Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid
Para visionar los vídeos de este blog se necesita MACROMEDIA FLASH PLAYER (Se puede descargar en ENLACES)
John Lane, timbales
Philharmonia Orchestra College-Conservatory of Music (CCM)
University of Cincinnati
Mark Gibson, director
Ryosuke Yagi es un joven compositor nacido en 1978 en Kobe (Japón). Su formación es americana, pues ha estudiado en las Universidades de Santa Bárbara (California) y Cincinatti. También ha participado en distintos Cursos en Europa, por ejemplo en la Schola Cantorum en Paris (2003).
Su Concierto para timbales y orquesta fue galardonado en el Concurso de Composición de la Universidad de Cincinatti en 2006.
El timbal
Un timbal es un instrumento musical de percusión de sonoridad grave, que puede producir golpes secos o resonantes. Se utiliza golpeando los parches con un palillo o baqueta especial. El instrumento está formado por un recipiente semiesférico, normalmente de cobre, cubierto por una membrana. El timbal se puede afinar por lo que produce sonidos determinados, es decir, notas musicales.
El timbal básico consiste en un parche estirado sobre la abertura superior de una caja de resonancia construida por lo general de cobre, o -en modelos mas económicos- de fibra de vidrio o aluminio. En el sistema de clasificación de instrumentos musicales se le considera un membranófono.
La membrana se fija a un aro, que rodea a la caja de boca circular, sujetado por otro aro que, a su vez, se fija mediante una serie de tornillos o llaves llamados "varillas de tensión", ubicados regularmente en el perímetro de la circunferencia. La tensión del parche varía al ajustar o desajustar estas llaves. La mayoría de los timbales tienen de seis a ocho llaves de tensión.
La forma de la caja de resonancia -como un tazón o caldero- influye sobre la calidad del sonido. Los timbales de caja semiesférica producen sonidos mas brillantes, mientras que los de forma parabólica dan sonidos mas oscuros. Otro factor que afecta al timbre es la calidad de la superficie del material. Los construidos en cobre pueden tener una superficie muy lisa, pulida a máquina, o bien presentar un gofrado muy pequeño.
Los timbales se construyen en una gran variedad de tamaños, desde 84 cm de diámetro, hasta el "timbal piccolo" de 30 cm o menos. Un timbal de 84 cm puede afinar al Do inferior de la clave de Fa, y los "piccolo" tienen el rango de escritura de soprano.
Cada timbal puede tener un rango de afinación de hasta una octava. En el ballet "La creación del mundo" (1923) de Darius Milhaud los timbales deben afinar al Fa# grave de la clave de Fa.
Técnica instrumental
Golpe Para un toque normal, el intérprete debe golpear el parche aproximadamente a 10 cm del borde, produciendo el sonido resonante y redondo asociado comúnmente al timbal.
Un redoble se logra golpeando rápidamente el parche en forma alternativa con la baqueta izquierda y derecha. En general esta técnica es mas habitual en una caja que en un timbal.
La calidad tonal del timbal puede alterarse cambiando de baqueta o ajustando la afinación. Por ejemplo, golpeando mas cerca de los bordes, el sonido se hace mas agudo. Un sonido stacatto se logra golpeando el parche com ambas baquetas muy cercanas. En un redoble, el punto de percusión de cada baqueta suele alejarse para permitir la mayor vibración posible de la membrana.
Existen muchas variantes en la técnica que los intérpretes pueden aplicar para crear diferencias de timbre.
Ocasionalmente el compositor puede especificar la forma en que el timbalero debe golpear el instrumento. Béla Bartók escribió un pasaje "a ser tocado en el borde del parche" en su Concierto para violín.
Afinación
El calibre de afinación indica visualmente la posición del pedal, de forma que el intérprete puede determinar la nota del timbal sin necesidad de escuchar el sonido.
Antes de una interpretación, el timbalero debe "limpiar" los parches para ecualizar la tensión en cada tornillo de afinación. Esto se hace para lograr que cada punto del parche quede afinado exactamente a la misma nota. Cuando la membrana está correctamente tensada, el timbal producirá un sonido bello y afinado. De otra forma, la afinación tenderá a bajar después de cada impacto, y el parche producirá distintas notas según el nivel dinámico de la música.
Durante una interpretación, la afinación se logra mediante un método llamado "intervalo de afinación". Los timbaleros que no posean oído absoluto deben ayudarse con un diapasón o incluso con una nota emitida por otro instrumento durante la misma obra.
Algunos timbales están equipados con calibres de afinación, que proveen una indicación visual de su estado. Estos mecanismos están conectados físicamente al marco del parche, en cuyo caso miden el movimiento de la membrana, o al pedal, indicando su posición. Aunque estos calibres pueden ser útiles, cada vez que se mueve al instrumento el tono absoluto del parche se modifica, por lo que la afinación debe ser controlada sobre el calibre antes de cada interpretación. Estos dispositivos son especialmente útiles para interpretar música que implique rápidos cambios de afinación, de manera que no permitan al intérprete escuchar el nuevo tono antes de utilizarlo. Muchos timbaleros profesionales prefieren afinar de oído, y confían en los calibres sólo si es absolutamente necesario.
En ocasiones, los intérpretes usan los pedales para reafinar un parche mientras lo tocan. El efecto portamento se logra cambiando la afinación del sonido mientras todavía no ha finalizado. Esto se denomina "glissando", aunque el uso del término no es estrictamente correcto. Los glissandi mas efectivos son aquellos que van de notas graves a agudas, y mejor aún si se hacen mediante redoble.
Uno de los primeros compositores en requerir este efecto fue Carl Nielsen, utilizando dos conjuntos de timbales, ambos tocando glissandi al mismo tiempo en su Sinfonía nº4, "La inextinguible".
Pedal El uso de "pedal" es -entre los intérpretes- prácticamente un sinónimo de "afinar", pero en particular se refiere a aquellos pasajes donde el timbalista debe cambiar la afinación de un timbal durante una ejecución: por ejemplo para tocar dos notas consecutivas de distinta altura en el mismo instrumento. En "Meditación de Medea y danza de la venganza" de la ópera de Samuel Barber "Medea", el timbalero debe tocar La♯–Si–Do♯–Re en semicorcheas. No hay forma de hacerlo con un conjunto estándar de timbales, así que los intérpretes deben usar los pedales para cambiar la afinación mientras tocan.
El "Nocturno" de Benjamin Britten contiene un pasaje cromático aun mas largo en el que se debe utilizar esta misma técnica.
Amortiguación Amortiguar el sonido es una acción implícita en la técnica del timbal. El intérprete debe amortiguar o silenciar los sonidos para que su duración coincida con la indicada por el compositor. De todas formas, los timbales primitivos no resonaban como los actuales, de manera que los compositores escribían una nota indicando cuando debía tocarse y -en consecuencia no existía mayor preocupación por la duración. Con los modernos timbales, el interprete debe atender a la partitura y emplear su oído para determinar cuando debe cesar una nota.
El método normal para silenciar los sonidos es colocar las yemas de los dedos sobre el parche, sosteniendo la baqueta entre el índice y el pulgar.
La amortiguación puede mencionarse como "sordina", aunque el uso correcto de este término se aplica a la interpretación con dispositivos agregados para disminuir el volumen.
Técnicas particulares Lo normal es un golpe simultáneo por timbal, pero ocasionalmente algunas composiciones requieren producir dos notas al mismo tiempo. Esta técnica se llama "doble golpe", y fue utilizada por Beethoven en el movimiento lento de su novena sinfonía.
Los timbaleros sólo tienen dos manos, pero pueden tocar mas de dos timbales a la vez. Una forma de hacerlo es sosteniendo dos baquetas en una mano como lo haría un intérprete de marimba. Otra es agregar más timbaleros. Hector Berlioz en su 'Requiem' (Gran misa de difuntos) logra un efecto polifónico empleando ocho timbaleros, cada uno de los cuales toca sobre dos timbales.
Cuando el timbal se golpea directamente en el centro del parche, produce un sonido carente de afinación y resonancia. George Gershwin usa este efecto en "Un americano en París".
Al golpear un timbal es muy frecuente que otro vibre por resonancia. Normalmente, en la ejecución orquestal el timbalero debe evitar este efecto, pero algunos compositores lo han explotado, como Elliot Carter en "Cuatro piezas para cuatro timbales".
A veces el compositor especifica que los timbales deben ser tocados "con sordina". Las sordinas para timbal son pequeñas piezas de cuero o fieltro. El nivel de sordina puede graduarse modificando la posición del elmento sobre el parche.Un uso secundario de las sordinas es amortiguar la vibración simpática generada por factores externos, como por ejemplo el sonido de otros instrumentos.
En ocasiones, el compositor especifica que el timbal debe ser golpeado con elementos distintos de una baqueta o mazo. En estudios o solos para timbal es frecuente utilizar las manos o dedos del intérprete. Leonard Bernstein requiere maracas para golpear los timbales en su sinfonía "Jeremiah" y en las danzas sinfónicas de "West Side Story". Edward Elgar intentó imitar el ruido del océano en sus "Variaciones Enigma" especificando baquetas de caja: sin embargo, tales baquetas tienden a producir un sonido demasiado fuerte por lo que, desde el estreno de la obra, el pasaje en cuestión se interpreta empleando el canto de unas monedas.
Otra técnica muy utilizada en obras contemporáneas es golpear el tazón de cobre del timbal, por ejemplo en el primer movimiento de la "Sonata para Timbal" de John Beck. Los timbaleros prefieren no utilizar esta técnica, sobre todo a la hora de conseguir niveles altos de sonido o emplear baquetas duras, ya que el cobre puede abollarse fácilmente.