El pabellón Philips, erigido para la celebración de la Exposición Universal de Bruselas de 1958, contenía en su interior el “Poema Electrónico”, una obra acústico-visual realizada por un equipo constituido por Le Corbusier y el músico-ingeniero y arquitecto Iannis Xenakis (redacción del proyecto y su construcción), Edgar Varèse y W. Tak, técnico de la empresa Philips (música), el editor Jean Petit y el cineasta Philippe Agostini (selcción de imágenes y filmación del documento cinematográfico). La realización del Poema se llevó a cabo en las instalaciones de la fábrica Philips. También contaron con el apoyo de la empresa constructora belga Strabed y de su ingeniero Hoyte Duyster.
Esta obra es una mezcla de colores, luces, sonidos, voces, imágenes y música electroacústica. Como dijo el propio Le Corbusier "el Poema Electrónico pretende mostrar, en el seno de un tumulto angustioso, a nuestra civilización en su camino hacia la conquista de los tiempos modernos". Su estructura visual es la siguiente:
Secuencia 1- Génesis (0"-60")
Secuencia 2- De la Materia al Espíritu (61"-120")
Secuencia 3- De las Profundidades del Alba (121"-204")
Secuencia 4- Los Dioses hechos por los Hombres (205"-240")
Secuencia 5- Así florece la Civilización (241"-300")
Secuencia 6- Armonía (301"-360")
Secuencia 7- Para todo el Mundo (361"-480")
Los sonidos, registrados en una cinta magnética y difundidos por una batería de 425 altavoces, surcaban el interior del pabellón y producían un efecto irresistible en el público.
"…que el público oscile entre la incertidumbre y la repentina fascinación…" (Iannis Xenakis).