domingo, 02 de septiembre de 2007
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La bailaora Sara Baras



Carlos Sala
LA RAZÓN - Barcelona

Desde que Prosper Mérimée escribiera la trágica historia de «Carmen» en 1845, el personaje parece haberse liberado incluso del yugo del propio escritor y se ha transmutado en mil formas. Las ha habido apasionadas y vibrantes, desesperadas y violentas, cómicas y deslenguadas, incluso futuristas y visionarias. El personaje, epítome de libertad, tiene derecho a ser como quiera su intérprete. Ahora, Sara Baras nos presenta a una «Carmen» flamenca, dulce, intensa y llena de matices en su adaptación de la obra, que mañana abrirá la temporada del Gran Teatro del Liceo (patrocinada por la Fundación Lara), la primera vez que un ballet flamenco entra en la temporada del teatro. «Sabíamos la cantidad de versiones que ha habido del personaje y hemos querido darle nuestro sello. Hay detalles de Bizet, de Mérimée, pero no los seguimos», comentó ayer Baras. Después de sus aplaudidas adaptaciones de «Mariana Pineda» y «Juana la Loca», la bailaora cierra con «Carmen» su proyectada trilogía de personajes arquetípicos femeninos bajo el tamiz del flamenco.
Deseaba interpretar este personaje desde que vio la versión de Antonio Gades a los 11 años. «Sobre todo, hemos querido defender al personaje, humanizarlo, mostrar su profundidad. Es una mujer dulce, tierna, que marca su propio destino. Carmen es una actitud», señaló la bailaora.
Baras cuenta con un cuerpo de baile de diez personas y sus dos solistas habituales, Luis Ortega, en el papel de Don José, y José Serrano en el papel de torero. «José es un torero ya en su forma de colocarse, de moverse, es un apasionado de la fiesta y está estupendo», comentó Baras. La obra presenta a estos dos personajes como formas de amar antagónicas, una dualidad donde Carmen se asfixia. «Hemos querido hacer un Don José más humano, más personal, obviando las escenas que todos conocemos», comentó Ortega.
La puesta en escena es sobria, con un colorido basado, sobre todo, en negros, blancos y rojos, con algunas proyecciones. «Las luces son muy importantes, bailan con nosotros», aseguró Baras, que firma todas las coreografías salvo los solos y los pasos a dos con Ortega y Serrano. «No he querido repetir ningún número, es todo nuevo y con cierto riesgo», comentó.
La bailaora volverá a enfrentarse con fandangos, coplas, alegrías, seguirillas, tangos, en un total de 16 números. Destaca la transformación de la célebre habanera de Bizet por parte de Joan Valent. «La música es de Valent, pero en tres números se ha basado en Bizet», señaló Baras. La música es muy importante en la obra, con colaboraciones de gente como Paco de Lucía, Javier Ruibal, José Carlos Gómez, el violinista Ari Malikian o la cantaora Montse Cortés.
Publicado por jrtapia @ 10:35  | Se dice, se comenta
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