martes, 26 de febrero de 2008




El violonchelo es el instrumento más grave -exceptuando el contrabajo- de la familia de la cuerda, que nació hacia 1530 en Italia. En la segunda mitad del siglo XVII sufrirá un gran auge entre los compositores, como faceta de acompañante de bajo continuo junto al clave y órgano, relegando a principios del siguiente a la obsoleta viola da gamba. Gran parte del éxito en aquella época se debe a compositores como Vivaldi, y Bach, que quedaron entusiasmados por las nuevas características técnicas y el potente sonido que superaba los límites de la viola da gamba, de ejecución más difícil que el violoncello.

Bach fue uno de los primeros compositores que compusieron para el nuevo instrumento, con apenas precedentes que las obras de Vivaldi, entre otros, incluso investigó a fondo las características sonoras y técnicas e hizo fabricar especialmente para sus obras, tipos de violoncellos especiales como el violonchelo "d'amore", cuyo primer ejemplar está conservado en el Museo de Leipzig.

El violonchelo está presente en muchas facetas de la su obra, como solista y acompañante, pero su única aportación a solo, y la más destacada, son las seis Suites para violonchelo solo BWV 1007-BWV 1012, la obra más sobresaliente de Bach para este instrumento y una de las cumbres de la composición para cello, escritas en Köthen en 1722.

Al igual que el órgano, el violoncello como solista está presente sobre todo en las cantatas, especialmente en las arias, donde es notable su participación en el aria para bajo de la nº 132, además de la Pasión según San Juan y la Pasión según San Mateo.

Como acompañante, su presencia es habitual junto al órgano y el clave para ejecutar el bajo continuo, omnipresente prácticamente en la música vocal y la música orquestal y de cámara del Barroco.
Publicado por jrtapia @ 18:00  | Instrumentos de cuerda
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