martes, 05 de febrero de 2008

Publicado por jrtapia @ 18:00


Orquesta Filarmónica de Londres
Vladimir Jurowsky, director





De todos los dramas de Wagner, Parsifal es el de estructura más clara. Desde su comienzo la acción aparece resumida en una sola frase: por la compasión, un necio se convertirá en sapiente y realizará la obra de la redención. Esta frase indica, además con gran precisión el contenido de cada uno de los tres actos: en el primero, en el alma del necio nace la compasión; en el segundo, por la compasión se hace sapiente; y en el tercero, el héroe, sapiente por la compasión, se convierte en redentor.

El célebre poema épico Parsifal, de Wolfram de Eschenbach, puede decirse que fue útil a Wagner especialmente para ahorrarle el tener que dar extensas explicaciones sobre la leyenda, suponiendo que su auditorio ya conocía sus líneas generales y su carácter principal. Lo mismo hizo en Tristán e Isolda, pero aquí el caso es aún más digno de mención porque apenas existe ninguna conexión entre el drama de Wagner y la leyenda de donde lo extrajo. Para comprender mejor esto no hay que contentarse con una simple comparación entre las dos obras, sino tomarse el trabajo de buscar las influencias poéticas que condujeron al maestro a escribir su Parsifal.

Lo que distingue a primera vista el drama de Wagner del poema épico de Wolfram de Eschenbach, es que el Santo Grial constituye el punto central del drama; el Grial y todo lo que le rodea, es decir, el rey, víctima de torturas físicas y morales, y los caballeros, apenados por la desesperación. Desde el principio contemplamos los sufrimientos de Amfortas; luego conocemos claramente lo que es el Grial -o, como dice Parsifal, quién es el Grial-, quienes son sus caballeros, sus enemigos y la lucha existente entre unos y otros; y sólo cuando nuestra atención ha sido concentrada en el Santo Grial y cuando comprendemos la impaciencia con que es esperada la venida del redentor prometido, es cuando aparece Parsifal.

La leyenda, en cambio, comienza por un relato minucioso de la juventud de Parsifal, de sus aventuras, de su casamiento; y cuando por fin el héroe llega al burgo del Grial, el relato de todo lo que ocurre y la descripción de los sufrimientos del rey son tan confusos que nunca se sabe verdaderamente lo que el autor quiere significar. Hasta llegar al verso número catorce mil setenta y dos, no empieza a hablarnos del Grial, y aun para decirnos solamente que es una piedra, que debe ser de gran valor y que la denominan lapis exilis. Y a continuación la mayor parte del poema está consagrada a la narración de las numerosas aventuras caballerescas que conducen a Parsifal a la corte del rey Arturo. Estas aventuras llenan el largo espacio de tiempo que transcurre hasta el día en que Parsifal regresa por fin al burgo del Grial y cura la herida de Amfortas, al tiempo que le pregunta: "¿qué tenéis, tio mío?" Como vemos, en el fondo existe bien poco parentesco entre los dos poemas; y hay que descartar desde el primer momento toda idea preconcebida acerca de una pretendida dramatización de la leyenda de Wolfram, pues ello no haría más que perjudicar la comprensión del drama de Wagner, tan sencilla y tan claro.

En cambio, lo que interesa realmente es conocer los lazos que unen el Parsifal, no sólo con Jesús de Nazareth y Los Vencedores, sino más aún con El Anillo del Nibelungo y Tristán e Isolda. Es muy importante precisar este punto, porque se ha afirmado con frecuencia que Parsifal ocupa un lugar aislado en la obra de Wagner, que este poema ha ido más allá de los limites del arte, etc.

No hay necesidad de exponer detalladamente los rasgos comunes de carácter que pueda haber entre Parsifal y Jesús el Redentor, o Ananda el puro, en Los Vencedores, pues son bien patentes. Es mucho más interesante, para la comprensión exacta de Parsifal, examinar lo que relaciona este drama con El Anillo del Nibelungo y también con Tristán e Isolda.

El lazo de unión entre Parsifal y Tristán e Isolda consiste en que la figura de Parsifal se le apareció por primera vez al poeta mientras componía el Tristán. El escritor Juan de Wolzogen nos proporciona los siguientes detalles: "Parsifal, yendo en busca del Santo Grial, debía llegar como peregrino a Kareol, en el tercer acto de Tristán e Isolda mientras Tristán, víctima de las torturas del amor, retorciese desesperado en su lecho de muerte." Y parece que Wagner ya había escrito la melodía del peregrino Parsifal, que era una respuesta a los lamentos desesperados de Tristán negando la vida y preguntando el porqué de la existencia. La figura de Parsifal fue imaginada, pues, en principio, como un contraste con la de Tristán. Y en 1856 Wagner decía a Liszt: "es necesario haber comprendido mi Tristán para comprender después mejor Los Vencedores". Estas palabras demuestran hasta qué punto la idea de llevar a la escena lo santo, la redención perfecta, el renunciamiento, brota directamente de la concepción del drama del deseo y de la muerte por el amor. El primer proyecto de Parsifal -nos dice otro escritor waggeriano, Guillermo Tappert- terminaba con un coro que debía entonar estas palabras:

Grande es la seducción del deseo,

pero mayor es la fuerza del renunciamiento.

Mas no hay que olvidar que el drama, de Tristán e Isolda es también -como Wagner dijo- "una especie de acto complementario de El Anillo del Nibelungo por lo que respecta a las figuras de Sigfrido y de Brunhilda". Pues bien, esta parte complementaria es la que inspiró la primera concepción del héroe Parsifal. Existe, pues, un parentesco directo entre El Anillo del Nibelungo y Parsifal, pero hay todavía otro, y mucho más hondo, que afecta más que a la figura del héroe a la concepción fundamental del drama.

Consiste esta última afinidad en que, en concepto de Wagner, "el Santo Grial no es otra cosa que el Tesoro de los Nibelungos, idealizado". Para él esa leyenda es una forma moderna y cristiana de la antigua leyenda del Oro del Rhin. Es completamente inútil discutir ahora si semejante idea resulta justificada; lo que conviene saber es que el poeta la tuvo ya cuando, en 1848, bosquejó su primer proyecto de drama sobre el mito de los Nibelungos. Este hecho es suficiente para probar al lector la realidad y la importancia de la relación que une Parsifal a El Anillo del Nibelungo. Pretender demostrarlo de otra suerte -por una serie de comparaciones entre los dos dramas-, seria muy largo, y por otra parte, no producirla tan fácilmente la convicción como el solo conocimiento del hecho que acabamos de señalar. Con esto se comprende que, en la mente del poeta, Parsifal fue la continuación directa de El Anillo del Nibelungo, o por decirlo mejor, una obra estrictamente paralela a esta, aunque al mismo tiempo le fuese antitético. Y no se trata de coincidencias fortuitas ni de interpretaciones forzadas: el propio maestro expuso de manera tan indudable su intención de un paralelismo dentro de la antítesis, que sólo cabe admirarse de que un hecho tan significativo haya pasado hasta ahora inadvertido.

Así como el Oro (el anillo) es el centro del primer drama,, así también el Grial es el centro del segundo. Wagner mismo dijo: "la lucha por el Grial reemplaza ahora a la lucha por el Oro". Y añadía: "la voz que sale de la tumba de Titurel no es otra que la voz de Wotan, en quien se ha anulado la voluntad de vivir". Para mostrar el paralelismo entre Brunhilda y Kundri, "quien tambien atraviesa los aires en un corcel mágico", Wagner da asimismo a esta el nombre de Gundrigia, que significa Walkiria. Podríamos multiplicar estos ejemplos de similitud con detalles muy característicos. Y así como Parsifal, llegando a Kareol al lado de Tristán moribundo, no nos habría revelado sino el contraste entre el hombre lleno de compasión, el renunciador, y el hombre atormentado por el deseo y muriendo de amor, el Parsifal, opuesto a El Anillo del Nibelungo nos muestra la antinomia entre dos concepciones del mundo bien distintas.

Tomado de El drama wagneriano, de Houston Stewart Chamberlain

Comentarios

 

     

Ver perfil público del propietario del blog

Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid Para visionar los vídeos de este blog se necesita MACROMEDIA FLASH PLAYER (Se puede descargar en ENLACES)

     

     

Participantes

     


     

Buscador

     

     

Articulos Anteriores

     


     

     

     

Servicio cortesia de miarroba.com

Valid XHTML 1.0!

Valid CSS!

CSS - Tableless