miércoles, 12 de septiembre de 2007
Andrea Griminelli, flauta
Orquesta Filarmónica de Turín
Gennadj Rojdetsvenski




Christoph Willibald Gluck (1714-1798), compositor bohemio, natural del Palatinado Superior (Erasbach) y fallecido en Viena, cuya actividad musical se desarrolla entre la corte vienesa de María Teresa y la francesa de Luis XV. Su triunfo musical se produce principalmente, en Francia. Su producción musical lírico dramática comprende un centenar de obras a partir de "Artajerjes", sobre libreto de Pietro Metastasio (1698-1782), estrenada el 26 de Diciembre de 1745.

Su principal aportación es la Reforma de la Opera, con las obras: "Orfeo y Eurídice", estrenada en Viena el 5 de Octubre de 1762, "Alceste" (presentada en Viena, el 16 de Diciembre de 1767) y más tarde en 1770 con "Paride ed Elena".

"Orfeo y Eurídice", fue revisada a fin de cambiar la parte de Orfeo, escrita originalmente para Castrato, y adaptarla al tenor Joseph Legros (1730-1793) ante la negativa francesa de aceptar Castrati en la ópera. La nueva versión fue presentada en París, el 2 de agosto de 1774. Con su texto traducido al francés, Gluck agregó la "Danza de las Furias" (Final de la Escena Primera del Acto II), rescribió los recitativos; la Danza de los Espíritus Bienaventurados (Inicio de la Escena Segunda Del Acto II) y la representación de los Campos Elíseos (Acto II).

Con todas sus Óperas realizadas en el mismo sentido, la Dramatización Natural, Gluck plantea una interesante visión para la reforma de la ópera, cuyas ocho innovaciones principales fueron:

- La música debe servir a la poesía, a la expresión de los sucesos anímicos y externos.
- La música ha de caracterizar personajes y situaciones. No es un fin en sí misma.
- La música debe ser sencilla y natural.
- Aparece el Recitativo Acompañado en sustitución del Seco acompañado por las cuerdas.
- El Coro ha de integrarse a la acción argumental.
- El Ballet también ha de tomar parte activa así como el Coro. (Persiguiendo este fin Gluck colaboró con el gran renovador del ballet, el francés Jean-Georges Noverre).
- La Obertura debe hacer referencia a la acción del argumento.
- No deben existir estilos nacionales, la música ha de ser internacional.

Gluck logró un gran éxito al situar el drama por encima de la música, lo cual afectó la historia de la ópera directa e indirectamente.

Este autor escribió también las óperas "Alceste", "Iphigénie en Aulide", "Iphigénie en Tauride" y otras, además de componer Sinfonías, Oberturas, Suites de ballet, un Concierto para flauta, "De Profundis" para coro y orquesta, siete sonatas para dos violines y violonchelo, así como otras obras de cámara.
Publicado por jrtapia @ 18:00  | La Ópera
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