lunes, 03 de septiembre de 2007
Gino Quilico, barítono
Orquesta del Festival de Schwetzingen
Claus Viller, director




El aria de Fígaro pertenece al Primer Cuadro del Acto I de la genial ópera de Rossini:

Una plaza en Sevilla, al amanecer. El conde Almaviva ha preparado una serenata para la bella Rosina, pupila del doctor Bartolo. Los músicos ocupan sus puestos en silencio y el Conde canta al pie de la ventana. Como Rosina no aparece, paga a los músicos para que se vayan y él se queda aguardando, pero se esconde al oír que alguien se acerca. Es Fígaro, el barbero de Sevilla, quien hace gala de su profesión, que le abre todas las puertas de la ciudad y le permite participar en todas las intrigas amorosas.

'El barbero de Sevilla' (en italiano, 'Il barbiere di Siviglia') es una ópera bufa en dos actos. Fue estrenada en el Teatro Argentina de Roma el 20 de febrero de 1816. El libreto de Cesare Sterbini está basado en la comedia del mismo nombre de Pierre-Augustin de Beaumarchais. También se basaba en esa comedia otra ópera homónima de Giovanni Paisiello, anterior a la de Rossini. Pero sólo ésta última soportaría el paso del tiempo, quedando como una de las obras permanentes del repertorio operístico.

La contralto Geltrude Righetti Giorgi fue la primera Rosina de la historia mientras que el papel de Almaviva fue asignado por el mismo Rossini al gran tenor Manuel García, creador de la escuela de canto española.

Rossini escribió 'El barbero de Sevilla' en un tiempo récord, pues el contrato de la ópera se firmó menos de dos meses antes de su estreno. Muchos años después, Rossini contaba que la terminó en sólo trece días. Sin embargo, es muy probable que el tema de Fígaro hubiera rondado por su cabeza mucho tiempo antes de su transripción al papel.
Publicado por jrtapia @ 8:00  | La Ópera
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