domingo, 09 de diciembre de 2007
Gran Teatro del Liceo (2005)


Con su distintiva, dramática voz de asombroso registro, agilidad y amplitud, Ewa PodleŚ está considerada la primera contralto mundial. Entre sus citas con la ópera se incluyen: con la Seattle Opera, el papel principal de Giulio Cesare de Haendel, Adalgisa/Norma de Bellini y Erda/Tetralogía de Wagner; con la San Diego Opera, el papel de Cesare; San Francisco Opera, Polinesso/Ariodante de Haendel; con la Canadian Opera Company, Cesare, Jocasta/Oedipus Rex, Klytamnestra /Elektra, y el papel principal de Tancredi de Rossini; con la Houston Grand Opera, Ulrica /Un Ballo in Maschera de Verdi, y la Marquesa/La fille du Régiment de Donizetti; con la Dallas Opera, Bertarido/Rodelinda de Haendel, y Erda; con la Milwaukee’s Florentine Opera . Azucena/ Il Trovatore de Verdi, y con la Michigan Opera Theatre el de Ulrica, y con la Minnesota Opera Malcolm/La donna del lago de Rossini, y la Atlanta Opera (Azucena). Vuelve a la Metropolitan Opera en la temporada 2008/2009 como La Cieca/La Gioconda.

De sus actuaciones en el Carnegie Hall de Nueva York, cabe destacar: Orphée et Eurydice de Gluck, con la Oratorio Society of New York; Ulrica con la Collegiate Chorale; las programas de música barroca y de Rossini con la Moscow Chamber Orchestra; Das Lied von der Erde con la Philadelphia Orchestra; y Three Hymns, de Szymanowski, con la Sinfonia Varsovia. En la temporada 2005-2006 incluye recitales en el Jordan Hall de Boston, en el Chan Centre de Vancouver, y en las series de la Philadelphia Chamber Music Society, así como la cantata Giovanna d’Arco, de Rossini, con la Moscow Chamber Orchestra (en Pittsburgh y en el Avery Fisher Hall del Lincoln Center) y con la Toronto Symphony; y Tancredi en versión concierto, con la Detroit Symphony, bajo los auspicios de la University Musical Society de Ann Arbor, Michigan, que previamente ya la había presentado, tanto en recital como en una versión semi-escena de Orfeo que fue muy aplaudida. Ha cantado papeles principales en la Metropolitan Opera y en la Vancouver Opera; en la Deutsche Staatsoper Berlin y en la Deutsche Oper Berlin; en Frankfurt Alte Oper; en el Gran Teatre del Liceu; en el Teatro Bellini; en La Scala; en La Fenice; en el Teatro San Carlo; en el Teatro Nacional de Varsovia; en el Théâtre Châtelet y en la Opéra Bastille.

Además ha sido solista invitada para cantar con la Saint Paul Chamber Orchestra, bajo la dirección de Nicholas McGegan (arias barrocas); con la San Francisco Symphony (Réquiem de Verdi y Alexander Nevsky de Prokofiev, bajo la dirección de Donald Runnicles y Libor Pesek respectivamente); con la Detroit Symphony (2ª Sinfonía y Das Lied von der Erde de Mahler, ambas con Neeme Järvi); con la Seattle Symphony y Gerard Schwarz (3ª Mahler); la Montreal Symphony (programa Berlioz/Gluck, bajo la dirección de Charles Dutoit, y Kindertotenlieder, con Antonin Wit). Ha trabajado con las orquestas del Maggio Musicale Fiorentino y National Arts Centre;Orquesta Nacional de España;Pittsburg Symphony, la American Symphony, la Toronto Symphony, NHK Tokyo Symphony y la New World Symphony; con la Hong Kong Philharmonic y con la Dresden Philharmonic, bajo la dirección de figuras como, David Atherton, Leon Botstein, Myung-Whun Chung, Armin Jordan, Lorin Maazel, Constantine Orbelian, Alberto Zedda, Victor Pablo Pérez,Jacek Kaspszyk, Nicholas McGegan, Jerzy Semkow, Jesús López Cobos, Hill Crutchfieeld y Pinchas Zukerman. También ha ofrecido recitales en Cleveland, Atlanta, St. Paul, Chicago, París, Ámsterdam, Londres, Toronto, Moscú, Varsovia, Montreal, San Juan, Québec y Nueva York (en el Alice Tully Hall y en la 92nd Street Y). Ha sido invitada a participar en el Bard Festival de Nueva York, y en los Festivales de Aix-en-Provence, Flandes, Montpellier y Lanaudière. Su asidua colaboración con Marc Minkowski y Les Musiciens du Louvre incluye dos grabaciones para Deutsche Grammophon: Ariodante de Handel y Armide de Gluck. Otras recientes emisiones incluyen Arias de Handel y Arias rusas ambas para Delos, y un CD para Arabesque un CD de canciones de Chopin y un recital en directo en Warsaw Philharmonic con el pianista Garrick Ohlsson, asiduo acompañante en sus recitales.

La Gioconda, de Ponchielli
Estrenada en 1876, "La Gioconda" es la única ópera de Amilcare Ponchielli que ha quedado en el repertorio. Constituye un brillante friso de la Venecia del siglo XVII, la bella y fastuosa ciudad en la que conviven lujo, fiestas y carnavales con el sórdido trasfondo de un poder despótico y corrupto basado en intrigas, venganzas y delaciones. Los protagonistas de este pasional melodrama encarnan esta contrastada personalidad veneciana: la bondad y la generosidad de la Gioconda, humilde cantante callejera, y de su madre ciega, la Cieca; el coraje y sentimientos nobles del príncipe genovés Enzo Grimaldo; la compasión ante la desgracia de Laura, esposa del poderoso inquisidor Alvise, hombre cruel y vengativo; y la maldad profunda del espía Barnaba, la figura más impactante de este mundo turbio, que presagia el Iago verdiano.

Se trata de una típica ópera romántica, en la que confluyen y se reflejan distintas tendencias del melodrama europeo de la época. Construida sobre el modelo de la grand opéra francesa, como evidencia el ballet del tercer acto, no obstante sigue fielmente la tradición italiana, especialmente la de Verdi, con arias inspiradas y bellísimos concertantes y una notable orquestación, al tiempo que plantea una escritura para la voz y determinados efectos dramáticos que anuncian soluciones que poco después asumirá el verismo. La partitura exige cantantes de gran categoría, de tesituras distintas, con momentos magníficos que perduran en la memoria de los aficionados: el poderoso monólogo «Suicidio» de la protagonista, la romanza «Cielo e mar» de Enzo, la oración de Laura «Stella del marinar», el aria de la Cieca para contralto «Voce di donna o de angelo» (en el vídeo), el cruel «Sì, morir ella de’!» de Alvise o el tenebroso monólogo «O monumento!» de Barnaba. La actuación de los coros –el pueblo veneciano de las regatas y del Carnaval, los fieles devotos de San Marco, los pescadores y marineros de la laguna– y la del ballet que interpreta la muy famosa «Danza de las horas» completan esta interesante obra.

El libreto de Arrigo Boito se basa en "Angélo, tyran de Padoue" (1835), drama de Victor Hugo, cuyas obras habían proporcionado éxitos tan importantes para la ópera italiana como "Lucrezia Borgia" de Donizetti (1833) o "Ernani" y "Rigoletto" de Verdi (1844 y 1851, respectivamente).
Publicado por jrtapia @ 8:00  | Voces femeninas
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