Brigitte Fassbaender, mezzosoprano (Príncipe Orlovsky)
Orquesta y Coro del Teatro Nacional de Múnich
Carlos Kleiber, director
El Murciélago (Die Fledermaus), de Johan Strauss, es una opereta cómica en tres actos, con libreto en alemán de Henri Meilhac y Ludovic Halévy (los mismos que en Carmen de Bizet) basado en la pieza teatral francesa Le Réveillon de Karl Haffner y Richard Genée y éstos, a su vez, se basaron en una comedia alemana de Roderich Benedix, "La prisión", estrenada en Berlín en 1851. No se buscaba, en fin, la originalidad sino, al menos en el caso de "El murciélago", un sistema paródico eficaz. La parodia del tenor italiano narcisista y seductor es sólo una entre infinidad de réplicas, y esto -un particular efecto de sobreactuación y de proliferación vocal- le da a "El murciélago" su particular dificultad de interpretación musical y teatral. Strauss demanda a los intérpretes, entre otras cosas, que sean auténticos comediantes. Una opereta de Strauss, así como sus valses y sus polcas, puede plantear tantos o más problemas de interpretación que las obras más serias del repertorio lírico.
Strauss empezó su composición a comienzos de 1874 y en sólo 6 semanas elaboró la partitura de "El Murciélago", opereta que se sitúa en la cima de todas las creaciones de este género literario. Fue estrenada en el Theater an der Wien de Viena el 5 de abril de 1874. Tras un relativo fracaso inicial, debido al momento tan desfavorable por la grave crisis económica que atravesaba Austria, (aunque en Berlín, por ejemplo, tuvo un gran éxito), la obra fue ganando aceptación. En 1877 se presentó en París con el nuevo epígrafe de "La Tzigane", con algunos cambios en el libreto y algunos añadidos musicales pertenecientes a la obra del compositor "Cagliostro in Wien" (1.875). Posteriormente a "El Murciélago" Johann Strauss produciría más de una docena de nuevas operetas, pero ninguna tan exitosa como "El Murciélago", verdadero emblema de la música vienesa y del género de la opereta en particular. Hoy en día es una de las operetas con mayor éxito, tanto que se ha llegado a afirmar que “El Murciélago no es la mejor opereta, es la opereta”. La acción se desarrolla en Viena, hacia 1870.