El creador de la forma 'Nocturno' no fue Chopin, sino alguien con mucha menor fama: el pianista irlandés John Field (1782-1837), un alumno de Clementi que en 1832 visitó varias capitales europeas, entre ellas París. Allí estaba Chopin, que quedó impactado por la novedad formal de los nocturnos de Field. En varias cartas escritas a su familia, que residía en Varsovia, da perfecta cuenta de ello.
El 'Nocturno' antes que una forma consolidada, como lo es la sonata, es más bien un término descriptivo, incitador, como un pensamiento o meditación llevados a la música. Para Chopin fue una buena excusa con la que habría de lograr mayor libertad o flexibilidad formal. Los nocturnos de ambos compositores difieren de manera muy marcada; los de Field, pese a ser muy hermosos, no son comparables en bellea a los de Chopin.
Los 'Nocturnos' que compuso Chopin son diecinueve. Contando sólo con ellos sería suficiente para que su autor hubiera trascendido en la historia de la música, pues son considerados como una de las partes culminantes de la literatura pianística de todos los tiempos.
En sus 'Nocturnos' Chopin transita por casi todos los estados de ánimo, desde la más profunda soledad hasta una atmósfera de agradable conversación entre amigos. Es realmente apabullante el nivel de creatividad, sonoridad y armonía que ha logrado con estas obras.
Los 'Nocturnos' de Chopin suelen tener una estructura bipartita, en donde las repeticiones no son textuales sino adornadas, casi a la manera de la variación, y muchas veces agrandadas. Se debe destacar dos cuestiones de suma relevancia: la primera es que Chopin evita el estilo virtuosístico, la segunda es el mantenimiento de un clima parejo durante toda la obra. El autor desea que sus oyentes se involucren en la música sin sobresaltos. Estos 'Nocturnos' han sido comparados con las meditaciones de Descartes. Chopin, con estas "pequeñas" obras, nos ha legado diecinueve perlas musicales.
El excelente pianista hispano-cubano Jorge Bolet grabó en 1987 algunos de los Nocturnos de Chopin en la Ripponlea House de Melbourne (Australia). Jorge Bolet falleció en 1990.