miércoles, 20 de febrero de 2008

I. Adagio- Allegro

II. Andante

III. Finale (Presto)

 

Orquesta Filarmónica de Viena

Karl Bohm, director

 

En diciembre de 1786 se estrenó con éxito en el Teatro de Nostic en Praga la ópera de Mozart, "Las bodas de Figaro". A principios del año 1787, el propio Mozart fue invitado para dirigir la orquesta durante la representación de la ópera. El compositor llegó a Praga el 11 de enero de 1787 y fue alojado en el Palacio de Thun en el barrio de la Ciudad Pequeña. Dirigió "Las bodas de Figaro" el 17 de enero y debido gran éxito de público, Mozart volvió a actuar tres días después. El 19 de enero presentó además en el Teatro de Nostic una nueva sinfonía en Re mayor, que desde aquel entonces se conoce como sinfonía "Praga".

 

Esta sinfonía mozartiana es bastante particular por un sinnúmero de razones. Tiene tres movimientos, carece del consabido minué de la época, su introducción es lenta, hecho no común en las sinfonías de Mozart, hay una rítmica vitalidad en sus movimientos veloces, su contrapunto es complejo y de alto vuelo y a pesar de cierto dramatismo en el lenguaje, termina con una atmósfera ciertamente feliz. Varias sinfonías anteriores de Mozart tienen también sólo tres movimientos. La estructura de esas obras derivaba de la obertura francesa tripartita. En la "Praga", sin embargo, es la expresión compacta y serena lo que lleva a la no inclusión del movimiento de danza.

 

La sinfonía "Praga" es más dramática que las anteriores. Trata contrastes más grandes y oposiciones más fuertes. El primer tema fragmentario del primer movimiento frente a su lírico segundo tema, el diatonismo del segundo movimiento frente al cromatismo y las frecuentes yuxtaposiciones de cuerdas del final frente a los vientos y las texturas fuertes frente a las suaves. Su tono dramático se ve aumentado por el empleo del contrapunto. La sinfonía "Praga" va más allá de las despreocupadas sinfonías anteriores e incluso más allá de las sinfonías de transición "Haffner" y "Linz", al establecer la sinfonía como una forma mayor. Es oportuno decir que la sinfonía "Praga" inicia el camino de una expresión depurada del sinfonismo mozartiano que termina con la sinfonía nº 41 "Júpiter".

 

La segunda estancia de Mozart en Praga, comenzó en octubre del año 1787, cuando el compositor fue a la capital checa a dirigir el estreno de la ópera "Don Giovanni". Se alojó en un hotel cerca del Teatro de Nostic, pero la mayoría de su tiempo lo pasó en la villa Bertramka de los esposos Dusek. Allí, donde nadie le molestaba, el compositor concluyó la parte final y la obertura de la ópera. Además compuso el aria "Bella mia fiamma, addio" para Josefina Duskova. El estreno de "Don Giovanni", celebrado el 29 de octubre en el Teatro de Nostic, fue el éxito más culminante de la carrera artística de Mozart, tanto que el compositor no logró repetirlo nunca con ninguna de sus obras posteriores.

 

La última estancia de Mozart en Praga se vincula a la coronación de Leopoldo II como rey checo el 6 de septiembre de 1791. Los representantes de los estamentos checos le encargaron por ese motivo a Mozart componer otra ópera. A finales de agosto, Mozart vino a Praga para dirigir su nueva ópera "La Clemenza di Tito". Primero dirigió la orquesta en la representación de "Don Giovanni" en Teatro de Nostic y no faltó, desde luego, en el estreno de "La Clemenza de Tito" en el día de la coronación. A la corte imperial de Viena no le impresionó la ópera y Mozart volvió decepcionado a Austria. A instancias del clarinetista de la orquesta de Praga Anton Stadler, compuso todavía el concierto para el clarinete en La mayor, que fue estrenado en Praga el 16 de octubre. Poco tiempo después, el 5 de diciembre de 1791, Wolfgang Amadeus  Mozart falleció.

 

Existen varias leyendas sobre la calurosa acogida de las obras de Mozart por el público de Praga. La supuesta declaración del compositor "Mis praguenses me entienden" fue objeto de discordias entre la asociación de paisanos austríaca y los musicólogos checos, ya que ambas partes la han adoptado como suya. Es cierto que las obras de Mozart - sobre todo las óperas "Las bodas de Figaro" y "Don Giovanni" - gozaron de gran éxito en los aficionados a la música en Praga. La admiración por Mozart lo testimonia el acto fúnebre que el 14 de diciembre organizaron los miembros de la Orquesta de Teatro de Praga tras la muerte de Mozart en el Templo de San Nicolás, en el barrio de Ciudad Pequeña. Del compositor fueron  a despedirse 4000 praguenses.


Publicado por jrtapia @ 18:00  | La Sinfonía
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