Fritz Damrow, trompeta
Royal Concertgebouw Orkest/Mariss Jansons
Una parte fundamental de la producción de Stravinsky está conformada por sus tres obras para ballet del llamado «período ruso»: "El pájaro de fuego", "Petrushka" y "La consagración de la primavera", todas ellas encargadas por los Balletes Rusos de Diaguilev. La concepción original de "Petrushka" (escenas burlescas en cuatro cuadros) tuvo lugar cuando Stravinsky se preparaba para iniciar el trabajo sobre "La consagración de la primavera". Para relajarse, el compositor tuvo la idea de escribir una pieza para piano y orquesta. El propio Stravinsky declara en sus Crónicas de mi vida: «Al componer esta música tenía muy clara la visión de un pelele (muñeco grande relleno de paja o de trapos) desencadenado que a través de sus cascadas de arpegios diabólicos exaspera la paciencia de la orquesta, la cual responde a su vez con amenazantes fanfarrias; sigue después una terrible pelea que, al llegar a su paroxismo, termina con el doloroso derrumbe del desgraciado pelele».
Cuando Diaghilev escuchó un fragmento, quedó encantado y le propuso que lo convirtiera en un ballet completo. En 1911 Stravinsky adaptó esta música a un ballet cuyo personaje central sería Petrushka, polichinela del teatro de marionetas ruso. La primera representación del ballet se realizó en París, el 13 de junio de 1911, con Nijinsky en el papel principal.
"Petrushka empieza con la feria del carnaval, seguido de una danza rusa, antes de colocarse sobre el corazón de Petrushka, la marioneta que cobra vida y se enamora de la bailarina. Después aparecerá en escena el Moro, su rival, para cerrar con una feria al anochecer, donde sucederá esa tragedia en la que Stravinsky brincó de gusto cuando encontró su título, "Petrushka", el inmortal e infeliz héroe de las ferias de todos los países. El lugar de la acción sería una feria, con su gentío, sus puestos, el pequeño teatro, el mago de los mil trucos y los títeres que cobran vida, como lo hace Petrushka, así como su rival y la bailarina de la que estaba perdidamente enamorado, hasta que culmina en una tragedia de amor, como podemos imaginarnos