lunes, 01 de octubre de 2007
Boris Berezovsky, piano


En la obra de Mussorgsky sobresalen, entre otras virtudes, un lenguaje armónico poco ortodoxo para la época y una capacidad de, según dice A. J. B. Hutchings, “ofrecer el equivalente musical de fotografías vívidas”. Mussorgsky formó parte, al lado de Rimsky-Korsakov, Balakirev, Cui y Borodin, del llamado "Grupo de los Cinco" o “Kuchka”, que conformaron en Rusia una de las más importantes escuelas nacionalistas europeas del siglo XIX.

Al aproximarse a la producción musical de este notable compositor, es necesario apreciar que buena parte de sus obras fueron sometidas a procesos de revisión, sobre todo por parte de Rimsky-Korsakov. Al respecto, Ronald Mancini critica severamente la labor de este último al afirmar que “sin Rimsky-Korsakov, el nombre de Mussorgsky hubiera permanecido desconocido del público mucho más tiempo, pero sin él habría emergido un día con plena luz, con plena autenticidad, y no a través de ‘obras falsificadas’, así editadas, vendidas y tocadas, de lo que es probable que no se desprenda del todo”.

Dentro de las obras de Mussorgsky que fueron revisadas por Rimsky-Korsakov se encuentra "Una noche de San Juan en el Monte Pelado), la única página orquestal que llegó a ser concluida por el compositor. Aunque esta obra fue escrita entre 1866 y 1867, se sabe que desde 1860, o incluso antes, Mussorgsky tenía la idea de crear música inspirada en el drama "La bruja", del barón Megden. Al parecer el compositor se sintió motivado a concretar su proyecto al tener contacto con un libro de Khotinsky sobre la brujería que contiene un pasaje en el que se describe un aquelarre.

Según una carta de Mussorgsky a Rimsky-Korsakov, la obra tiene el siguiente programa: 1. Reunión de las brujas, 2. Cortejo de Satán, 3. Glorificación de Satán y 4. Aquelarre de las brujas. La versión original de la partitura, publicada apenas en 1968, concluye de manera abrupta sin incluir el epílogo tomado de "La Feria de Sorochintsky" (ópera cómica inconclusa de Mussorgsky), el cual fue añadido por Rimsky-Korsakov en su revisión tras la muerte del compositor. De acuerdo a André Lischké, este pasaje que evoca el amanecer, trae la tranquilidad después de unas visiones fantásticas. Cabe señalar que la versión revisada por Rimsky-Korsakov es la que usualmente se escucha en las salas de concierto.

A pesar de los esfuerzos de Mussorgsky, la obra nunca se interpretó durante su vida. La primera audición de esta composición tuvo lugar durante los Conciertos Rusos de la Exposición Universal en París, el 29 de junio de 1889, bajo la dirección de Rimsky-Korsakov. Walt Disney la hizo parte de su película Fantasía. El pianista ruso Boris Berezovsky ha realizado recientemente una transcripción pianística de gran brillantez.
Publicado por jrtapia @ 18:00  | El piano
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