El Cuarteto de cuerda nº 14, más conocido como "La Muerte y la Doncella" (
Der Tod und das Mädchen en alemán), es una obra para dos violines, viola y violonchelo compuesta por Franz Schubert en 1824. Está dividido en cuatro movimientos:
1. Allegro
2. Andante con moto.
3. Scherzo. Allegro molto. Trío
4. Presto
"La Muerte y la Doncella" es un fruto simbiótico de la tradición alemana, estando presente tanto en la pintura como en la poesía y en la música. El poeta Matthius Claudius (1740-1815) escribió a mitad de su vida un interesante poema en forma de diálogo entre dos personajes: la Muerte y la Doncella. En 1817 y a los veinte años de edad, Schubert compone un lied sobre el texto de Claudius, que titula de manera homónima.
Shubert solía aprovechar el material de sus lieder para utilizarlo en otro tipo de obras, y naturalmente lo hacía con aquellos fragmentos que, por su sugerencia, invitaran a un posterior desarrollo. Así, en 1824, en plena crisis depresiva, Schubert escribe su decimocuarto cuarteto de cuerda, alternándolo con el decimotercero, en La menor.
El texto de Claudius habla de una joven moribunda y de sus reacciones ante la inminencia de su fin, ante la presencia de la muerte. En el momento de la composición de su Cuarteto, Schubert atravesaba un período vital muy complicado, con decepciones amorosas y amistosas, enfermo de sífilis y terriblemente débil, lo que queda plenamente reflejado en el carácter de esta obra.
Texto de "La muerte y la doncella"
(Matthias Claudius)
Das Mädchen:
Vorüber, ach vorüber!
Geh, wilder Knochenmann!
Ich bin noch jung, geh, Lieber!
Und rühre mich nicht an!
Der Tod:
Gib deine Hand, du schön und zart Gebild!
Bin Freund und komme nicht zu strafen.
Sei guten Muts! Ich bin nicht wild,
Sollst sanft in meinen Armen schlafen.
Traducción
La doncella
¡Lárgate, ah lárgate!
¡Vete, cruel esqueleto!
¡Soy aún joven, sé amable y vete!
¡y no me toques!
La muerte
¡Dame tu mano, dulce y bella criatura!
¡soy tu amigo y no vengo a castigarte!
¡Confía en mí! ¡No soy cruel!
¡Déjate caer en mis brazos y dormirás plácidamente!
Un título muy macabro, a pesar de tratarse de una obra tan bella, en la que Schubert hace gala de su excelente y equilibrado sentido melódico.
En su primer movimiento Schubert narra el encuentro de una joven y dulce muchacha con la cruel y huesuda figura de la muerte. Los violines interpretan la súplica de la joven: "Ich bin noch jung!" pero la muerte se muestra osada. La joven huye profiriendo gritos ahogados y súplicas inútiles. La música repite estas escenas que alargan el movimiento hasta casi un cuarto de hora.
En el segundo movimiento se aprecia el tono lúgubre con el que se expresa la muerte. El cuarteto interpreta el lamento de las almas difuntas y el llanto de la joven doncella y su desesperación ante la muerte temprana. "Bin Freund und komme nicht zu strafen" El movimiento fluye cada vez más apasionadamente. Hacia su mitad, cambia el tema y vuelve a relajarse el tempo; entonces se puede disfrutar de bellos pasajes violinísticos.
En el tercer movimiento, la doncella se despoja de todo temor y cesa en sus intentos de convencer a la muerte, que intenta asirla, aunque ella la esquiva hábilmente: "Geh, Lieber! Und rühre mich nicht an!"
Finalmente, en el último movimiento, la joven huye pero la muerte le persigue: "Sei guten Muts! Ich bin nicht wild, sollst sanft in meinen Armen schlafen". Cuando parece que la joven ha despistado a la muerte, ésta reaparece, le toca y su vida se apaga instatáneamente a golpe de martelé del cuarteto. La joven duerme plácidamente y la obra ha finalizado.
El Cuarteto nº 14 se interpretó por vez primera en Viena, el 1 de febrero de 1828, aunque de forma parcial, pocos meses antes de la muerte de Schubert. Inicialmente no tuvo éxito y Schubert no logró encontrar un editor para su obra, que se publicaría póstumamente en 1832. Bastantes años más tarde la obra sería divulgada gracias al violinista ruso David Oistrakh, que anteriormente ya había rescatado del olvido otras composiciones de Schubert.
Gustav Mahler realizó una versión para orquesta de cuerda, que en realidad es simplemente una orquestación del cuarteto, sin ninguna añadidura, variación o modificación.