Este bajo finlandés nació en Hiitola en 1935. Recibió su enseñanza en la Academia de Música Lahti, perfeccionando la voz junto a Carl Martin Ohmann en Estocolmo. Debutó en el Teatro Real de Helsinki, con el personaje de Sparafucile de Rigoletto en 1961. Hizo su primera aparición en el Festival de Bayreuth en 1962. Ese mismo año, se unió a la Deutsche Oper de Berlín, donde cantó los roles principales como bajo. Ha sido especialmente aclamado por su representación dramática de Boris Godunov. A partir de 1972 desempeñó el cargo de director artístico del Festival del castillo de Savonlinna. Hombre de grandes dimensiones -medía 2,04 cm y pesaba 130 kilos- sus papeles de bajo eran magníficos. A estas enormes dimensiones le correspondía una voz no particularmente profunda, pero sí voluminosa y flexible. Fue una de las voces de bajo más sonoras y potentes de la posguerra. Su bajo parece extenderse sin esfuerzo, sin la “ruptura” a la que la mayor parte de los bajos tienen que recurrir para alcanzar sus notas más profundas, y sin la cualidad poco musical que a menudo se encuentra en esos bajos capaces de las notas más bajas. Su voz era muy amplia y al mismo tiempo, extremadamente poderosa sin embargo con un sello claro y natural que le permitía una paleta impresionante de matices.
Sus papeles más destacados fueron, en el repertorio ruso, además de Borís Godunov, Pimen en la misma ópera de Modest Mussorgski Borís Godunov, así como el Príncipe Gremin en Eugenio Oneguin de Chaikovski. Dentro de los roles wagnerianos Hagen (El ocaso de los dioses), Hunding (La Walkyria), Titurel y Gurnemanz (Parsifal), Rey Marke (Tristán e Isolda), Fasolt (El oro del Rin) y Fafner (Sigfrido). Sus personajes mozartianos preferidos fueron Osmìn (El rapto en el serrallo), Comendador (Don Giovanni), y Sarastro (La flauta mágica). También actuó como Paavo Ruotsalainen en Viimeiset Kiusaukset (Las últimas tentaciones) de Joonas Kokkonen he hizo algunas logradas incursiones en obras verdianas: El Gran Inquisidor (Don Carlo) y Sparafucile (Rigoletto).
Su última grabación, ya muy afectado por la enfermedad, fue una memorable versión del Viaje de invierno, de Franz Schubert. Murió en 1989 en Juva (Finlandia), sin poder cumplir su deseo de ser director artístico de la Opera Nacional Finlandesa, cargo para el que había sido nombrado.