domingo, 06 de enero de 2008
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Herbert von Karajan


ANTONIO SÁNCHEZ SOLÍS
Corresponsal en Viena
ABC, 6-01-2008

El próximo día 5 de abril cumpliría 100 años quien es considerado el mejor director de orquesta de la época moderna. Heribert Ritter von Karajan nació en 1908 en Salzburgo, la misma ciudad que 152 años antes fue cuna de otro gran genio, Amadeus Mozart. Eso y que su padre fuera un melómano consumado marcaron desde pequeño el destino del futuro «maestro de maestros».
Con cuatro años ya empezó a recibir clases de piano y con nueve años debutó como concertista. En 1929 Karajan dirigió por primera vez a una orquesta, la Mozarteum de Salzburgo, que su padre alquiló en exclusiva para su hijo. Aquel 22 de enero, Karajan marcó con la batuta los compases de la «Quinta Sinfonía», de Chaikowski, el «Concierto de piano número 23 KV 488», de Mozart y el «Don Juan», de Richard Strauss. Justo el repertorio que esa misma orquesta ejecutó ayer en el Großes Festpielhaus de Salzburgo con un recital que abre la veda de homenajes.
La carrera artística de Karajan levantó el vuelo en la Alemania nazi. Su militancia en el NSDAP de Hitler le allanó el camino (sus defensores dicen que ese fue su único motivo para afiliarse) y en 1938, tras dirigir «Tristán e Isolda» de Wagner en la Ópera de Berlín, la crítica le aclamó como el «Milagro Karajan». Tras la guerra, las potencias aliadas le prohibieron dirigir, un veto que fue levantado en 1947, aunque músicos como Arthur Rubinstein se negaron a tocar con él por su pasado nazi.

Poder e influencia
En cualquier caso, su fama alcanzó alturas astronómicas. Ya como Herbert von Karajan su presencia fue constante en la Scala de Milán y desde 1955 dirigió a la Filarmónica de Berlín. La Sinfónica de Viena estuvo bajo sus órdenes y desde 1957 fue director artístico de la Ópera de Viena. Pocos dirigentes han tenido tanto poder e influencia en la escena musical europea. No por nada se le llamaba, medio en broma pero muy seriamente, director general musical de Europa. Su perfeccionismo y su fuerte carácter también le acarrearon problemas. Hubo críticos que se refirieron a su superficialidad y una huelga le expulsó de su cargo en la Ópera de Viena en 1964.
Esa influencia no podía ser olvidada en el centenario de su nacimiento. El día 23, la Filarmónica de Berlín, a las órdenes de Seji Ozawa, recuerda al maestro de la mano de Beethoven y Chaikowski. El 5 de abril, la Mozarthaus de Salzburgo acogerá los actos oficiales de celebración del que habría sido su cumpleaños número 100. Y, como no podía ser de otra forma, el Festival de Salzburgo, del que fue un elemento central durante muchos años, ha preparado un plato fuerte: del 15 al 18 de agosto Riccardo Muti dirigirá a la Filarmónica de Viena interpretando el «Réquiem alemán» de Brahms.
De Nueva York a Tokio
Otros escenarios de la fiesta Karajan serán el Carnegie Hall neoyorquino, donde los filarmónicos vieneses y Valery Gergiev actuarán el 29 de febrero. Fuera de Europa, el Suntory Hall, ubicado en el número 1 de la Plaza Karajan de Tokio, recibirá el 27 de noviembre a la Filarmónica de Berlín. En el programa: Mahler, Stravinsky, Haydn y Wagner. Pero también con libros y discos se celebrará el Año Karajan. Numerosas publicaciones y recopilaciones musicales actualizarán su ya amplía discografía. Y es que ningún otro director ha grabado tanto como hizo Karajan y sólo la diva Maria Callas le aventaja en éxito de ventas.
El maestro austriaco se interesó mucho por las nuevas tecnologías de registro para mejorar la calidad de las grabaciones. Su amistad con Akito Morita, fundador de Sony, le sirvió para presionar en la búsqueda de mejores formatos. En 1981 participó junto a Morita en la presentación del primer CD y del nacimiento de la era digital.
En lo personal, Karajan fue un amante del glamour y un miembro de pleno derecho de la Jet Set internacional. Amante de los bólidos y los yates de lujo, pilotaba a menudo su propia avioneta. Se calcula que su fortuna llegó a sumar 600 millones de marcos alemanes (unos 300 millones de euros).
En definitiva, un icono de la cultura contemporánea que 19 años después de su muerte en Salzburgo sigue siendo recordado como el «maestro de maestros».
Publicado por jrtapia @ 13:15  | Se dice, se comenta
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