Orquesta Filarmónica de Viena
Karl Böhm, director
A partir del Clasicismo, la SINFONÍA será una composición musical orquestal como la forma sonata, dividida en cuatro partes, llamados Tiempos o Movimientos, ordenados según un principio de contraste.
Hasta finales del Barroco, estas Sinfonías se estructuraban con una única melodía o Tema (monotemáticas). Su estructura general frecuentemente, durante el Clasicismo, se basará en cambio, en el esquema de la Sonata Bitemática.
Es decir, el estilo clásico emplea para el Primer tiempo o Movimiento dos temas, por lo general opuestos por su carácter rítmico y melódico para que puedan confrontarse uno con el otro, sin llegar a confundirse. La parte central o Desarrollo, yuxtapone, superpone y mezcla estos dos temas que, luego son expuestos nuevamente, al final de la pieza. Luego, como hemos visto, un Segundo tiempo o Movimiento en forma de Lied, Romanza o Canción; le sigue un Tercer tiempo o Movimiento en forma de Minué (más tarde, en el Romanticismo, sustituido por el Scherzo); y finalmente, un Cuarto tiempo o Movimiento en forma Rondó.
Por otra parte, también la Escuela de Viena, con GEORG MATTHIAS MONN (1717-1750), organista de la Iglesia Kart en Viena y compositor austriaco, cuya Sinfonía en Re Mayor (1740) se caracteriza por poseer sus Cuatro Movimientos, incluido el Minué, del tercer movimiento, que se convierte en característico del clasicismo; cultiva con éxito la nueva forma musical orquestal.
De Viena y de la Baja Austria, saldrán múltiples figuras de la composición musical, entre ellos, Karl Ditters (luego von Dittersdorf, 1739-1799), Franz Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Ignaz Joseph Pleyel (1757-1831) y muchos más. Con la Sinfonía nace y se desarrolla también, el Arte de la Instrumentación ya que la presencia de cada instrumento no será indiferente ni ocasional, sino significativa para el compositor y para la obra.