martes, 11 de septiembre de 2007
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La Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid en su sala de ensayos

Arturo Reverter
LA RAZÓN, 11/09/2007


Orquesta de la Comunidad de Madrid. Director: J. Ramón Encinar. 7 de septiembre.Turín, Jardines de La Venaria Reale. Obras de Berio, Falla y Turina; 8 de septiembre, Milán, Sala Verdi; 9 de septiembre, Turín, Auditorio RAI: obras de Isang Yun.
La ORCAM participó en 2005 y 2006 en la Biennale de Venecia. Ahora mostrando una vez más su vocación italiana, lo ha hecho en el Festival Internacional de la Música de Turín y Milán. El primer concierto -al aire libre y con deficiente amplificación- incluía las «Cuatro versiones originales sobre la ‘Ritirata notturna de Madrid’ de Boccherini», en la hábil e imaginativa transcripción para orquesta de Luciano Berio. Encinar y la agrupación le dieron la gracia adecuada estableciendo muy bien las gradaciones dinámicas. Completaban la sesión «El amor brujo» de Falla, «Las Danzas fantásticas» de Turina y el inevitable «Concierto de Aranjuez» de Rodrigo, en el que se lució, con las manos ateridas a causa del frío reinante, el guitarrista José María Gallardo, siempre fantasioso y elegante, dueño de una técnica ejecutora de gran nivel, que no pudo evitar algunos efectos de dicción. Realizó una estupenda cadencia del segundo movimiento y regaló una obra propia, sincopada y adornada de atractivos glisandi.
En Turín se cerraba dos días más tarde la pequeña gira con un programa monográfico dedicado al coreano Isang Yun (1917-1995), que desarrolló en Berlín lo más importante de su carrera. Música difícil, compleja de texturas, cuajada de superposiciones rítmicas, brillantemente orquestada. Se tocaron tres piezas muy distintas: la atmosférica «Fluktuationen» (1964), la dramática «Exemplum in memoriam Kwangju» (1981), un demoledor y corrosivo homenaje a la libertad, y la refinada «Sinfonía nº 3» (1985), en la que la orquesta, sobre todo en ese concierto turinés, acertó, eléctricamente gobernada por su director, a resaltar sus magníficos efectos al unísono, sus poéticas meditaciones líricas. El virtuosismo que ha adquirido en sus últimos años, quedó plasmado en la vigorosa respuesta al virulento grito de «Exemplum».
Publicado por jrtapia @ 12:36  | Se dice, se comenta
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