Tomasso Albinoni (1671-1751), en su tiempo famoso compositor de óperas, es hoy día más conocido por su música instrumental, en particular, por sus conciertos para oboe. Las obras de Albinoni llamaron la atención de su contemporáneo, Johann Sebastian Bach, quien escribió dos fugas sobre temas del veneciano y también solía emplear con frecuencia sus armonizaciones de bajo para enseñar a sus alumnos.
Muchas de las obras de Albinoni se perdieron en la Segunda Guerra Mundial con la destrucción de la Biblioteca del Estado de Dresde. Su famoso "Adagio", una de las piezas más interpretadas de la música barroca, no es original de Albinoni, sino que se trata de la reconstrucción de una partitura hallada entre las ruinas de la citada biblioteca en 1945. El fragmento encontrado sólo disponía del pentagrama del bajo y de seis compases de la melodía, y se supone que era el movimiento lento de una sonata en trío. El musicólogo italiano Remo Giazotto, responsable del hallazgo, reconstruyó a partir de él todo el movimiento y le añadió la parte del órgano. Además escribió una biografía de Albinoni y realizó una clasificación de su obra.