En 1934,en Dresde, Karl Böhm acababa de llegar a la ciudad para hecerse cargo de la ópera sustituyendo a Fritz Busch. El joven nacido en Graz en 1894 había desempeñado el cargo de
Kapellmeister en ciudades como Darmstadt y Hamburgo. Era discípulo de Richard Strauss, con quien a pesar de la diferencia de edad compartió una gran amistad. La claridad de las ideas de Böhm,la relativa falta de artificio de su estilo directorial agradaron a Strauss y al público en general.Böhm fue como un relevo de los desaparecidos Furtwängler(1954),Toscanini(1957) o Knappertsbusch(1965) Su competidor era Herbert von Karajan. Dentro de sus grabaciones sus bien estructurados planos sonoros,la redondez de sus fortísimos,el entendimiento de las texturas,la manera que éstas se desentrañan para que el discurso aparezca siempre claro y diáfano, la forma de recrearse los timbres,muestran un evidente conocimiento del lenguaje musical.