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DIARIO CLARÍN, 8-12-2007
El director de orquesta argentino Daniel Baremboim y el director francés Patrice Chéreau estrenaron el viernes "Tristán e Isolda" en La Scala de Milán. Pasaron veintiocho años después de la promesa que se habían hecho, tras fracasar en su primer intento de llevarla a escena.
Baremboim y Chéreau, autor de películas como "Intimidad" y "La reina Margot" y director de teatro y ópera, contaron en los últimos días, durante los ensayos, que ya en 1979 se les había encargado la puesta en escena de la gigantesca obra de Richard Wagner para el teatro de Bayreuth, en Alemania.
Por una serie de razones, la obra no se representó finalmente y Baremboim prometió a Chéreau que, pese a todo, un día la harían juntos.
El francés aseguró el jueves, en una rueda de prensa de presentación de "Tristán e Isolda", que fue mejor no dirigir la ópera en aquella época porque entonces "era muy joven".
"Tristán e Isolda es la columna vertebral de nuestra relación artística", señaló Baremboim en declaraciones reseñadas por las principales agencias de noticias.
El maestro, que además de la argentina, ostenta las nacionalidades israelí y española, explicó que "Tristán es una ópera especial, una forma diferente de pensar la música de la que nadie sale indemne".
Mientras que Chéreau afirmó que la palabra "amor" es "demasiado débil" para definir el argumento de "Tristán e Isolda".
"Los amantes emplean todo el segundo acto, cuarenta minutos de razonamientos, para encontrar un lenguaje común con el que definir lo que les une. Al final, ella le ha enseñado a hablar y él la ha convertido a la noche eterna, al rechazo de la vida", reflexiona Chéreau.
El público tuvo el jueves un anticipo del trabajo conjunto de los creadores en la ejecución de "La historia del soldado" de Igor Stravinski, que fue aplaudida por la crítica italiana.
Baremboim y Cheréau pudieron cumplir su promesa a las 17, de Milán, cuando el telón del imponente La Scala se abrió. Les llevó veintiocho años, el espectáculo dura "nada más" que cinco horas y veinte minutos.
Entre los invitados estaban los presidentes de Italia, Alemania, Austria, Grecia, el emir de Qatar, 18 ministros de todo el mundo, tres italianos y decenas de alcaldes, según fuentes del teatro lírico.