operística que hoy día está considerada como una de las claves de la música del siglo XX.
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domingo, 10 de junio de 2007
El grupo Sr. Recital interpreta el concierto para percusión de Milhaud en la reducción para piano


Milhaud nació en Aix-en-Provence y estudió en el Conservatorio de París. Allí formó parte del grupo de seis jóvenes compositores franceses conocido como Les Six, junto con Honegger, Poulenc, Auric, Durey y Tailleferre. En 1940 se trasladó a Estados Unidos, donde trabajó como profesor de composición en el Mills College de Oakland, California. Allí tuvo como discípulos, entre otros, al músico de jazz Dave Brubeck. En 1947 aceptó el puesto de profesor honorario de composición en el Conservatorio de París, donde tuvo como discípulos, entre otros, a Iannis Xenakis y Karlheinz Stockhausen. Darius Milhaud falleció en Ginebra el 22 de junio de 1974, dejando un catálogo de más de 400 obras.

El estilo de Milhaud es una veces conservador y otras moderno, y su obra se caracteriza por el empleo de la politonalidad (varias tonalidades simultáneas). Existe un alineamiento con el expresionismo centroeuropeo; la forma y los elementos estrictamente musicales quedan subordinados a la expresión pura de los sentimientos. Suele estar presente la evocación de paisajes latinoamericanos y la utilización de recursos jazzísticos.

Milhaud es autor de óperas, ballets, sinfonías, distintas obras de música de cámara y música incidental. Entre las composiciones que figuran en su catálogo destacan los ballets "El buey sobre el tejado" (1920) y "La création du monde" (1923), la ópera "Cristobal Colón" (1930) y la pieza orquestal "Suite provençale" (1937).
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sábado, 09 de junio de 2007
Joven Orquesta Nacional de Gran Bretaña. Pierre Laurent Aimard (piano), Cynthia Millar (ondas Martenot), Andrew Davis (director)


Olivier Messiaen ha sido una de las figuras mas destacadas de la composición del siglo XX. En sus obras emplea con frecuencia elementos de culturas extra-europeas. Ejemplo de ello son los ritmos hindúes que incorpora en su obra para órgano "La Ascención" y, en especial, la orquestación a imitación del gamelán de la Sinfonía Turangalîla. Más tarde incluiría en sus composiciones procedimientos y materiales provenientes de culturas dispares, como la japonesa o la andina.

De origen francés, Messiaen fue un compositor y organista caracterizado por sus profundas creencias cristianas y su vocación pedagógica, además de ser ornitólogo aficionado. En su música, como explica en su ensayo "Técnica de mi lenguaje musical", se mezclan la fe cristiana, los ritmos de los cantos devocionales hindúes y el canto de los pájaros.
Messiaen estudió en el Conservatorio de París donde luego enseñaría armonía, análisis y composición a las nuevas generaciones de compositores de posguerra. Entre sus alumnos más notables están Stockhausen, Boulez y Xenakis. Se suele asociar a Messiaen con un grupo denominado en 1936 "La Jeune France" que pretendía una vuelta al humanismo universal y espiritual en la música, el cual estaba formado por el propio Messiaen, además de Jolivet, Daniel-Lesur y Baudrier. Messiaen evolucionó desde un estilo heredado de Debussy a las técnicas del serialismo integral, para terminar poniendo un sello propio en sus obras.

La Sinfonía Turangalîla fue compuesta entre 1946 y 1948. El estreno tuvo lugar en Boston, el 2 de diciembre de 1949 bajo la dirección de Leonard Bernstein. Es una obra poco interpretada en concierto debido a las dificultades técnicas que implica, tanto para los solistas como la orquesta, pero al mismo tiempo es una composición dotada de gran encanto, arrastre entre el público y espectacularidad.

Turangalîla es una palabra compuesta procedente de dos raíces del antiguo sánscrito:'Turanga' que se refiere a tiempo, movimiento y de manera especial al ritmo (el elemento preponderante en la partitura) y 'lila' que significa acto, acción o juego, por lo que 'Turangalîla' vendría a significar algo así como “himno de amor” o “himno de alegría”

Esta Sinfonía es una obra de grandes proporciones, pues está dividida en diez partes y su duración casi alcanza los noventa minutos. Fue un encargo de Serge Koussevitzky para la Orquesta Sinfónica de Boston, de la que el maestro ruso era entonces director titular. Messien basó su obra en la leyenda de Tristán e Isolda, en la que es tanto el amor que forzosamente se culmina en la muerte. Messiaen invirtió en esta obra todos sus antecedentes, y aunque la escribió después de estar en un campo de concentración, el aspecto religioso que ese hecho propició en sus obras posteriores no puede advertirse tan claramente en Turangalîla, aunque está llena de elementos místicos. Asimismo, se puede advertir la enorme influencia que tuvo en él el canto de los pájaros. Fue un gran ornitólogo y en casi todas sus obras ese es un elemento constante. Fue una de sus obsesiones.

La Sinfonía Turangalîla está considerada como un "monumento inabarcable" dentro de la producción de Messiaen, con una riquísima paleta orquestal, en la que destaca especialmente la presencia de abundante percusión (celesta, vibráfono, glockenspiel y otros metalófonos percutidos), así como de los instrumentos solistas (Ondas Martenot y piano). Aunque lleva el título de sinfonía, sus características son más propias de un concierto de piano, al ocupar este instrumento el 70 por ciento del protagonismo. Es destacable el empleo que Messiaen hace de las percusiones en una época en la cual eran poco utilizadas, lo que la hace una obra de gran vigencia, así como de las Ondas Martenot, instrumento monofónico inventado en la década de los 20 del siglo pasado por el francés Maurice Martenot y que consiste en un teclado, un altavoz y un generador de baja frecuencia. El resultado final de todo lo anterior se traduce en la obtención de un colorido musical que recuerda al de las orquestas gamelán de Bali, pero en combinación con unos materiales rítmicos y armónicos muy originales que consiguen un impacto de gran efecto en su conjunto.

Los tiempos de esta sinfonía son:

1. Introduction. Modéré, un peu vif
2. Chant d’amour 1. Modéré, lourd
3. Turangalîla 1. Presque lent, rêveur
4. Chant d’amour 2. Bien modéré
5. Joie du Sang des Étoiles. Vif, passionné avec joie
6. Jardin du Sommeil d’amour. Très modéré, très tendre
7. Turangalîla 2. Un peu vif, bien modéré
8. Développement d’amour. Bien modéré
9. Turangalîla 3. Bien modéré
10. Final. Modéré, presque vif, avec une grande joie

La Sinfonía Turangalîla tiene una forma parecida a la de un concierto para dos solistas (piano y ondas Martenot) y orquesta. Su quinto movimiento "Joie du Sang des Étoiles" (Alegría de la sangre de las estrellas), es una danza muy libre que celebra el amor físico y carnal.
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viernes, 08 de junio de 2007


En el vídeo el simpático actor británico Dudley Moore hace una parodia de una sonata para piano beethoveniana sobre la famosa melodía silbada de la película "El puente sobre el río Kwai". Es un fragmento divertido y, a la vez, muy bien realizado desde el punto de vista musical.
Publicado por jrtapia @ 8:06  | El piano
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jueves, 07 de junio de 2007
Viola: Maxim Vengerov


La obra del británico William Walton constituye una importante aportación a la música neorromántica moderna. Nació en Oldham, durante su infancia formó parte del coro del Christ Church de Oxford. En su juventud mantuvo amistad con los escritores británicos Osbert y Edith Sitwell. Fue un autodidacta que no siguió estudios regulares. Su primera en composición importante es Façade, suite compuesta como acompañamiento a los poemas de Edith Sitwell que más tarde también trató como ballet. El estreno en 1926 de su brillante sátira de las formas musicales populares, escrita cuando sólo contaba 19 años, le proporcionó gran notoriedad.

La mayor parte de la música de Walton actualmente vigente fue escrita entre los años veinte y treinta, como, por ejemplo, el Concierto para viola (compuesto entre 1928-29 y estrenado dentro de los Promenade Concerts, en el Queen's Hall de Londres, con Paul Hindemith como solista el 3 de octubre de 1929), la Sinfonía nº 1 (1935) o el famoso oratorio El festín de Baltasar (1931; estructurado según la tradición de las grandes obras corales inglesas de Georg Friedrich Händel y posteriormente de Felix Mendelssohn y Edward Elgar), el Concierto para violín (1939) (encargado y estrenado por Jascha Heifetz). También escribió música para películas como la banda sonora de Enrique V, dirigida por Laurence Olivier.

Entre las obras del periodo de postguerra (que no están a la altura de las anteriores aunque la calidad de su técnica es la misma) se encuentran un concierto para violonchelo (1956) (escrito para Gregor Piatigorsky), la Sinfonía nº 2 (1960) y la ópera Troilo y Cresida (1954). Una stravaganza en un acto, El oso, se dio a conocer en 1967. De 1970 son sus Variaciones sobre un imprompto de Benjamin Britten.

El estilo de Walton se caracteriza por una orquestación brillante y un agudo ingenio musical, aunque en sus obras más abstractas se advierte un aire más meditativo. Sus mejores partituras muestran una combinación de lenguajes, por una parte, con las disonancias punzantes y los fuertes ritmos de Igor Stravinski, Sergéi Prokófiev y el jazz, y, por otra, el estilo solemne de las marchas de Elgar.
Publicado por jrtapia @ 8:00  | Instrumentos de cuerda
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miércoles, 06 de junio de 2007
Otra grabación de Luis Fernando Pérez

El próximo viernes 8 de junio, el pianista Luis Fernando Pérez será entrevistado en el espacio de RNE-Radio Clásica "La noche cromática" (a partir de las 22:00 horas en la FM: 96,5 y 99.8 en Madrid), con motivo de su reciente grabación de la "Suite Iberia" de Isaac Albéniz.

El compositor Jacobo Durán-Loriga dirige y presenta el programa estrella de Radio Clásica "La noche cromática". Un magacín que de la mano de Durán-Loriga y María Santacecilia ya se ha convertido en punto de referencia para el oyente de esta emisora.

Ha llegado a la sección clásica de Radio Nacional de España (Radio Clásica), después de muchos años, un gran magacín nocturno en directo con comentarios, entrevistas, tertulias, actuaciones musicales y participación de los oyentes. El compositor Jacobo Durán-Loriga y la musicóloga María Santacecilia abren una ventana diaria al mundo de la música clásica para hacerlo más cercano y más comprensible.

Opinión, música en directo, discos, revistas y libros especializados… Estos y otros elementos son los que configuran el nuevo programa de Radio Clásica, La noche cromática, un espacio abierto y en permanente contacto con la actualidad. Además de la escucha de un repertorio amplio de épocas y estilos se abordan diversos temas relacionados con los acontecimientos de la vida musical, desde facetas diversas como la creación, la interpretación, la enseñanza, las publicaciones, la celebración de festivales y cursos, etc…

La interactividad es la seña distintiva de un programa abierto a la audiencia, que se puede dirigir a sus responsables ya sea por teléfono, durante la emisión, llamando al teléfono 915120740, o por correo electrónico: lanochecromatica.rne@rtve.es.

La noche cromática pretende ser ante todo un lugar para la opinión, para la controversia. La música, como arte vivo que es, está en una permanente encrucijada, desde este programa y en rebelión contra el dicho “sobre gustos no hay nada escrito” se abren cauces para el enriquecimiento que nos puedan aportar el disfrute de las diferentes músicas del presente y del pasado, de aquí y de allá.
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Angela Gheorghiu (soprano)/Yoel Levi (director), Bruselas 2005


"Rinaldo" fue la primera ópera que Haendel escribió específicamente para los escenarios londinenses. Estrenada con éxito en el Queen’s Theatre en 1711, tuvo como protagonista al famoso castrato Nicolo Grimaldi, más conocido por Nicolini. Con "Rinaldo" - la primera ópera en italiano compuesta en Inglaterra- “Il caro Sassone” demostró su dominio del estilo italiano, puesto a prueba antes en "Agrippina" (1709) de la que reciclaría dos arias para Rinaldo, “Basta che sol” y “Bel piacere”. Poco tiempo después, con la creación de la Royal Academy of Music y su deseo de rivalizar con los principales teatros europeos, Haendel se convirtió en el rey de la ópera que Londres estaba esperando con títulos como "Ottone", "Giulio Cesare", "Tamerlano" y "Rodelinda". Para sus producciones fueron contratados los mejores cantantes de Europa. Nombres como Margherita Durastanti, Francesca Cuzzoni, Faustina Bordoni, Senesino, Conti, etc. cantaron en la ciudad del Támesis bajo las órdenes de Haendel y con su popularidad, caprichos, rivalidades y altos honorarios se convirtieron en los verdaderos precursores de los divos actuales.

La obra que según Winton Dean entra en la categoría de “óperas mágicas” con elementos fantásticos, transformaciones, hechiceras y magos de por medio, es un derroche de inspiración melódica de principio a fin. Tiene además la ventaja de ofrecer un argumento nada farragoso y escenas verdaderamente conseguidas. Musicalmente hablando, Rinaldo es mucho más que el “Lascia ch’io pianga” y el “Cara sposa”; por ejemplo, hay largas secuencias en el Acto I donde la genialidad y talento musicales de Haendel hacen que seamos partícipes de un continuo dispendio de belleza musical escena tras escena, aria tras aria.
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lunes, 04 de junio de 2007
Artur Rubinstein, piano/Orquesta Sinfónica de Londres/André Previn, director








Los tres tiempos en que se divide este concierto son:
I. Maestoso
II. Larghetto
III. Allegro vivace

Prácticamente todas las composiciones de Chopin son para piano. Aunque expatriado, siempre fue leal a Polonia, un país desgarrado por las guerras; sus mazurcas reflejan los ritmos y melodías del folclore polaco y las polonesas están marcadas por el espíritu heroico de su patria. La influencia que sobre él ejerció el compositor de ópera italiano Vincenzo Bellini también se puede apreciar en sus melodías. Las baladas, scherzos y estudios (cada uno de ellos centrado en un problema técnico específico) son muestra de su amplísima obra para piano solo.

La música de Chopin, romántica y lírica, se caracteriza por las dulces y originales melodías, las refinadas armonías, los ritmos delicados y la belleza poética. Influyó notablemente sobre otros compositores, como Franz Liszt o Claude Debussy. Sus obras publicadas incluyen 55 mazurcas, 27 estudios, 24 preludios, 19 nocturnos, 13 polonesas y 3 sonatas para piano. Entre sus otras obras destacan los Conciertos para piano, obras de juventud, en mi menor y fa menor opus 11 y opus 21, respectivamente (ambos para piano y orquesta; en los dos se aprecia la influencia, tanto en su forma como en la melodía, de los conciertos para piano de Johann Nepomuk Hummel), así como una sonata para violonchelo y piano y 17 canciones.
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domingo, 03 de junio de 2007
Stephen Hough (piano)


El pianista británico Stephen Houg reside en Londres y Nueva York, repartiendo su tiempo entre conciertos por Europa y América. Desde 1983, en que ganó el Primer Premio del Concurso Internacional de Piano de Naumburg, Stephen Hough está desarrollando una importante carrera internacional que le coloca entre los mejores pianistas de su generación. Actúa con las mejores orquestas del mundo y bajo la eminente dirección de importantes batutas, como Abbado, Dohnanyi, Dutoit, Gergiev, Levine, Rattle, Salonen y Tilson-Thomas. En el vídeo interpreta "Secretos", la octava de las "Impresiones íntimas" para piano del español Federico Mompou, compuestas entre 1911 y 1914, en un recital en la ciudad de Quebec (Canadá) en 2006.

El mundo musical de Mompou es un mundo con abundancia de colores, sonidos e imágenes, toda la huella de la Cataluña que rodea a Mompou. Un hombre tranquilo y observador, atendió y buscó la forma de expresar los profundos sentimientos que se ocultaban en su interior. Un individuo tímido y de voz suave, su música refleja sus pensamientos e ideas que representan el hombre que fue. Mompou nació el 16 de Abril de 1893 en Barcelona. Dio su primer recital en público en el 1908. El año 1909, en un concierto en Barcelona, tras escuchar a Faure interpretar su Quintet op 89, Mompou decidió que quería hacerse compositor. En el 1911 compuso lo que fue a formar parte de su primera suite para piano Plany d'Impressions Íntimes. La música de Mompou deriva del soul, una vez escribió "Todo el drama de mi vida se desarrolla en lo más profundo de mí y es ahí creada".

Su música para piano está llena de sonidos de Cataluña y resonancias de recuerdos casi olvidados. Por un corto espacio de tiempo frecuentó una fábrica de campanas en Barcelona. La fábrica producía campanas que sonaban en varias octavas. Esta experiencia causó un profundo efecto en Mompou y las campanas se encuentran a menudo en su música. Él mismo dijo: "La mejor palabra es la palabra no dicha, como todos sabéis, soy un hombre de pocas palabras y un músico de pocas notas". "La música está escrita para lo inexpresable, quisiera que ella pareciera salir de la sombra para volver de nuevo en ella. Me encuentro en la obligación de encontrar nuevas formas, creo que nunca podré encerrar mi música en un mundo demasiado correcto."

Imagen
Federico Mompou


Escribiendo sobre su propia música callada Mompou dijo: "Esta música no tiene aire ni luz. Es un débil latir del corazón. No se le pide llegar más allá de unos milímetros en el espacio, pero sí la misión de penetrar en las grandes profundidades de nuestra alma y regiones mas secretas de nuestro espíritu. Esta música es callada porque su audición es interna. Contención y reserva. Su emoción es secreta y solamente toma forma sonora en sus resonancias bajo la gran bóveda fría de nuestra soledad. Deseo que en mi música callada, este niño recién nacido, nos aproxime a un nuevo calor de vida y a la expresión del corazón humano, siempre la misma y siempre renovando."

Recibió numerosos premios: Chevalier des Arts et Lettres del Ministerio Francés de Cultura, Miembro de la Real Academia del Arte Sant Jordi, Premio Nacional de la Música y el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Barcelona. Conoció a la pianista catalana Carmen Bravo siendo jurado en una competición de piano en Barcelona, y fue arrollado por la pasión de su interpretación del concierto de Schumann. Se casaron el año1957. Mompou murió en Barcelona el 30 de Junio de 1987.
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sábado, 02 de junio de 2007


Durante su estancia en Köthen Bach disponía, además de una orquesta notable, de un magnifico primer violín, Joseph Spiess (m. 1730) -"Premier Kammer-Musicus", lo llamaban los documentos de la corte-, para el cual se supone que Bach compuso cierto número de conciertos y otras obras solistas. Además de Spiess, sobresalía también como violinista, entre los músicos de la corte, Martin Friedrich Marcus. Para ambos escribió Bach varios conciertos, de los que sólo tres han llegado hasta nosotros; sin embargo, algunos de los escritos para clavicémbalo y orquesta son adaptaciones de conciertos anteriores para violín.

Los tres conciertos para violín que se conservan son los números BWV 1041 en la menor, 1042 en mi mayor y 1043 en re menor. Aunque los dos primeros fueron escritos para violín solista y el tercero para dos violines, el acompañamiento es igual en los tres: dos violines, viola, violoncelo y continuo. Su fecha de composición debe fijarse durante los años de estancia en Köthen (1717-23), sin que sea posible establecerla más en concreto. Aquí hay que advertir que tanto Spiess como Marcus llevaban tres años de servicio en la capilla ducal cuando llegó Bach. Marcus se marchó en 1722; Spiess, en cambio, siguió allí hasta su muerte, ocurrida en 1730.

La concepción general de estos conciertos es la típicamente italiana, o, para ser más exactos, vivaldiana: todos constan de la clásica disposición alternada de tiempos rápidos y lentos (Allegro-Adagio-Allegro), con diálogo del solo con el tutti, etc. Con todo, estas características sólo se refieren a su forma externa, ya que estos tres conciertos son eminentemente bachianos. Basta señalar algunos detalles para comprenderlo: en el primer y tercer tiempo del Concierto en la menor (BWV 1041) se evidencia, ante todo, el trato que Bach da al solista, profundamente diferente del material sonoro expuesto en el tutti, aunque basado en él; en el segundo tiempo, Andante, está presente el ostinato en el bajo tan característico de Bach, que le confiere un carácter solemne y marcado, sobre el que destaca la florida melodía del solista.

En el Concierto en mi mayor (BWV 1042) la impronta personal de Bach es más profunda, sobre todo por el desarrollo temático, de una amplitud desconocida en Vivaldi, y con un espacio concedido al solista muy superior al que era habitual entre los italianos o entre sus seguidores, como Telemann.

En el Concierto para dos violines en re menor (BWV 1043) ambos instrumentos solistas están colocados en un plano de igualdad absoluta. En realidad, el diálogo establecido entre ellos es de una soltura y una perfección absolutas. No cabe duda de que es una de las páginas más bellas y más magistralmente escritas por Bach. Este diálogo, ya admirable en el primer tiempo, es más perceptible en el segundo, porque en él el ripieno o tutti se limita casi exclusivamente a simples acordes, dejando el protagonismo a los solistas. Sobre este concierto realizó Bach, en 1736, ya en Leipzig, un arreglo para dos clavicémbalos, con acompañamiento de dos violines, viola, violoncelo y continuo, transportando su tonalidad a la de do menor.
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viernes, 01 de junio de 2007


El Cuarteto Borodin interpreta este fragmento del primer cuarteto que escribiera Chaikovsky, que compuso sus cuartetos en la década de los 70; aunque la orquesta es su vehículo natural, muestra en ellos un buen conocimiento del medio. En su obra de cámara Chaikovsky no pierde su propia personalidad, pero está influenciado tal vez por su gran admiración por Mozart.

El primer cuarteto es de 1871, cuenta con los siguientes movimientos:

- I. Moderato e semplice:

- II. Andante cantabile: Chaikovsky se basó en melodías de canciones populares para el tema principal de este Andante, que hizo llorar al mismo Tolstoi; a continuación se presenta un nuevo tema sobre un pizzicato obstinato del violonchelo.

- III. Scherzo-Trio: Allegro non tanto e con fuoco: el scherzo presenta la alternancia del compás binario con el ternario, con un trío muy rítmico; aquí, como en toda la obra, se aprecia ifluencia de Schubert.

- IV. Finale: Allegro giusto: el cuarteto termina con una coda que lleva hasta el extremo la sonoridad de los cuatro instrumentos.
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