viernes, 18 de enero de 2008
Niza, abril de 1978



El compositor italiano Francisco Cilea (Palmi 1866 - Varezze 1950) representa un verismo más elegante que el practicado por Mascagni y Leoncavallo, un verismo que se podría decir está influido por un cierto espíritu belcantista.

Adriana Lecouvreur sobresale por derecho propio entre todas sus obras. El libreto, en cuatro actos, es obra de Arturo Colautti, basado en un drama de E. Scribe y E. Legouvé. Se estrenó en el Teatro Lírico de Milán el 26 de noviembre de 1902 cantada por Enrico Caruso y Angelica Pandolfini. La versión definitiva – más breve – fue estrenada en 1930 en el teatro San Carlos de Nápoles.

El personaje central de esta ópera realmente existió. Adriana Couvrueur, luego Lecouvreur, vivió entre 1692 y 1730 y llegó a ser una de las más destacadas actrices de la llamada “Comedie Française”, famosa y centenaria organización teatral cuyas bases fueron sentadas en 1680, durante el reinado de Luis XIV, y cuya intensa actividad conoció en el siglo XVIII muchas obras de Corneille, Moliere, Racine y luego Voltaire.

En la “Comedie Française” tuvo también mucha figuración otra actriz, Marie-Anne de Chateneuf, conocida como Mademoiselle Duclos, o simplemente “La Duclos”, 24 años mayor que Adriana Lecouvreur. Ella también es aludida, aunque no vista, en la ópera de Cilea. En torno a la vida de la actriz Adriana Lecouvreur hubo personas y situaciones que con muy ligeras transformaciones son rescatadas en la ópera.

Grandes cantantes, como Maria Caniglia y Gina Cigna abordaron el rol principal en los años 30 y 40 del pasado siglo XX. En los 50, aunque en forma tardía, lo cantó Magda Olivero, y en los 60 fue Renata Tebaldi la encargada de hacerlo famoso. En los 70 Adriana fue magistralmente recreada por Montserrat Caballé.
Publicado por jrtapia @ 8:00  | La Ópera
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