viernes, 30 de noviembre de 2007

Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana "Simón Bolívar"
Gustavo Dudamel, director


Alberto Ginastera nació en Buenos Aires (Argentina) el 11 de abril de 1916. Murió en Ginebra (Suiza), el 25 de junio de 1983.

Su primer trabajo importante fue el ballet "Penambí", que lo hizo conocido en toda Argentina. De 1945 a 1948 abandona su país debido a su pésima relación con Perón. Se dirige a Estados Unidos, donde estudia con Aaron Copland.

En 1956 expande su estilo musical más allá de los límites de la nacionalidad. Es una época de excelentes trabajos. En 1969 sale nuevamente de Argentina y va a vivir en Ginebra.

Su música es esencialmente tradicionalista. Una ecléctica síntesis de técnicas de varias escuelas musicales está presente en su composición más famosa, la ópera "Bomarzo".

Ginastera tiene fama de compositor de fuerte sentimiento nacionalista, a pesar de haber sufrido influencias de la música internacional que se producía en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.

Su obra puede dividirse en tres períodos: nacionalismo objetivo, nacionalismo subjetivo y neo-expresionismo. Sus primeros trabajos pertenecen al primer período. Él caracterizó ese período como una etapa de "nacionalismo objetivo" en el cual las características de la música folklórica se reproducían abiertamente. Emplea el folklore argentino y está influenciado por Stravinsky, Bartók y Falla. Pertenecen a este período sus "Danzas Argentinas", op. 2 para piano, "Estancia" (ballet), las "Cinco Canciones Populares Argentinas", "Las horas de una estancia" y "Pampeana nº 1". El estreno de la suite orquestal de su ballet "Estancia", consolidó su posición dentro de Argentina.

A partir de 1948 Ginastera comienza a emplear técnicas de composición más avanzadas. Es el período de nacionalismo subjetivo, sin posiciones revolucionarias. Abandona los elementos populares tradicionales a pesar de continuar empleándolos simbólicamente. Jamás abandona las tradiciones argentinas. Son de esta fase "Pampeana nº 3" para orquesta, y "Sonata para piano nº 1". Durante ese segundo período, que comienza precisamente con la "Sonata para piano", Ginastera adoptó la técnica dodecafónica. Su concepción respecto a la técnica siempre fue libre y totalmente personal y su música tuvo siempre características inconfundiblemente nacionalistas. El "Cuarteto de cuerda nº 2" tiene la misma calidad rítmica que aparecía ya en sus primeras obras y, a pesar del uso de técnicas dodecafónicas, ese cuarteto es esencialmente tonal. En este período las características étnicas, a pesar de estar presentes con una forma sublimada, se aplican de una manera menos consciente.

El período neo-expresionista, comienza aproximadamente en 1958. Está marcado por una busca continua de los procedimientos técnicos más avanzados y una disminución de la importancia que hasta hacía poco otorgara a las características nacionales explícitas. No hay más folclore pero continúa habiendo elementos argentinos, como él mismo dijo. Además de una aproximación cada vez mayor a la forma dodecafónica, respondió a algunas de las nuevas corrientes que surgieron tras la Segunda Guerra Mundial, integrando ciertos aspectos de la composición aleatoria y microtonal dentro de su propia orientación estilística general. Las obras más importantes de este período fueron las óperas "Don Rodrigo", y "Beatrix Cenci", que tuvieron gran éxito y lo situaron como el compositor latinoamericano más importante de su tiempo. De este último período son también sus dos "Conciertos para piano", el "Concierto para violín", "Popul Vuh" para orquesta, el "Concierto n. 2 para cello y orquesta" y la "Cantata para América Mágica".
Publicado por jrtapia @ 18:00  | La Danza
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