jueves, 19 de julio de 2007
Festival de Salzburgo de 1954
Wilhelm Furtwängler, director




“Don Giovanni” no es una ópera bufa, ni un drama jocoso; ninguno de los elementos que aparecen en la “Obertura” o en la “Introducción” pertenecen a ninguna de las formas convencionales a que nos tiene acostumbrados la ópera. Tampoco la intensidad, la energía y la motivación dramáticas se habían mostrado de una manera tan elocuente en las primeras escenas de un drama como aquí. Desde la “Obertura” la ópera se enfrenta a todas las reglas dramáticas, de la misma manera que Don Giovanni se enfrenta a todas las reglas de la convivencia y convenciones de la sociedad.

A principios de octubre de 1787, Mozart y Da Ponte se encontraban en Praga para la escritura de las últimas partes de la obra, que comprendían las partes de Masetto y del Comendador, confiada al bajo Giuseppe Lolli, de quien Mozart no conocía las características vocales. Incluso la obertura, no estaba escrita la noche previa al espectáculo. Para ello Mozart, comenzó a trabajar a eso de la medianoche, con su esposa a su lado contándole historias y dándole ponche para mantenerlo despierto, de forma que cuando los copistas se presentaron al día siguiente a las siete de la mañana, la obra estaba finalizada. Es destacable que esta obertura, no es un poutpourrí de las romanzas principales, sino una obra maestra en sí misma, impregnada de la atmósfera del drama, a pesar de la velocidad con la que fue escrita.
Publicado por jrtapia @ 18:00  | La Ópera
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Comentarios
Publicado por Invitado
sábado, 15 de septiembre de 2007 | 0:43
esta genial la musica de pagina, me encanto ^^