Ivo Pogorelich, piano
La Sonata para piano en La mayor K. 331 de Mozart es un caso especial. Se trata de una obra de tres movimientos, pero el primero (
Andante grazioso) no tiene forma sonata. En algunas sonatas clásicas se emplea la forma de las variaciones; la forma sonata puede aparecer en un movimiento que no sea el primero. Sin embargo, en esta sonata, la forma sonata no aparece por ningún lado, pues el segundo movimiento es un minué y el tercero un rondó.
El primer movimiento de esta Sonata tiene una estructura que es muy fácil de identificar: se trata de un tema con variaciones. El tema es breve y encantador. Le siguen seis variaciones, cada una con un carácter muy distinto al tema, aunque —si ponemos atención— siempre podremos percibir el tema como el origen de cada variación. Obsérvese que la traza formal del tema se conserva en cada una de las
seis variaciones. La primera es un buen ejemplo del tipo florido-melódico de
variación; la cuarta, de cómo se reduce la armonía a su esqueleto. Un
pequeño recurso, caro a los maestros clásicos, se ejemplifica en la
tercera variación, en la que la armonía pasa de mayor a menor. Desde el
punto de vista del oyente, es importante darse cuenta del comienzo de
cada nueva variación, de suerte que la pieza se descomponga en nuestra
mente de manera igual a como estuvo dividida en la mente del
compositor.
Max Reger empleó el tema del primer movimiento de la Sonata K 331 en una de sus obras más conocidas: "Variaciones
y fuga para orquesta sobre un tema de Mozart" (1914).