Ileana Cotrubas, (Violetta) soprano
Plácido Domingo, (Alfredo), tenor
Violetta, distinguida cortesana parisiense, se enamora de Alfredo Germont, con el cual se va a vivir a una quinta próxima a París. El padre de Alfredo intenta que su hijo vuelva a la vida ordenada, y, convencido de que el amor puede más que su autoridad, se humilla y va a rogar a la amada de su hijo que termine aquellas relaciones que tanto perjudican a Alfredo. Violetta convence al anciano de la sinceridad de su amor, y, sacrificándolo por el bien de su amado, se va de la casa y deja escrita una carta frívola y cruel. Alfredo, herido por el desengaño y picado por los celos, ofende grave y públicamente a Violetta en una fiesta (en el vídeo).
En la fiesta organizada por Flora, la tensión va en aumento desde que aparece Alfredo, cuando nadie esperaba su presencia, y dada la rivalidad existente entre éste y el Barón Douphol. Violetta, que estaba también en la fiesta, pide a Alfredo que se marche pues le amenaza un gran peligro. Alfredo se niega y le dice que marchará siempre y cuando ella le siga. Ella es, ahora, la que dice que no puede, que hizo un juramento. Violetta se ve obligada a mentirle y afirmar su amor por el barón. La reacción de Alfredo es cruel, llama a todos los invitados y, delante de ellos, arroja unos billetes a los pies de ella para que todos sean testigos de que ha pagado la deuda ("Ogni suo aver tal femmina per amor mio sperdea"- Todos sus bienes esta mujer ha derrochado por mi amor...y yo los aceptaba)...
Junto a "Rigoletto" (1.851) e "Il Trovatore" (1.853), "La Traviata" conforma una terna de óperas que terminaron de consagrar a Giusseppe Verdi tras muchos años en los que los encargos de las distintos teatros habían hecho sufrir el talento del compositor de Le Roncole di Busseto. Los "anni di galera", como el propio Verdi los llamaba, se habían acabado. Ahora sus óperas podían ser mejor elaboradas, lo que se empezó a notarse en "Rigoletto". Sólo hubo que esperar dos años para que "La Traviata" se estrenase en el mismo teatro de La Fenice, donde había cosechado el gran éxito de "Rigoletto". Pero el estreno de "La Traviata" no resultaría de la misma manera.
"La Traviata" fue un fracaso, por cierto, esperado para el compositor que desde el primer momento había mantenido dudas sobre el elenco vocal escogido por la dirección del Teatro de la Fenice en Venecia. Un año después "La Traviata" volvería a ser representada en la misma ciudad, pero ahora en el teatro de San Benedetto, y ahí es donde se produjo el verdadero triunfo de esta ópera emblemática.