Dietrich Fischer-Dieskau, barítono
Gerald Moore, piano
El rey de los elfos (Erlkönig) es una canción para voz y piano compuesta por Franz Schubert. El texto, escrito por Goethe, cuenta una historia terrorífica del mundo de fantasía del periodo romántico.
Franz Schubert vivió sólo 31 años, pero nos dejó alrededor de 1,500 composiciones, entre las que se encuentran óperas, música escénica, misas, otras obras sacras, música coral, sinfonías, música de cámara, sonatas para piano y otras obras para este instrumento, etcétera. Además, Schubert escribió más de 600 canciones, que marcaron el camino del género musical conocido como lied. Erlkönig es un maravilloso ejemplo de estas canciones.
En alemán, la palabra lied se refiere a un poema en dicha lengua; el poema puede cantarse o no. Como término musical, lied se refiere a un género de canción para una voz con acompañamiento de piano, que comenzó a popularizarse en la segunda mitad del siglo XVIII. Este tipo de canción era, por lo general, fácil de cantar y estaba en estilo popular. Un importante diccionario musical de la época dice del lied:
Poema lírico de varias estrofas, destinado a cantarse [...] y que tiene una naturaleza tal que cualquier persona que tenga una voz normal y razonablemente flexible —sin importar si tiene educación musical o no— puede interpretarlo.(1)
Carl Philipp Emanuel Bach —uno de los hijos de Johann Sebastian Bach— fue un músico de mediados del siglo XVIII que escribió un buen número de lieder (en alemán, el plural de lied es lieder). Tiempo después la popularidad del lied entre los compositores siguió en aumento: podemos mencionar tanto músicos que en la actualidad no son tan conocidos, como Johann Rudolf Zumsteeg y Christian Friedrich Daniel Schubart, como a los tres grandes del clasicismo vienés: Haydn, Mozart y Beethoven; estos últimos escribieron algunos lieder, pero no mostraron un gran interés por el género.
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) fue la figura central en la literatura alemana durante las décadas entre el paso del siglo XVIII al XIX. Goethe tuvo un gran impacto en el lied: expresó sus opiniones sobre cómo debía ser el género (básicamente debía mantenerse la sencillez) y apoyó a algunos compositores (como Reichardt y Zelter). Además, Goethe escribió una gran cantidad de poesía que fue tomada por diversos compositores como el texto base para escribir sus lieder.
Con su extensa producción de lieder, Franz Schubert trazó un camino distinto para este género musical. Ya no se trataba de música en estilo popular, tan sencilla que casi cualquiera la pudiera cantar y tocar, sino de música más refinada, con hermosas melodías y acompañamientos ingeniosos que reflejan el texto y que en ocasiones son elaborados y difíciles. De esta manera, a partir de Schubert, el lied ingresó al repertorio de los cantantes y pianistas profesionales.
Sin embargo, los lieder de Schubert rara vez fueron interpretados en conciertos públicos en vida de su autor. Era en ciertas reuniones íntimas, conocidas como schubertiadas, donde se podían escuchar estas obras, con algún cantante acompañado al piano por el mismo compositor.
Después de Schubert, un buen número de grandes compositores se interesaron en el lied , entre los que se encuentran Robert Schumann , Clara Schumann, Johannes Brahms, Hugo Wolf, Gustav Mahler y Richard Strauss en el siglo XIX; y Arnold Schoenberg, Anton Webern y Alban Berg en el siglo XX.