miércoles, 02 de enero de 2008
Claudio Arrau, piano


Chopin compuso su Balada No. 3, Op. 47 en 1841. La obra comienza con la presentación del primer tema, que inicia con una dulce melodía ascendente en la mano derecha. Más adelante se presenta el segundo tema, que tiene un carácter distinto al del primero y que está en una tonalidad relacionada. La música sigue en este ambiente y continúa con el segundo tema, que parte de sus elementos iniciales, los desarrolla y extiende. Un poco más adelante se presenta el tercer tema, en la tonalidad del primero, con algunas características que recuerdan al vals.

A continuación regresa el segundo tema, un poco variado y ahora en la tonalidad principal. La segunda parte del segundo tema ahora se escucha transformada: está en una tonalidad distinta y sólo se escucha en los agudos del piano, mientras que en los graves hay un movimiento agitado que no había aparecido antes. Un poco más adelante ocurre algo insólito : se escucha el inicio del segundo tema, variado, cuando de pronto la melodía se convierte en el primer tema, también variado. Así, en este punto se produce la convergencia de los dos primeros temas, que se mueven por tonalidades alejadas de las iniciales.

La intensidad de la música crece hasta que aparece de nuevo el primer tema, otra vez en la tonalidad inicial, aunque con una nueva sonoridad mucho más plena. La música crece en intensidad y se precipita hacia el final, cuando regresa el tercer tema, desde luego transformado, para terminar la pieza de forma brillante.
Publicado por jrtapia @ 18:00  | El piano
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