martes, 21 de agosto de 2007

Publicado por jrtapia @ 18:00




Franz Liszt debe ser contemplado en su doble faceta de pianista y de compositor. En el primer aspecto, fue considerado en su tiempo como uno de los mayores virtuosos del piano. Se ha dicho que la conformación ideal de sus manos contribuyó a su arte; pero a sus supuestas dotes naturales, Liszt sumó un ejercicio técnico infatigable, que le permitió dominar como nadie la digitación. Contrariamente a Chopin que trabajó “al interior” del piano como ámbito expresivo, Liszt lo abordó con una perspectiva expansiva, con el propósito de que el instrumento conquistara espacios nuevos. Según testimonios de la época, sus interpretaciones eran apasionadas, desgarradoras, con un toque aristocrático.

Sin embargo, su actividad de pianista trajo consecuencias negativas en su carrera como compositor: durante gran parte de su vida, Liszt fue considerado como un virtuoso “desorientado” en el campo de la composición. Tal era la conclusión que inspiraban sus obras, pues ellas tenían mucho de extraño y novedoso. En la década de 1850 Liszt pudo afirmarse como autor y superar la imagen de pianista “aspirante a compositor". Para imponer su voluntad creadora, debió trabajar mucho más que otros.

Por otra parte, Artur Rubinstein (no Arthur, como se transcribe su nombre incorrectamente con frecuencia), el intérprete en este vídeo, nació en la ciudad polaca de Lód'z en el año 1887. Murió en Suiza a la edad de 95 años. Con sólo tres años comenzó sus estudios de piano y al cumplir los cinco dio su primer concierto público. A los diez años fue escuchado por el famoso violinista Joseph Joachim, el cual quedó notablemente admirado por las condiciones del novel pianista. En función de ello decidió tomar a su cargo la responsabilidad de la educación musical del joven Artur.

Al haber nacido en la misma ciudad que Chopin, al joven Artur le era conocida y connatural toda la obra del famoso compositor polaco, la cual le influyó profundamente. Ya en la adolescencia, y aún bajo la tutela de Joachim, Artur es conducido a estudiar a Berlin con el pedagogo musical Heinrich Barth. Se cuenta que la relación entre ambos era buena, pero no hasta el punto que Rubinstein tolerara el férreo mecanismo disciplinario que se le imponía. A pesar de las diferencias mencionadas, maestro y discípulo permanecieron juntos llegando este último a presentarse con gran éxito en Berlin.

A los quince años Rubinstein estudia con el maestro Ignaz Paderewski y un año mas tarde se marcha a estudiar a París con Paul Dukas y Maurice Ravel. Entre los años 1919 y 1920 el joven pianista ya era un invitado frecuente dentro de todo el circuito de conciertos de categoría mundial.

Artur Rubinstein realizó conciertos y recitales a través del mundo entero: Europa, Estados Unidos, América del Sur, Japón, etc. Hacia 1930 se convierte en una figura reconocida mundialmente. Los ecos de sus conciertos llegan a los lugares mas remotos del mundo. Sus biógrafos comentan que durante esas épocas de numerosos conciertos pulía su técnica de interpretación pianística estudiando entre 12 y 16 horas al día.

Su característica interpretativa lo ubica entre los pianistas románticos a la vez que exóticos. Durante toda su vida se ha especializado considerablemente en la interpretación de la obra de Chopin, Lisz y algunos otros. Muchas de sus grabaciones son consideradas paradigmas de la interpretación pianística del siglo pasado.

Comentarios

 

     

Ver perfil público del propietario del blog

Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid Para visionar los vídeos de este blog se necesita MACROMEDIA FLASH PLAYER (Se puede descargar en ENLACES)

     

     

Participantes

     


     

Buscador

     

     

Articulos Anteriores

     


     

     

     

Servicio cortesia de miarroba.com

Valid XHTML 1.0!

Valid CSS!

CSS - Tableless