Janos Starker, violonchelo
(Tokyo, recital de 1989)
Zoltán Kodály nació en Keckskemét, Hungría, el 16 de diciembre de 1882. Murió en Budapest el 6 de marzo de 1967. Su estilo musical atraviesa por una primera fase posrromántica-vienesa y evoluciona hacia su característica principal: la mezcla de folclore y armonías complejas del siglo XX, aspectos que comparte con Béla Bártok.
Kodály estudia en Galánta, ciudad a la que dedicará sus famosas Danzas, y Nagyszombat. Más tarde, en Budapest, ingresa en la Academia de música Ferenç Liszt de Budapest, donde es alumno de Koessler. En 1906, después de haberse doctorado en letras, realiza un viaje de estudios a Berlín. Ese mismo año comienza a investigar en el folclore húngaro, tarea a la que se sumaría Bela Bartók. Llegó a coleccionar hasta cerca de 100.000 canciones populares húngaras, a las que aplicaba su singular perfección técnica.
En 1907 Kodály se incorpora al cuerpo de profesores de teoría musical de la Academia Ferenç Liszt, en la que también llegó a impartir clases de composición. La consagración mundial como autor le llega en 1923 con el estreno de Psalmus Hungaricus. Poco antes (1919) había sido nombrado Subdirector de la Academia Húngara de Música, a lo que más tarde iría añadiendo otros títulos y nombramientos.
Las investigaciones etnomusicológicas de Kodály le proporcionaron también el material de base para su ópera cómica Háry János, basada en cuentos populares, de la que extrajo una suite orquestal, que es actualmente su obra más frecuentemente interpretada, de instrumentación brillante y armonía a veces sorprendente.
En cuanto a su Sonata para violonchelo, se trata de una obra dedicada al virtuoso violonchelista Jenö Kerpely y fue estrenada por este mismo cellista en 1918. Es una de las partituras más importantes para el instrumento y explora técnicas muy avanzadas de interpretación, con efectos influidos por la música folclórica húngara.
La Sonata consta de tres movimientos. Comienza con un 'Allegro maestoso ma appassionato' que se inicia con acordes y recuerda en su forma a un Preludio de Bach, aunque su lenguaje es característico de principios del siglo XX. El segundo tiempo de la obra es un 'Adagio', tras el cual la Sonata llega a su fin con un 'Allegro Molto Vivace' -en el vídeo- de gran belleza y enorme dificultad interpretativa. La versión del maestro húngaro Janos Starker es excelente, pues logra captar a la perfección el estilo de obra y halla en su tarea la expresión justa, haciendo destacar brillantemente los momentos líricos o los pasajes más rítmicos.