sábado, 03 de noviembre de 2007
Stefano Russomanno
ABCD Las Artes y Las Letras
27 de octubre de 2007



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Heiner Goebbels


Su espectáculo Eraritjaritjaka. Museo de frases, sobre textos de Elias Canetti, presentado en el Festival de Otoño de hace dos años, fue de lo mejor visto en Madrid en la última década. Ahora, el compositor y director alemán Heiner Goebbels (n. 1952) vuelve a ocupar el cartel de esta misma reseña con otro trabajo, Schwarz auf Weiss (Negro sobre blanco). Estrenada en 1996, la obra ha cosechado desde entonces un gran número de reconocimientos ahí por donde ha pasado. En Barcelona, donde recaló en la temporada 1998/99, fue elegida por los críticos como la mejor producción extranjera. Su protagonista es el sensacional Ensemble Modern, una de las mejores agrupaciones especializadas en el repertorio contemporáneo, que mantiene desde hace años una fecunda colaboración con Goebbels.

La producción del autor alemán se caracteriza por atravesar de forma transversal música y teatro, estableciendo entre estas dos dimensiones un diálogo de notable originalidad. Así ocurre en Schwarz auf Weiss, donde los dieciocho miembros del Ensemble Modern no intervienen sólo como intérpretes musicales, sino también como actores. La obra está concebida como «una especie de despedida de Heiner Müller», fallecido en 1995. La voz del célebre dramaturgo aparece en el escenario leyendo Sombras, un texto de Edgar Allan Poe. Sin embargo, la obra, en lugar de amoldarse a las cadencias de un réquiem, juega con una paleta de tonos cambiantes, de dramáticos a humorísticos.

El entramado de situaciones -tan sorprendentes como poéticas- se beneficia del original tratamiento de la luz creado por Jean Kalman. Pelotas de tenis botando contra un tambor, una flauta acompañada por el silbido de una tetera... Heiner Goebbels es una especie de Chaplin en vilo entre música y teatro. Como acostumbra en sus trabajos, la parte musical abarca un amplio abanico de estilos: el jazz, el pop, la música étnica y los lenguajes contemporáneos: «Pienso que estamos en una época en la que resulta aceptable utilizar un gran número de lenguajes? Ahora, con el sampler, puedo trabajar con cualquier tipo de sonido musical, cita y recuerdo. Eso hace que componer sea hoy en día tan difícil. Tienes que hacer una selección cuidadosa». Una heterogeneidad que, en sus manos, se convierte en metáfora de nuestra poliédrica y caótica contemporaneidad.
Publicado por jrtapia @ 10:20  | Se dice, se comenta
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