viernes, 04 de enero de 2008
Martha Argerich, piano
New Japan Philharmonic
Christian Arming,director





La obra pianística de Mozart es sin duda, una de las más importantes en la historia de la música. Sus obras son parte del repertorio de los pianistas en todo el mundo por su belleza y tienen gran preferencia del público. Su obra total fue motivo de estudio e inspiración para muchos compositores contemporáneos y posteriores, como fueron Haydn, Beethoven, Chopin, por citar algunos y no ha perdido su vigencia a través de más de dos siglos existencia.

El Concierto para piano y orquesta K 466 de Mozart, está fechado en Viena el 10 de Febrero de 1785. Fue estrenado en esa misma ciudad al día siguiente. Está dividido en los habituales tres movimientos: Allegro, Romanza y Rondo "allegro assai".

La instrumentación incluye los efectivos habituales de la época destacando la utilización de timbales (afinados en tónica-dominante) que unido a la tonalidad menor de la obra le confieren un marcado damatismo. El violonchelo y el contrabajo comparten el mismo pentagrama, sonando este último una octava inferior.

* Flauta
* 2 Oboes
* 2 Fagots
* 2 Trompas (en Re)
* 2 Trombones (en Re)
* Timbales (en Re - La)
* Pianoforte
* Violines I
* Violines II
* Viola
* Violonchelo y Contrabajo

En cierta medida se puede considerar que este concierto, el más dramático de la producción mozartiana, precede y desarrolla aspectos musicales y estéticos que posteriormente estarán presentes en la ópera "Don Giovanni"

Está escrito en la misma tonalidad que otras piezas sobresalientes de la obra mozartiana, como el Réquiem o la citada ópera Don Giovanni, en Re menor.

Pocos días después de su estreno, Leopold Mozart, su padre, visitó Viena y le escribió a Nannerl sobre el reciente éxito de su hermano: "[He escuchado] un nuevo concierto para piano, excelente, de Wolfgang. El copista todavía trabajaba en él cuando llegamos, y tu hermano no tuvo tiempo para ensayar el rondo porque tenía que supervisar el copiado".

Ludwig van Beethoven admiraba este concierto y lo mantenía en su repertorio. Escribió varias cadenzas para él, algo que también haría Johannes Brahms. Actualmente se suelen utilizar con frecuencia las cadenzas de Beethoven, mientras otros intérpretes prefieren hacer improvisaciones sobre éstas o las de Brahms.

El primer tiempo, "Allegro", comienza con las cuerdas (I y II violines, violas, violonchelos y contrabajos) introduciendo un tema lento en modo menor. Casi de inmedioto se añaden los vientos y un poco más tarde suenan los timbales; después las cuerdas presentan un segundo tema, junto con los oboes y el fagot; al cabo de unos compases entra el piano con su propio tema. El desarrollo de este movimiento introduce variaciones de los temas anteriores.
Publicado por jrtapia @ 8:00  | El Concierto
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