La trompeta posee un tubo cilíndrico de metal, aunque adquiere forma cónica en el extremo final. Lleva una boquilla en forma de copa y se remata en su extremo por un pabellón. Su sonido se produce por la vibración de los labios aplicados en la boquilla.
La trompeta suele tener tres pistones, que se encargan de canalizar el aire a través de tubos accesorios de diferentes longitudes. La trompeta más habitual en la orquesta, afinada en Si bemol, tiene una extensión de tres octavas a partir del Fa 3 sostenido. También se emplean modelos afinados en Do y en Re, aunque las obras de los compositores del Barroco, entre ellos Johann Sebastian Bach, requieren instrumentos afinados en Fa, que poseen un sonido más agudo.
La trompeta tiene una voz muy estridente que fácilmente puede transformarse en vulgar. Es un instrumento técnicamente ágil, excepto en la ejecución de pasajes muy rápidos que originan evidentes problemas de respiración al intérprete.