Alfred Brendel, piano
Orquesta del Festival de Lucerna/Claudio Abbado, director
Beethoven compuso su Concierto para piano y orquesta n° 3 en Do menor, Opus 37 en 1800, que él mismo estrenó, como solista, el 5 de abril de 1803.
La obra presenta una forma plenamente clásica, en tres movimientos:
1. Allegro con brio
2. Largo
3. Rondó: Molto allegro
En el Allegro inicial la típica introducción a cargo de la orquesta es interrumpida súbitamente por una serie de escalas en Do menor que anuncian la inminente entrada del piano. La coda tiene un carácter dramático. Surge a partir de dulces trinos, que se van acelerando, desembocando así en un clímax de gran majestuosidad aunque algo oscuro.
El Segundo Movimiento está escrito en Mi mayor y comienza con una bella melodía en el piano.
El Rondó conclusivo se inicia en la tonalidad de Do menor, pero después termina en un Presto que pasa a Do mayor.
Este Tercer Concierto se estrenó aún estando incompleto. Ritter von Seyfried, amigo personal de Beethoven, que fue el encargado de pasar las páginas de la partitura aquella noche, escribiría después:
"Prácticamente sólo veía páginas en blanco. Todo lo más pude observar aquí y allá unos pocos jeroglíficos que no significaban nada para mí, pero que él había garabateado para servirle de alguna referencia. Beethoven tocó todo el concierto prácticamente de memoria: como le sucedía con frecuencia no tuvo tiempo de anotarlo todo en el papel".