Sonata es el nombre dado a distintas formas musicales, empleadas desde el Barroco hasta las experiencias más rupturísticas de la música contemporánea.
Por sonata se entiende, según el modelo clásico, tanto a una pieza musical completa, como a un procedimiento compositivo que utiliza generalmente dos temas contrastantes, lo que se conoce como "forma sonata".
La sonata clásica, la forma más difundida de esta forma musical, es una obra que consta de tres o cuatro movimientos, escrita para uno o más instrumentos.
En el Barroco el término sonata se utilizó con relativa libertad para describir obras reducidas de carácter instrumental, por oposición a la cantata, que incluía voces. Sin embargo, la sonata barroca no está definida por una forma específica de su argumento musical.
En la época de Arcangelo Corelli se practicaban dos formas bajo el nombre de sonata: la sonata "da chiesa", habitualmente para violín y contrabajo, compuesta habitualmente por una introducción lenta, un allegro a veces fugado, un cantabile y un final enérgico, en forma de minueto; y la sonata "da camera", compuesta de variaciones sobre temas de baile, que desembocaría en la suite o partita. Sin embargo, ambas formas se combinaban libremente, y hasta la época de Johann Sebastian Bach y Georg Friedrich Händel no adquiriría la forma de la primera cierta estabilidad. Entre las obras de Domenico Scarlatti y Domenico Paradisi, por ejemplo, se encuentran cientos de obras llamadas sonatas, compuestas en sólo uno o dos movimientos, muchas veces de gran vigor y complejidad de ejecución. La mayoría de estas sonatas están escritas para clavicémbalo y otro instrumento, habitualmente flauta o viola.
A principios del Clasicismo el término sonata pasó a reservarse para obras de un instrumento o un instrumento y piano, concebidas de acuerdo a una estructura de tres o cuatro movimientos en los que el tema musical se introduce, se expone, se desarrolla y se reexpone, de acuerdo a una forma convencional. Los nombres de divertimento, serenata o partita siguieron en uso hasta alrededor de 1770, pero a partir de Haydn cayeron en desuso. Al mismo tiempo se popularizaron los nombres de trío y cuarteto para las piezas con tres y cuatro instrumentos, respectivamente.
Las sonatas de Mozart, comol a K 333 del ejemplo, se suelen estructurar en tres movimientos: un allegro inicial, en que el tema musical se presenta y desarrolla brevemente, un segundo movimiento más pausado —muchas veces andante o largo, aunque ocasionalmente empleó el minueto— en que el tema se desarrolla extensamente, y un movimiento final —nuevamente allegro o a veces incluso presto— muy frecuentemente planteado como un rondó. En ciertos casos Mozart recurrió al empleo de un esquema en cuatro movimientos, incluyendo tanto el minueto como el andante en el desarrollo temático.