domingo, 30 de diciembre de 2007

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La mezzosoprano Joyce DiDonato se situó a la altura del papel cantando con voz clara y limpia

Rossini eliminó del cuento de Perrault sus elementos mágicos y lo convirtió en ópera bufa; Joan Font, con su producción, le ha devuelto la magia y la acción se ve gobernada por unas ratas gigantes que en ocasiones trasladan muebles y fiscalizan todo lo que ocurre en todas las escenas: son ratas simpáticas que gozan del afecto de esa Cenicienta que interpreta la mezzosoprano lírica Joyce DiDonato, que supo situarse a la altura del papel cantando con voz clara y limpia, añadiendo variaciones en las repeticiones de sus frases y exhibiendo un estilo preciso e impecable, no muy mezzosopranil, pero eficacísimo y creíble. El otro rey de la fiesta fue el elegante príncipe del bel canto, Juan Diego Flórez, que emitió una gran cantidad de does sobreagudos y hasta un re de propina con el buen gusto y la excelente presencia escénica que le caracterizan.

Desde el pasado domingo y hasta el próximo 20 de enero se representa en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona La Cenerentola de Rossini, en versión escénica de Els Comediants y musical de Patrick Summers, con un reparto encabezado por Juan Diego Flórez y Joyce Di Donato. Joan Guillén, director de la compañía catalana, explicaba hace pocos días en rueda de prensa que esta ópera basada en la Cenicienta “constituye un enfrentamiento entre realidad, deseo y sueño”, y que se trata de una historia “intemporal” cuyo último ejemplo “podría ser la boda de Leticia y el Príncipe”. La Cenerentola es una coproducción del Liceu, la Welsh National Opera de Cardiff, la Houston Grand Opera y el Grand Théâtre de Genève, que podrá verse en Valladolid y Pamplona y que en octubre inaugurará la temporada del Théâtre Royal de la Monnaie de Bruselas.

En esta versión se han introducido nuevos personajes, “unas ratas, interpretadas por bailarines, que suponen el hilo conductor de la historia”. Y es que las ratas, según recordó el responsable de escenografía y vestuario, Joan Guillén, “son una tradición en la iconografía del cuento, al igual que la chimenea o los utensilios de cocina”. La propuesta escénica que puede verse estos días en el Liceu, “muy constructivista, caricatura del Rococó y el Barroco”, pretende conciliar la música de Rossini con el universo de Els Comediants, “muy visual, colorista y festivo”.

La mezzosoprano Joyce Di Donato confesó por su parte que en un principio no le apasionaba la idea de participar en este montaje, pero que al conocerlo mejor quedó “entusiasmada” con su fuerza estética. En otro sentido destacó que su personaje, Angelina, desprende “humanidad” pese al contexto fabulístico de la historia, presentándose “como una mujer fuerte que no va de víctima”, lo que puede percibirse por ejemplo en las respuestas a sus hermanastras. Al mismo tiempo, subrayó “su capacidad de perdón”.

Por último Joan Font anunció su intención de dirigir en el Liceu La petita Ventafocs [La pequeña Cenicienta] con el objetivo de acercar la ópera al público más joven, al igual que se hizo con La pequeña flauta mágica. Como señaló el director artístico del coliseo barcelonés, Joan Matabosch, este espectáculo se estrenará la próxima temporada con la esperanza de que consiga el éxito de La pequeña flauta mágica, que ha superado ya las quinientas funciones en diversos escenarios.

La Cenerentola podrá verse en el Gran Teatre del Liceu los días 27, 28 y 30 de diciembre y 2, 3, 5, 8, 11, 14 17, 18 y 20 de enero de 2008. Los dos diferentes repartos están integrados por Juan Diego Flórez/Barry Banks, Joyce Di Donato/Silvia Tro Santafé, David Menéndez/Fabio Capitanucci, Bruno De Simone/Carlos Chausson, Simón Orfila/Joan Martín-Royo, Itxaro Mentxaca y Cristina Obregón.
Publicado por jrtapia @ 0:22  | Se dice, se comenta
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